La HTA es una elevación sostenida de la presión arterial (PA) sistólica (PAS) igual o superior a 140mmHg, o diastólica (PAD) igual o
superior a 90mmHg o de ambas. Su importancia reside en el hecho de que, cuanto más elevadas sean las cifras de PA, tanto de
PAS como PAD, más elevadas son la morbilidad y la mortalidad de los individuos.
Todas las complicaciones vasculares asociadas a la HTA, están relacionadas tanto con la PAS como con la PAD. No obstante, a
partir de los 55 años la relación es mucho más estrecha con la PAS. Dado esto, el aumento desproporcionado en la PAS que resulta
en un aumento de la presión de pulso es un reflejo del estado de rigidez de las grandes arterias y también se asocia a un mayor
riesgo cardiovascular. Entonces, cuando la presión arterial de un paciente esta elevada (PAS mayor a 140mmH y PAD mayor a
90mmHg), le concedemos un tratamiento antihipertensivo.
➔ TENSIÓN ARTERIAL: Presión del flujo sanguíneo sobre las arterias. Depende de dos factores:
Gasto cardiaco: Depende del volumen sistólico y la FC.
GC= VS x FC
Resistencia vascular periférica: Oposición de los vasos a la circulación de la sangre por ellos. Depende del calibre de los
vasos y de la viscosidad sanguínea.
TA= GC x RVP
Dos determinantes principales de la PA a largo plazo son:
➔ Grado de desplazamiento de la curva de eliminación renal de agua y sal: Si esta curva se desplaza hacia un nivel de presión
nuevo también lo hará la PA siguiendo su nuevo nivel de presión en solo unos días.
➔ Nivel de línea de ingestión de agua y sal: Si este nivel aumenta, el punto de equilibrio se desplaza hacia un nivel de presión
mayor. Por el contrario, si desciende el nivel de ingestión desciende la PA.
Es imposible cambiar el nivel de PA media a largo plazo sin modificar uno o ambos determinantes.
Dicha regulación está dada por:
Los reflejos adrenérgicos que controlan la presión arterial a corto plazo.
Función adrenérgica más hormonas que controlan la presión arterial a largo plazo.
Las tres catecolaminas endógenas de la regulación cardiovascular: Noradrenalina, adrenalina y dopamina.
Los receptores adrenérgicos son las estructuras moleculares que reciben selectivamente la señal de la adrenalina y la
noradrenalina, y responden transformándola en una respuesta celular específica. A partir de las respuestas obtenidas, en diversos
órganos, a las catecolaminas naturales adrenalina y noradrenalina, y a la sintética isoprenalina, se clasificó a los receptores
adrenérgicos en dos clases:
➔ RECEPTORES ALFA: Mediados por noradrenalina.
Alfa 1: Actúa sobre el músculo liso. Produce vasoconstricción.
Alfa 2: Actúa sobre las terminaciones nerviosas posganglionares. Regulan la retroalimentación negativa. Inhiben la
liberación de noradrenalina. Son responsables de la inhibición presináptica.
➔ RECEPTORES BETA: Mediados por adrenalina; tienen afinidad también por la NA.
Beta 1: Actúan sobre el miocardio, están ubicados en el corazón. Aumentan la contracción cardíaca, y por lo tanto
aumentan el gasto cardíaco. Efecto inotrópico y cronotrópico positivo.
Beta 2: Actúan sobre el músculo liso, producen vasodilatación. Tienen mayor afinidad por la adrenalina. En las
arteriolas del musculo esquelético produce vasodilatación, en lo bronquios broncodilatación, y en el hígado produce
un aumento de la liberación de glucagón y de la glucogenólisis.
Los adrenoceptores son receptores acoplados a proteínas G. Poseen, por un lado, los grupos funcionales para fijar agonistas en
los segmentos intramembranales y, por otro, aquellos encargados de activar la transducción de señales a través de proteínas G,
que se sitúan en los segmentos intracelulares.
➔
El β-adrenoceptor está asociado a una proteína Gs y al sistema de la adenilil-ciclasa situado en la membrana celular. Su activación
inicia un proceso de estimulación que termina en la formación de AMPc y en la consiguiente activación de la proteincinasa
dependiente de AMPc (proteincinasa A), la cual se encargará de fosforilar otras proteínas intracelulares, unas de naturaleza
enzimática y otras de naturaleza estructural. De acuerdo con la función de dichas proteínas, variará el efecto resultante de la
activación de β-adrenérgica.
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, Músculo liso: La activación de β-adrenérgica provoca relajación muscular.
Miocardio: La estimulación β-adrenérgica provoca aumento del AMPc y de la PKA, lo que aumenta la contractibilidad
(acción miotropa) y la aceleración de la relajación (acción lusitropa). Aumentan la FC y la fuerza de contracción.
