LO INCONSCIENTE (CAP. II, IV, V Y VII)
Sigmund Freud (1915)
Resumen:
II. LA MULTIVOCIDAD DE LO INCONCIENTE, Y EL PUNTO DE VISTA TÓPICO
Antes de avanzar, es crucial reconocer que la condición de inconsciente es solo una faceta superficial del psiquismo y no
proporciona una comprensión completa. Existen diversos actos psíquicos que comparten la característica de ser inconscientes,
desde aquellos apenas latentes hasta los procesos reprimidos. Aunque sería útil prescindir por completo de la distinción entre
consciente e inconsciente, en la práctica es complicado. Por lo tanto, a menudo utilizamos los términos "consciente" e
"inconsciente" de manera descriptiva y sistemática, lo que puede causar confusiones.
En términos del proceso psíquico, generalmente pasa por dos fases: una fase inicial inconsciente y una fase posterior donde puede
volverse consciente. Sin embargo, su relación con la conciencia no está determinada únicamente por esta pertenencia. A este
sistema preconsciente también se le llama "preconsciente", ya que puede volverse consciente bajo ciertas condiciones.
Con la aceptación de estos sistemas psíquicos, el psicoanálisis se diferencia de la psicología descriptiva de la conciencia al adoptar
una concepción dinámica de los procesos mentales y considerar la topología psíquica. Esta perspectiva, conocida como psicología
de lo profundo, nos permite comprender mejor cómo se desarrollan los procesos mentales y su relación con la conciencia.
Si deseamos abordar seriamente la topografía de los actos anímicos, debemos enfrentarnos a una pregunta crucial: ¿cuál es la
naturaleza de la trasposición de un acto psíquico de un sistema inconsciente a uno consciente o preconsciente? ¿Se trata de una
nueva fijación, una segunda transcripción de la representación en una nueva localidad psíquica, o más bien es un cambio de estado
dentro del mismo material y la misma localidad? Esta pregunta es compleja ya que involucra tanto aspectos psicológicos como las
relaciones del aparato psíquico con la anatomía.
Aunque sabemos que la actividad del alma está ligada a la función cerebral, aún no podemos determinar la localización precisa de
los procesos anímicos en el cerebro. Nuestra investigación se centra en las regiones del aparato psíquico, independientemente de
su ubicación anatómica. Por lo tanto, tenemos libertad para proceder según nuestras necesidades, recordando que nuestros
supuestos solo buscan ilustrar y no reclaman validez absoluta.
La primera posibilidad considerada, una nueva transcripción de la representación en otro lugar, parece la más sencilla pero también
la más rudimentaria. La segunda posibilidad, un cambio de estado funcional, es más plausible pero más difícil de manejar. No
podemos distinguir entre estas posibilidades en este momento, pero quizás en el futuro descubriremos factores que inclinen la
balanza hacia una de ellas. Tal vez nuestro enfoque inicial sea insuficiente y la diferencia entre las representaciones inconscientes
y conscientes debe determinarse de manera diferente.
IV. TÓPICA Y DINÁMICA DE LA REPRESIÓN
Llegamos a la conclusión de que la represión es esencialmente un proceso que afecta a las representaciones en la frontera entre
los sistemas inconsciente y preconsciente (consciente). Ahora, podemos intentar describir más a fondo este proceso. Parece
tratarse de una sustracción de investidura, pero aún debemos determinar en qué sistema se realiza esta sustracción y a cuál sistema
pertenece la investidura sustraída.
Cuando consideramos el caso de la represión propiamente dicha, esta consiste en sustraer la investidura preconsciente a la
representación del sistema preconsciente. Sin embargo, este proceso de sustracción de libido no explica completamente otro
aspecto de la represión. Necesitamos otro proceso que, en ciertos casos, mantenga la represión y en otros la produzca y mantenga,
y lo encontramos en la contrainvestidura, que protege al sistema preconsciente contra el asedio de la representación inconsciente.
Poco a poco, hemos delineado un tercer punto de vista además del dinámico y del tópico: el económico, que busca seguir el destino
de las magnitudes de excitación y obtener una estimación relativa de ellas. Propongo que cuando describamos un proceso psíquico
en sus aspectos dinámicos, tópicos y económicos, lo llamemos una exposición metapsicológica. Sin embargo, alcanzar este nivel
de comprensión solo será posible en unos pocos lugares dada la naturaleza compleja de los fenómenos psíquicos.
Intentemos ofrecer una descripción metapsicológica del proceso de represión en las tres neurosis de transferencia conocidas.
Podemos sustituir "investidura" por "libido", ya que nos referimos a los destinos de las pulsiones sexuales.
