SINDROME COQUELUCHOSO
Definición: entidad caracterizada por la presentación de tos paroxística con reprise y/o apneas.
Etiología.
● Virus: Sincitial respiratorio, Adenovirus, Parainfluenza.
● Bacterias: Bordetella pertussis y parapertussis, Chlamydia trachomatis.
El principal agente etiológico es Bordetella pertussis. Es un cocobacilo gran negativo, inmóvil, aerobio,
de 1 a 2 µm de longitud encapsulado. Para su cultivo es útil el suero nutritivo usado por Bordet y Gengou (
glicerina – patatas – sangre) al que se le agrega penicilina cristalina para inhibir el desarrollo de
microorganismos contaminantes. Elabora exotoxinas que penetran en la célula del huésped y causan los
signos y síntomas de la enfermedad. Igual que otras bacterias gramnegativas, posee una endotoxina que
es probablemente responsable de la fiebre.
Componentes de Bordetella pertussis.
• Toxina pertussis, proteína, de acción local y sistémica, impide quimiotaxis, fagocitosis y actividad
bactericida; responsable de encefalopatía, linfocitosis e hipoglucemia.
• Adenilciclasa, proteína, de acción local, actúa sobre los neutrófilos.
• Citotoxina traqueal, inhibe la síntesis de ADN, ciliostasia.
• Endotoxina, lipopolisacárido, de acción sistémica, responsable de la fiebre.
• Aglutinógeno fimbrial, proteína de acción local, facilita la adherencia al epitelio respiratorio.
• Hemaglutinina filamentosa (HAF), proteína de acción local, permite la adherencia de la bacteria a
las cilias.
• Toxina dermonecrótica, acción local, citotóxica para el epitelio respiratorio.
• Pertactina, proteína de acción local.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Virus Sincitial respiratorio. Se presenta como enfermedad aguda del aparato respiratorio en personas de
todas las edades. En los lactantes y niños pequeños es la causa más importante de bronquiolitis y
neumonía. En las primeras semanas de vida puede provocar signos respiratorios mínimos. En ocasiones,
el letargo, la irritabilidad, el rechazo alimentario acompañan a episodios de apneas.
Adenovirus: pueden presentar un síndrome parecido a la tos ferina: accesos de tos sin predominio
nocturno. Se presenta con mayor frecuencia en menores de 36 meses.
Parainfluenza. El virus tipo 3 se asocia con bronquiolitis, síndrome coqueluchoide y neumonía en los
lactantes y los niños pequeños.
Chlamydia trachomatis. Alrededor del 50% de los hijos nacidos por vía vaginal de mujeres infectadas,
adquieren la infección. La neumonía en los lactantes es una enfermedad afebril de comienzo insidioso que
se presenta entre 2 y 19 semanas después del nacimiento. Se inicia gradualmente con rinitis y
posteriormente se añade taquicardia, a veces intensa, y tos pertusoide, aunque sin reprise. El niño suele
permanecer afebril. En un 50% de los casos se asocia a conjuntivitis purulenta.
Bordetella pertussis: El Periodo de incubación es asintomático y oscila entre 7 a 10 días. Las
manifestaciones clínicas se dividen en tres períodos, que se suceden uno tras otro, sin límite preciso:
catarral, paroxístico o de estado, convalecencia.
1. Invasión o catarral: Comienza con tos seca, de predominio nocturno. Se acompaña de coriza,
rinorrea y ocasionalmente fiebre leve o moderada ( 38,5 º C ) A medida que transcurren los días la
tos se hace más intensa. La duración de este período es de 1 a 2 semanas.