Sistema nervioso: La activación de AMPc y la fosforilación de determinadas proteínas y enzimas originan modificaciones
en la membrana y en el interior de la neurona. En la membrana, se pueden manifestar en forma de cambios en la
conductancia de distintos iones (como el Ca++), lo que originará modificaciones de diverso signo en la polaridad de la
membrana (despolarización o hiperpolarización), con la consiguiente repercusión en la actividad neuronal (estimulación
o inhibición). En el interior de la neurona, la PKA fosforila a una proteína asociada a la sinapsis, la sinapsina I, que
interviene en procesos de liberación de neurotransmisores; también influye sobre la activación o inhibición de enzimas
específicas para la síntesis de neurotransmisores, como la tirosina hidroxilasa y el triptófano hidroxilasa.
➔
El α1-adrenoceptor es un receptor acoplado a la proteína Gq, asociado al sistema de la fosfolipasa C, situado en la membrana
celular, que provoca la formación de dos moduladores: el inositol trifosfato (IP3) y el diacilglicerol (DAG). La respuesta molecular
se caracteriza por el aumento y movilización de Ca2+ intracelular en determinadas estructuras.
El aumento de Ca+ intracelular desencadena sucesos múltiples, por los cuales es responsable el IP3. Para ello, actúa sobre
receptores específicos situados sobre las membranas de las estructuras intracelulares mencionadas. El DAG es capaz de activar la
proteincinasa C (PKC), la cual también puede ser activada por Ca+. La PKC es capaz de promover la fosforilación de diversas
proteínas con funciones de receptor, bomba de iones, etc.
Alfa-1 está localizado en el musculo liso de las arteriolas de la piel y las mucosas. Causa aumento de Ca+, que se una a la
calmodulina, que en el endotelio va a generar vasoconstricción y aumento de la presión arterial. También están presentes en
el musculo liso del ojo y producen midriasis.
➔
La respuesta molecular vinculada a su asociación a una proteína Gi es la inhibición de la adenilil-ciclasa y la reducción de la
concentración de AMPc con la consiguiente inhibición de la PKA; su acción, por lo tanto, es contraria a la provocada por activación
de los β-adrenoceptores, y las respuestas tendrán el signo opuesto al mostrado por la activación β, al menos en las células que
posean ambos tipos de receptores: inhibición de la lipólisis, inhibición de la secreción de insulina, inhibición de la liberación de
noradrenalina en la terminación nerviosa, contracción de la fibra muscular lisa, etc.
Alfa-2 está localizado en la membrana pre-sináptica, acoplado a una proteína Gi. Cuando se libera la adrenalina, actúa sobre el
receptor alfa mediante un mecanismo de autorregulación; activa la Proteína Gi e inhibe la liberación de noradrenalina.
También están presentes en las células β del páncreas, y tras su activación inhibe la liberación de insulina.
La activación de los α2-adrenoceptores pre-sinápticos provoca la apertura de diferentes tipos de canales de K+ y la consiguiente
hiperpolarización celular. En ocasiones, este proceso es dependiente de Ca+, pero, en otras, se debe a un acoplamiento directo
del canal a la proteína Go activada por el α2-adrenoceptor. Este mecanismo es, posiblemente, el responsable de la inhibición pre-
sináptica mediada por estor receptores.
Es el principal responsable del desarrollo de la enfermedad vascular y principal foco de atención terapéutica. El sistema se inicia
mediante la hidrolisis de angiotensinógeno, péptido producido en el hígado, por la enzima renina, generada en el aparato
yuxtaglomerular. La formación de angiotensina I sigue con su conversión a angiotensina II, por la enzima convertidora de
angiotensina.
La angiotensina II es el principal efector del sistema con receptores específicos a varios niveles que promueven vasoconstricción
y retención hidrosalina, esta última gracias a la estimulación de la secreción suprarrenal de aldosterona, así como fenómenos
inflamatorios, proagregantes y protrombóticos estrechamente ligados al desarrollo y la vulnerabilidad de la placa de ateroma.
Este sistema interviene en la regulación de la presión arterial por:
➔ Angiotensina II: Potente vasoconstrictor del organismo.
➔ Aldosterona: Interviene en la retención de sodio.
Una premisa fundamental es individualizar el tratamiento, es decir, hacerlo especifico a cada paciente. El tratamiento consta de
medidas generales en relación al estilo de vida, y consumo de fármacos.
Reducir la ingesta de sodio. Disminuir el consumo de alcohol.
Mantener una ingesta adecuada de K, Mg, Ca. Realizar un ejercicio aeróbico regular.
