Tema2LaRevolucionFrancesa.pdf
user_5721252
Formación de la Cultura Jurídica
1º Grado en Derecho
Facultad de Derecho
Universidad de Huelva
Accede al documento original
Reservados todos los derechos.
No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
,a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-13381636
Tema 2: La Revolución Francesa
1. Introducción
Esta revolución presenta una combinación de modelos Individualistas, Estatalistas
y Anti Historicistas, a diferencia de América. El elemento común en ambas
revoluciones es el individualismo.
1.1 Fases
Esencialmente hay tres fases en el periodo revolucionario:
Primera Fase (1789 – 1791): Es la fase de expansión. Se proclamó la
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) y se aprobó
la Constitución de 1791, que organizó los poderes del nuevo Estado. En
oposición al Antiguo Régimen, se establecieron dos valores político-
constitucionales esenciales, el individuo y la ley como expresión de la
soberanía nacional. Esta fase representó la liberación del individuo y del
Estado frente a los antiguos poderes feudales y señoriales. Además, la
concentración del poder en el legislador aseguró que solo la ley pudiera ejercer
autoridad sobre los ciudadanos.
Segunda Fase (1792 – 1795): Es la fase central. Los jacobinos se hacen con el
poder y asumen la dirección de la Revolución, en un período caracterizado por su
radicalismo. Durante este momento se elaboraron la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano (1793) y la Constitución jacobina de
1793, que profundizaron los principios revolucionarios e introdujeron un
fuerte igualitarismo democrático y una participación popular directa en la
vida política.
Tercera Fase (1795-1799): Es la fase de retroceso. Derrota de los jacobinos.
Momento final que da paso a Napoleón.
2. Objetivo de la Revolución
El objetivo de la Revolución Francesa era liberar al individuo y al Estado del
Antiguo Régimen (aH). Se consideraba que en el Antiguo Régimen, ni el individuo
ni el Estado podían existir plenamente debido a la estructura estamental y al
carácter corporativo de la sociedad de esa época.
Para ello realizaron lo siguiente:
Tema 2: La Revolución Francesa 1
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
,a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-13381636
Se rechaza el constitucionalismo inglés: Las fórmulas de Estados Unidos
procedentes del constitucionalismo inglés no servían. Rechazaban el
bicameralismo, el Checks and Balances y los métodos jurisprudenciales. Con el
gobierno de los checks and balances inglés no es posible cambiar la situación, por
ello se necesitaba una organización del poder distinta.
Adoptan una relación vertical entre la Asamblea y la Nación: En ella el
poder se concentra en una asamblea legislativa unicameral (la Assemblée
Nationale), que representa una nación unificada de individuos libres e iguales.
Esta organización es la única que va a permitir conquistar derechos, acabar con
el viejo orden y crear un orden nuevo. Siempre partiendo de la legitimidad
individualista.
3. La Problemática de la Relación Vertical
Por un lado, el orden vertical establecido presupone que la nación debe exigir
constantemente resultados a sus representantes, mientras que la asamblea
legislativa debe orientar continuamente a la sociedad hacia un determinado modo
de comportamiento. La relación entre la asamblea y la nación resulta problemática,
ya que la centralidad de las libertades políticas conlleva ciertos riesgos.
Resumen: El problema de la relación vertical es que el pueblo quiere controlar a sus
representantes, pero estos también intentan dirigir al pueblo, lo que genera una
tensión sobre quién tiene realmente el poder.
Durante la Revolución Francesa, esta cuestión se reflejó por primera vez en el
artículo 6 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano
(1789), donde se concreta dicha relación unidireccional y se establece la
posibilidad de participación ciudadana, personal o mediante representantes:
“La Ley es la expresión de la voluntad general. Todos los Ciudadanos tienen
derecho a contribuir a su elaboración, personalmente o a través de sus
Representantes (…)”.
Explicación: El texto dice que solo la Ley (las normas aprobadas por todos) puede
representar verdaderamente lo que el pueblo quiere. La Ley solo es legítima si el
pueblo participa en ella, pero esa participación, la libertad política, es difícil de
manejar porque aunque impulsa el cambio y la revolución, también puede generar
inestabilidad y tensiones si no hay estabilidad o consenso.
Frente a este dilema surgieron dos alternativas:
Tema 2: La Revolución Francesa 2
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
user_5721252
Formación de la Cultura Jurídica
1º Grado en Derecho
Facultad de Derecho
Universidad de Huelva
Accede al documento original
Reservados todos los derechos.