2. Paroxístico: presentación de accesos o quintas de tos. tienen la siguiente secuencia
1
, a. Pródromos: algunos segundos antes de los accesos se presenta el “aura” (cosquilleo, picor,
opresión) que advierte a los niños mayores de la proximidad del acceso de tos; luego se muestran
ansiosos, retienen la respiración y tratan de buscar protección.
b. Tos: el primer movimiento respiratorio que inicia la crisis es una inspiración no ruidosa, seguida de
inmediato por una serie de sacudidas rápidas (de 5 a 20) con tórax fijo en inspiración. Luego se
produce la apnea, que puede llevar a la cianosis. Finaliza con una inspiración sibilante y ruidosa,
con un alto “hi” a través de las cuerdas vocales contracturadas (reprirse o estridor) Este episodio se
repite varias veces consecutivas hasta que finaliza con un vómito o expectorando una secreción
filante con aspecto de “clara de huevo cruda” Puede haber apneas y convulsiones.
c. Expectoración: al finalizar el acceso se expulsa una secreción densa, filante, vidriosa o también
mucopurulenta, que refluye de boca y nariz.
d. Vómitos: generalmente al final del acceso, las intensas contracciones de la prensa abdominal
comprimen el estómago y el paciente vomita.
e. Facies: edematosa y cianótica, con inyección conjuntival, lagrimeo y mucus nasal.
Luego de la crisis, el paciente queda agotado. Algunos tienen ataques aislados y leves, pero la mayoría
presentan entre 20 y 30 crisis por día y otros 40, 50 ó más. La excitación por el juego, exposición al aire
frío, llanto y la posición en decúbito dorsal pueden estimular los accesos. En el examen físico se destacan
la facies y la semiología pulmonar con rales subcrepitantes dispersos y sibilancias. La curva febril no
supera habitualmente los 38º C axilar. El promedio de duración del período paroxístico es de 3 – 4
semanas.
3. Convalecencia: disminución gradual y progresiva de los accesos de tos. Las espiraciones forzadas
disminuyen en número e intensidad. La duración de esta etapa está en función de la gravedad.
Algunos pueden continuar con tos por 3-4 meses.
DIAGNÓSTICO
Exámenes complementarios
• Hemograma: en la tos convulsa es característica la leucocitosis entre 20.000 y 30.000/ mm3 En
algunos casos se observan " reacciones leucemoides”, más de 30.000 / mm3. La linfocitosis es
importante, 60 – 80%. La modificaciones se mantienen por un período de 2 a 3 semanas,
normalizándose lentamente. En la infección por Chlamydia trachomatis el recuento leucocitario es
normal o con leucocitosis, y en la fórmula leucocitaria se observa eosinofilia.
• Investigación de antígenos virales en secreciones nasofaríngeas: con técnicas de
inmunofluorescencia y enzimoinmunoanálisis. La sensibilidad de estos estudios oscilan entre 80 y
90 %
• Aislamiento viral en secreciones nasofaríngeas: Virus sincitial respiratorio se basa en el
aislamiento del virus en cultivo celular a partir de muestras clínicas, fundamentalmente: lavados
nasofarínegeos o aspirados nasofaríngeos.
• Reacción en cadena de la polimerasa: virus parainfluenza , RSV y C trachomatis.
• Investigación de antígenos de Chlamydia trachomatis en secreciones nasofaríngeas: con
técnicas de inmunofluorescencia directa y ELISA.
• Aislamiento del agente causal: en el caso de B. pertussis el mayor número de cultivos positivos
se obtiene en la fase catarral y declinan rápidamente al comienzo del período paroxístico. Las
muestras adecuadas para el cultivo son: el aspirado nasofaríngeo, el hisopado nasofaríngeo
(hacerlo con dacrón, nunca algodón) y el esputo (solamente en adultos). Bordetella pertussis es
extremadamente lábil, por lo que se aconseja cultivar inmediatamente. El medio de cultivo más
usado es el agar Bordet-Gengou suplementado con sangre de carnero o de caballo desfibrinada,
o Regan-Lowe o Stainer-Scholte sintético suplementado.
• Detección de secuencias genómicas mediante la reacción en cadena de la polimerasa (RCP):
el aspirado nasofaríngeo es la muestra más adecuada y el tiempo de conservación debe ser
mínimo. Para obtener resultados óptimos la muestra debe recogerse en los períodos catarral o
paroxístico.