Tratamiento de obesidad. Reducción de peso. Suspender el cigarrillo y reducir ácidos saturados.
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superior a 90mmHg o de ambas. Su importancia reside en el hecho de que, cuanto más elevadas sean las cifras de PA, tanto de
PAS como PAD, más elevadas son la morbilidad y la mortalidad de los individuos.
Todas las complicaciones vasculares asociadas a la HTA, están relacionadas tanto con la PAS como con la PAD. No obstante, a
partir de los 55 años la relación es mucho más estrecha con la PAS. Dado esto, el aumento desproporcionado en la PAS que resulta
en un aumento de la presión de pulso es un reflejo del estado de rigidez de las grandes arterias y también se asocia a un mayor
riesgo cardiovascular. Entonces, cuando la presión arterial de un paciente esta elevada (PAS mayor a 140mmH y PAD mayor a
90mmHg), le concedemos un tratamiento antihipertensivo.
➔ TENSIÓN ARTERIAL: Presión del flujo sanguíneo sobre las arterias. Depende de dos factores:
Gasto cardiaco: Depende del volumen sistólico y la FC.
GC= VS x FC
Resistencia vascular periférica: Oposición de los vasos a la circulación de la sangre por ellos. Depende del calibre de los
vasos y de la viscosidad sanguínea.
TA= GC x RVP
Dos determinantes principales de la PA a largo plazo son:
➔ Grado de desplazamiento de la curva de eliminación renal de agua y sal: Si esta curva se desplaza hacia un nivel de presión
nuevo también lo hará la PA siguiendo su nuevo nivel de presión en solo unos días.
➔ Nivel de línea de ingestión de agua y sal: Si este nivel aumenta, el punto de equilibrio se desplaza hacia un nivel de presión
mayor. Por el contrario, si desciende el nivel de ingestión desciende la PA.
Es imposible cambiar el nivel de PA media a largo plazo sin modificar uno o ambos determinantes.
Dicha regulación está dada por:
Los reflejos adrenérgicos que controlan la presión arterial a corto plazo.
Función adrenérgica más hormonas que controlan la presión arterial a largo plazo.
Las tres catecolaminas endógenas de la regulación cardiovascular: Noradrenalina, adrenalina y dopamina.
Los receptores adrenérgicos son las estructuras moleculares que reciben selectivamente la señal de la adrenalina y la
noradrenalina, y responden transformándola en una respuesta celular específica. A partir de las respuestas obtenidas, en diversos
órganos, a las catecolaminas naturales adrenalina y noradrenalina, y a la sintética isoprenalina, se clasificó a los receptores
adrenérgicos en dos clases:
➔ RECEPTORES ALFA: Mediados por noradrenalina.
Alfa 1: Actúa sobre el músculo liso. Produce vasoconstricción.
Alfa 2: Actúa sobre las terminaciones nerviosas posganglionares. Regulan la retroalimentación negativa. Inhiben la
liberación de noradrenalina. Son responsables de la inhibición presináptica.
➔ RECEPTORES BETA: Mediados por adrenalina; tienen afinidad también por la NA.
Beta 1: Actúan sobre el miocardio, están ubicados en el corazón. Aumentan la contracción cardíaca, y por lo tanto
aumentan el gasto cardíaco. Efecto inotrópico y cronotrópico positivo.
Beta 2: Actúan sobre el músculo liso, producen vasodilatación. Tienen mayor afinidad por la adrenalina. En las
arteriolas del musculo esquelético produce vasodilatación, en lo bronquios broncodilatación, y en el hígado produce
un aumento de la liberación de glucagón y de la glucogenólisis.
Los adrenoceptores son receptores acoplados a proteínas G. Poseen, por un lado, los grupos funcionales para fijar agonistas en
los segmentos intramembranales y, por otro, aquellos encargados de activar la transducción de señales a través de proteínas G,
que se sitúan en los segmentos intracelulares.
➔
El β-adrenoceptor está asociado a una proteína Gs y al sistema de la adenilil-ciclasa situado en la membrana celular. Su activación
inicia un proceso de estimulación que termina en la formación de AMPc y en la consiguiente activación de la proteincinasa
dependiente de AMPc (proteincinasa A), la cual se encargará de fosforilar otras proteínas intracelulares, unas de naturaleza
enzimática y otras de naturaleza estructural. De acuerdo con la función de dichas proteínas, variará el efecto resultante de la
activación de β-adrenérgica.
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, Músculo liso: La activación de β-adrenérgica provoca relajación muscular.
Miocardio: La estimulación β-adrenérgica provoca aumento del AMPc y de la PKA, lo que aumenta la contractibilidad
(acción miotropa) y la aceleración de la relajación (acción lusitropa). Aumentan la FC y la fuerza de contracción.
