PREGUNTA 15
¿Cuáles características presentaba la agricultura en España en el s.XIX?
Comenta algún aspecto relativo de las Islas Baleares.
La agricultura en España durante el siglo XIX presentaba diversas características
marcadas por las desigualdades estructurales y la lenta transformación hacia un
modelo más productivo. Se observaba una dualidad entre los minifundios y los
latifundios. En el caso de los minifundios, predominantes en el norte de la península
(Galicia y la Submeseta norte), las pequeñas propiedades eran insuficientes para
alimentar a una familia y estaban destinadas mayormente al autoconsumo. Por otro
lado, los latifundios, concentrados en el sur y el oeste (Castilla-La Mancha,
Extremadura y Andalucía), estaban caracterizados por grandes extensiones de
tierra con baja productividad, ya que los propietarios no estaban interesados en
invertir para mejorar los rendimientos.
La reforma agraria liberal, aunque aumentó la superficie cultivada, no logró
transformar significativamente la productividad agrícola ni mejorar las condiciones
de los campesinos. Las desigualdades persistieron, favoreciendo la concentración de
la propiedad en manos de terratenientes y dejando a los campesinos en condiciones
precarias. La producción se centró en cereales, olivos y viñas, aunque la
modernización fue limitada y dependiente del mercado internacional.
En cuanto a las Islas Baleares, la agricultura estaba condicionada por la limitada
extensión de tierra cultivable y los recursos hídricos. A pesar de ello, la producción
agrícola en la región estaba orientada a cultivos de exportación, como la vid y el
aceite, destacando por su contribución al comercio exterior. Este aspecto era
¿Cuáles características presentaba la agricultura en España en el s.XIX?
Comenta algún aspecto relativo de las Islas Baleares.
La agricultura en España durante el siglo XIX presentaba diversas características
marcadas por las desigualdades estructurales y la lenta transformación hacia un
modelo más productivo. Se observaba una dualidad entre los minifundios y los
latifundios. En el caso de los minifundios, predominantes en el norte de la península
(Galicia y la Submeseta norte), las pequeñas propiedades eran insuficientes para
alimentar a una familia y estaban destinadas mayormente al autoconsumo. Por otro
lado, los latifundios, concentrados en el sur y el oeste (Castilla-La Mancha,
Extremadura y Andalucía), estaban caracterizados por grandes extensiones de
tierra con baja productividad, ya que los propietarios no estaban interesados en
invertir para mejorar los rendimientos.
La reforma agraria liberal, aunque aumentó la superficie cultivada, no logró
transformar significativamente la productividad agrícola ni mejorar las condiciones
de los campesinos. Las desigualdades persistieron, favoreciendo la concentración de
la propiedad en manos de terratenientes y dejando a los campesinos en condiciones
precarias. La producción se centró en cereales, olivos y viñas, aunque la
modernización fue limitada y dependiente del mercado internacional.
En cuanto a las Islas Baleares, la agricultura estaba condicionada por la limitada
extensión de tierra cultivable y los recursos hídricos. A pesar de ello, la producción
agrícola en la región estaba orientada a cultivos de exportación, como la vid y el
aceite, destacando por su contribución al comercio exterior. Este aspecto era