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Definición: entidad caracterizada por la presentación de tos paroxística con reprise y/o apneas.
Etiología.
● Virus: Sincitial respiratorio, Adenovirus, Parainfluenza.
● Bacterias: Bordetella pertussis y parapertussis, Chlamydia trachomatis.
El principal agente etiológico es Bordetella pertussis. Es un cocobacilo gran negativo, inmóvil, aerobio,
de 1 a 2 µm de longitud encapsulado. Para su cultivo es útil el suero nutritivo usado por Bordet y Gengou (
glicerina – patatas – sangre) al que se le agrega penicilina cristalina para inhibir el desarrollo de
microorganismos contaminantes. Elabora exotoxinas que penetran en la célula del huésped y causan los
signos y síntomas de la enfermedad. Igual que otras bacterias gramnegativas, posee una endotoxina que
es probablemente responsable de la fiebre.
Componentes de Bordetella pertussis.
• Toxina pertussis, proteína, de acción local y sistémica, impide quimiotaxis, fagocitosis y actividad
bactericida; responsable de encefalopatía, linfocitosis e hipoglucemia.
• Adenilciclasa, proteína, de acción local, actúa sobre los neutrófilos.
• Citotoxina traqueal, inhibe la síntesis de ADN, ciliostasia.
• Endotoxina, lipopolisacárido, de acción sistémica, responsable de la fiebre.
• Aglutinógeno fimbrial, proteína de acción local, facilita la adherencia al epitelio respiratorio.
• Hemaglutinina filamentosa (HAF), proteína de acción local, permite la adherencia de la bacteria a
las cilias.
• Toxina dermonecrótica, acción local, citotóxica para el epitelio respiratorio.
• Pertactina, proteína de acción local.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Virus Sincitial respiratorio. Se presenta como enfermedad aguda del aparato respiratorio en personas de
todas las edades. En los lactantes y niños pequeños es la causa más importante de bronquiolitis y
neumonía. En las primeras semanas de vida puede provocar signos respiratorios mínimos. En ocasiones,
el letargo, la irritabilidad, el rechazo alimentario acompañan a episodios de apneas.
Adenovirus: pueden presentar un síndrome parecido a la tos ferina: accesos de tos sin predominio
nocturno. Se presenta con mayor frecuencia en menores de 36 meses.
Parainfluenza. El virus tipo 3 se asocia con bronquiolitis, síndrome coqueluchoide y neumonía en los
lactantes y los niños pequeños.
Chlamydia trachomatis. Alrededor del 50% de los hijos nacidos por vía vaginal de mujeres infectadas,
adquieren la infección. La neumonía en los lactantes es una enfermedad afebril de comienzo insidioso que
se presenta entre 2 y 19 semanas después del nacimiento. Se inicia gradualmente con rinitis y
posteriormente se añade taquicardia, a veces intensa, y tos pertusoide, aunque sin reprise. El niño suele
permanecer afebril. En un 50% de los casos se asocia a conjuntivitis purulenta.
Bordetella pertussis: El Periodo de incubación es asintomático y oscila entre 7 a 10 días. Las
manifestaciones clínicas se dividen en tres períodos, que se suceden uno tras otro, sin límite preciso:
catarral, paroxístico o de estado, convalecencia.
1. Invasión o catarral: Comienza con tos seca, de predominio nocturno. Se acompaña de coriza,
rinorrea y ocasionalmente fiebre leve o moderada ( 38,5 º C ) A medida que transcurren los días la
tos se hace más intensa. La duración de este período es de 1 a 2 semanas.