Sistema nervioso: La activación de AMPc y la fosforilación de determinadas proteínas y enzimas originan modificaciones
en la membrana y en el interior de la neurona. En la membrana, se pueden manifestar en forma de cambios en la
conductancia de distintos iones (como el Ca++), lo que originará modificaciones de diverso signo en la polaridad de la
membrana (despolarización o hiperpolarización), con la consiguiente repercusión en la actividad neuronal (estimulación
o inhibición). En el interior de la neurona, la PKA fosforila a una proteína asociada a la sinapsis, la sinapsina I, que
interviene en procesos de liberación de neurotransmisores; también influye sobre la activación o inhibición de enzimas
específicas para la síntesis de neurotransmisores, como la tirosina hidroxilasa y el triptófano hidroxilasa.
➔
El α1-adrenoceptor es un receptor acoplado a la proteína Gq, asociado al sistema de la fosfolipasa C, situado en la membrana
celular, que provoca la formación de dos moduladores: el inositol trifosfato (IP3) y el diacilglicerol (DAG). La respuesta molecular
se caracteriza por el aumento y movilización de Ca2+ intracelular en determinadas estructuras.
El aumento de Ca+ intracelular desencadena sucesos múltiples, por los cuales es responsable el IP3. Para ello, actúa sobre
receptores específicos situados sobre las membranas de las estructuras intracelulares mencionadas. El DAG es capaz de activar la
proteincinasa C (PKC), la cual también puede ser activada por Ca+. La PKC es capaz de promover la fosforilación de diversas
proteínas con funciones de receptor, bomba de iones, etc.
Alfa-1 está localizado en el musculo liso de las arteriolas de la piel y las mucosas. Causa aumento de Ca+, que se una a la
calmodulina, que en el endotelio va a generar vasoconstricción y aumento de la presión arterial. También están presentes en
el musculo liso del ojo y producen midriasis.
➔
La respuesta molecular vinculada a su asociación a una proteína Gi es la inhibición de la adenilil-ciclasa y la reducción de la
concentración de AMPc con la consiguiente inhibición de la PKA; su acción, por lo tanto, es contraria a la provocada por activación
de los β-adrenoceptores, y las respuestas tendrán el signo opuesto al mostrado por la activación β, al menos en las células que
posean ambos tipos de receptores: inhibición de la lipólisis, inhibición de la secreción de insulina, inhibición de la liberación de
noradrenalina en la terminación nerviosa, contracción de la fibra muscular lisa, etc.
Alfa-2 está localizado en la membrana pre-sináptica, acoplado a una proteína Gi. Cuando se libera la adrenalina, actúa sobre el
receptor alfa mediante un mecanismo de autorregulación; activa la Proteína Gi e inhibe la liberación de noradrenalina.
También están presentes en las células β del páncreas, y tras su activación inhibe la liberación de insulina.
La activación de los α2-adrenoceptores pre-sinápticos provoca la apertura de diferentes tipos de canales de K+ y la consiguiente
hiperpolarización celular. En ocasiones, este proceso es dependiente de Ca+, pero, en otras, se debe a un acoplamiento directo
del canal a la proteína Go activada por el α2-adrenoceptor. Este mecanismo es, posiblemente, el responsable de la inhibición pre-
sináptica mediada por estor receptores.
Es el principal responsable del desarrollo de la enfermedad vascular y principal foco de atención terapéutica. El sistema se inicia
mediante la hidrolisis de angiotensinógeno, péptido producido en el hígado, por la enzima renina, generada en el aparato
yuxtaglomerular. La formación de angiotensina I sigue con su conversión a angiotensina II, por la enzima convertidora de
angiotensina.
La angiotensina II es el principal efector del sistema con receptores específicos a varios niveles que promueven vasoconstricción
y retención hidrosalina, esta última gracias a la estimulación de la secreción suprarrenal de aldosterona, así como fenómenos
inflamatorios, proagregantes y protrombóticos estrechamente ligados al desarrollo y la vulnerabilidad de la placa de ateroma.
Este sistema interviene en la regulación de la presión arterial por:
➔ Angiotensina II: Potente vasoconstrictor del organismo.
➔ Aldosterona: Interviene en la retención de sodio.
Una premisa fundamental es individualizar el tratamiento, es decir, hacerlo especifico a cada paciente. El tratamiento consta de
medidas generales en relación al estilo de vida, y consumo de fármacos.
Reducir la ingesta de sodio. Disminuir el consumo de alcohol.
Mantener una ingesta adecuada de K, Mg, Ca. Realizar un ejercicio aeróbico regular.
Tratamiento de obesidad. Reducción de peso. Suspender el cigarrillo y reducir ácidos saturados.
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