1
Realizado por MatyBuda
Sigmund Freud (1915)
Resumen:
II. LA MULTIVOCIDAD DE LO INCONCIENTE, Y EL PUNTO DE VISTA TÓPICO
Antes de avanzar, es crucial reconocer que la condición de inconsciente es solo una faceta superficial del psiquismo y no
proporciona una comprensión completa. Existen diversos actos psíquicos que comparten la característica de ser inconscientes,
desde aquellos apenas latentes hasta los procesos reprimidos. Aunque sería útil prescindir por completo de la distinción entre
consciente e inconsciente, en la práctica es complicado. Por lo tanto, a menudo utilizamos los términos "consciente" e
"inconsciente" de manera descriptiva y sistemática, lo que puede causar confusiones.
En términos del proceso psíquico, generalmente pasa por dos fases: una fase inicial inconsciente y una fase posterior donde puede
volverse consciente. Sin embargo, su relación con la conciencia no está determinada únicamente por esta pertenencia. A este
sistema preconsciente también se le llama "preconsciente", ya que puede volverse consciente bajo ciertas condiciones.
Con la aceptación de estos sistemas psíquicos, el psicoanálisis se diferencia de la psicología descriptiva de la conciencia al adoptar
una concepción dinámica de los procesos mentales y considerar la topología psíquica. Esta perspectiva, conocida como psicología
de lo profundo, nos permite comprender mejor cómo se desarrollan los procesos mentales y su relación con la conciencia.
Si deseamos abordar seriamente la topografía de los actos anímicos, debemos enfrentarnos a una pregunta crucial: ¿cuál es la
naturaleza de la trasposición de un acto psíquico de un sistema inconsciente a uno consciente o preconsciente? ¿Se trata de una
nueva fijación, una segunda transcripción de la representación en una nueva localidad psíquica, o más bien es un cambio de estado
dentro del mismo material y la misma localidad? Esta pregunta es compleja ya que involucra tanto aspectos psicológicos como las
relaciones del aparato psíquico con la anatomía.
Aunque sabemos que la actividad del alma está ligada a la función cerebral, aún no podemos determinar la localización precisa de
los procesos anímicos en el cerebro. Nuestra investigación se centra en las regiones del aparato psíquico, independientemente de
su ubicación anatómica. Por lo tanto, tenemos libertad para proceder según nuestras necesidades, recordando que nuestros
supuestos solo buscan ilustrar y no reclaman validez absoluta.
La primera posibilidad considerada, una nueva transcripción de la representación en otro lugar, parece la más sencilla pero también
la más rudimentaria. La segunda posibilidad, un cambio de estado funcional, es más plausible pero más difícil de manejar. No
podemos distinguir entre estas posibilidades en este momento, pero quizás en el futuro descubriremos factores que inclinen la
balanza hacia una de ellas. Tal vez nuestro enfoque inicial sea insuficiente y la diferencia entre las representaciones inconscientes
y conscientes debe determinarse de manera diferente.
IV. TÓPICA Y DINÁMICA DE LA REPRESIÓN
Llegamos a la conclusión de que la represión es esencialmente un proceso que afecta a las representaciones en la frontera entre
los sistemas inconsciente y preconsciente (consciente). Ahora, podemos intentar describir más a fondo este proceso. Parece
tratarse de una sustracción de investidura, pero aún debemos determinar en qué sistema se realiza esta sustracción y a cuál sistema
pertenece la investidura sustraída.
Cuando consideramos el caso de la represión propiamente dicha, esta consiste en sustraer la investidura preconsciente a la
representación del sistema preconsciente. Sin embargo, este proceso de sustracción de libido no explica completamente otro
aspecto de la represión. Necesitamos otro proceso que, en ciertos casos, mantenga la represión y en otros la produzca y mantenga,
y lo encontramos en la contrainvestidura, que protege al sistema preconsciente contra el asedio de la representación inconsciente.
Poco a poco, hemos delineado un tercer punto de vista además del dinámico y del tópico: el económico, que busca seguir el destino
de las magnitudes de excitación y obtener una estimación relativa de ellas. Propongo que cuando describamos un proceso psíquico
en sus aspectos dinámicos, tópicos y económicos, lo llamemos una exposición metapsicológica. Sin embargo, alcanzar este nivel
de comprensión solo será posible en unos pocos lugares dada la naturaleza compleja de los fenómenos psíquicos.
Intentemos ofrecer una descripción metapsicológica del proceso de represión en las tres neurosis de transferencia conocidas.
Podemos sustituir "investidura" por "libido", ya que nos referimos a los destinos de las pulsiones sexuales.
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Realizado por MatyBuda