2. Paroxístico: presentación de accesos o quintas de tos. tienen la siguiente secuencia
1
, a. Pródromos: algunos segundos antes de los accesos se presenta el “aura” (cosquilleo, picor,
opresión) que advierte a los niños mayores de la proximidad del acceso de tos; luego se muestran
ansiosos, retienen la respiración y tratan de buscar protección.
b. Tos: el primer movimiento respiratorio que inicia la crisis es una inspiración no ruidosa, seguida de
inmediato por una serie de sacudidas rápidas (de 5 a 20) con tórax fijo en inspiración. Luego se
produce la apnea, que puede llevar a la cianosis. Finaliza con una inspiración sibilante y ruidosa,
con un alto “hi” a través de las cuerdas vocales contracturadas (reprirse o estridor) Este episodio se
repite varias veces consecutivas hasta que finaliza con un vómito o expectorando una secreción
filante con aspecto de “clara de huevo cruda” Puede haber apneas y convulsiones.
c. Expectoración: al finalizar el acceso se expulsa una secreción densa, filante, vidriosa o también
mucopurulenta, que refluye de boca y nariz.
d. Vómitos: generalmente al final del acceso, las intensas contracciones de la prensa abdominal
comprimen el estómago y el paciente vomita.
e. Facies: edematosa y cianótica, con inyección conjuntival, lagrimeo y mucus nasal.
Luego de la crisis, el paciente queda agotado. Algunos tienen ataques aislados y leves, pero la mayoría
presentan entre 20 y 30 crisis por día y otros 40, 50 ó más. La excitación por el juego, exposición al aire
frío, llanto y la posición en decúbito dorsal pueden estimular los accesos. En el examen físico se destacan
la facies y la semiología pulmonar con rales subcrepitantes dispersos y sibilancias. La curva febril no
supera habitualmente los 38º C axilar. El promedio de duración del período paroxístico es de 3 – 4
semanas.
3. Convalecencia: disminución gradual y progresiva de los accesos de tos. Las espiraciones forzadas
disminuyen en número e intensidad. La duración de esta etapa está en función de la gravedad.
Algunos pueden continuar con tos por 3-4 meses.
DIAGNÓSTICO
Exámenes complementarios
• Hemograma: en la tos convulsa es característica la leucocitosis entre 20.000 y 30.000/ mm3 En
algunos casos se observan " reacciones leucemoides”, más de 30.000 / mm3. La linfocitosis es
importante, 60 – 80%. La modificaciones se mantienen por un período de 2 a 3 semanas,
normalizándose lentamente. En la infección por Chlamydia trachomatis el recuento leucocitario es
normal o con leucocitosis, y en la fórmula leucocitaria se observa eosinofilia.
• Investigación de antígenos virales en secreciones nasofaríngeas: con técnicas de
inmunofluorescencia y enzimoinmunoanálisis. La sensibilidad de estos estudios oscilan entre 80 y
90 %
• Aislamiento viral en secreciones nasofaríngeas: Virus sincitial respiratorio se basa en el
aislamiento del virus en cultivo celular a partir de muestras clínicas, fundamentalmente: lavados
nasofarínegeos o aspirados nasofaríngeos.
• Reacción en cadena de la polimerasa: virus parainfluenza , RSV y C trachomatis.
• Investigación de antígenos de Chlamydia trachomatis en secreciones nasofaríngeas: con
técnicas de inmunofluorescencia directa y ELISA.
• Aislamiento del agente causal: en el caso de B. pertussis el mayor número de cultivos positivos
se obtiene en la fase catarral y declinan rápidamente al comienzo del período paroxístico. Las
muestras adecuadas para el cultivo son: el aspirado nasofaríngeo, el hisopado nasofaríngeo
(hacerlo con dacrón, nunca algodón) y el esputo (solamente en adultos). Bordetella pertussis es
extremadamente lábil, por lo que se aconseja cultivar inmediatamente. El medio de cultivo más
usado es el agar Bordet-Gengou suplementado con sangre de carnero o de caballo desfibrinada,
o Regan-Lowe o Stainer-Scholte sintético suplementado.
• Detección de secuencias genómicas mediante la reacción en cadena de la polimerasa (RCP):
el aspirado nasofaríngeo es la muestra más adecuada y el tiempo de conservación debe ser
mínimo. Para obtener resultados óptimos la muestra debe recogerse en los períodos catarral o
paroxístico.
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