No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
,a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-13381636
Tema 2: La Revolución Francesa
1. Introducción
Esta revolución presenta una combinación de modelos Individualistas, Estatalistas
y Anti Historicistas, a diferencia de América. El elemento común en ambas
revoluciones es el individualismo.
1.1 Fases
Esencialmente hay tres fases en el periodo revolucionario:
Primera Fase (1789 – 1791): Es la fase de expansión. Se proclamó la
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) y se aprobó
la Constitución de 1791, que organizó los poderes del nuevo Estado. En
oposición al Antiguo Régimen, se establecieron dos valores político-
constitucionales esenciales, el individuo y la ley como expresión de la
soberanía nacional. Esta fase representó la liberación del individuo y del
Estado frente a los antiguos poderes feudales y señoriales. Además, la
concentración del poder en el legislador aseguró que solo la ley pudiera ejercer
autoridad sobre los ciudadanos.
Segunda Fase (1792 – 1795): Es la fase central. Los jacobinos se hacen con el
poder y asumen la dirección de la Revolución, en un período caracterizado por su
radicalismo. Durante este momento se elaboraron la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano (1793) y la Constitución jacobina de
1793, que profundizaron los principios revolucionarios e introdujeron un
fuerte igualitarismo democrático y una participación popular directa en la
vida política.
Tercera Fase (1795-1799): Es la fase de retroceso. Derrota de los jacobinos.
Momento final que da paso a Napoleón.
2. Objetivo de la Revolución
El objetivo de la Revolución Francesa era liberar al individuo y al Estado del
Antiguo Régimen (aH). Se consideraba que en el Antiguo Régimen, ni el individuo
ni el Estado podían existir plenamente debido a la estructura estamental y al
carácter corporativo de la sociedad de esa época.
Para ello realizaron lo siguiente:
Tema 2: La Revolución Francesa 1
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.
,a64b0469ff35958ef4ab887a898bd50bdfbbe91a-13381636
Se rechaza el constitucionalismo inglés: Las fórmulas de Estados Unidos
procedentes del constitucionalismo inglés no servían. Rechazaban el
bicameralismo, el Checks and Balances y los métodos jurisprudenciales. Con el
gobierno de los checks and balances inglés no es posible cambiar la situación, por
ello se necesitaba una organización del poder distinta.
Adoptan una relación vertical entre la Asamblea y la Nación: En ella el
poder se concentra en una asamblea legislativa unicameral (la Assemblée
Nationale), que representa una nación unificada de individuos libres e iguales.
Esta organización es la única que va a permitir conquistar derechos, acabar con
el viejo orden y crear un orden nuevo. Siempre partiendo de la legitimidad
individualista.
3. La Problemática de la Relación Vertical
Por un lado, el orden vertical establecido presupone que la nación debe exigir
constantemente resultados a sus representantes, mientras que la asamblea
legislativa debe orientar continuamente a la sociedad hacia un determinado modo
de comportamiento. La relación entre la asamblea y la nación resulta problemática,
ya que la centralidad de las libertades políticas conlleva ciertos riesgos.
Resumen: El problema de la relación vertical es que el pueblo quiere controlar a sus
representantes, pero estos también intentan dirigir al pueblo, lo que genera una
tensión sobre quién tiene realmente el poder.
Durante la Revolución Francesa, esta cuestión se reflejó por primera vez en el
artículo 6 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano
(1789), donde se concreta dicha relación unidireccional y se establece la
posibilidad de participación ciudadana, personal o mediante representantes:
“La Ley es la expresión de la voluntad general. Todos los Ciudadanos tienen
derecho a contribuir a su elaboración, personalmente o a través de sus
Representantes (…)”.
Explicación: El texto dice que solo la Ley (las normas aprobadas por todos) puede
representar verdaderamente lo que el pueblo quiere. La Ley solo es legítima si el
pueblo participa en ella, pero esa participación, la libertad política, es difícil de
manejar porque aunque impulsa el cambio y la revolución, también puede generar
inestabilidad y tensiones si no hay estabilidad o consenso.
Frente a este dilema surgieron dos alternativas:
Tema 2: La Revolución Francesa 2
Reservados todos los derechos. No se permite la explotación económica ni la transformación de esta obra. Queda permitida la impresión en su totalidad.