10 Semana 3.
Actividad Integradora 6.
El mundo actual
Anelisse Marina Ivano Rodriguez
Grupo M10C1G75-010
A.V. Tania
● Ensayo “Salario mínimo vs costo de vida real - desigualdad económica”
Si el trabajo dignifica, ¿por qué 14.2 millones de mexicanos con empleo formal no
pueden comprar la canasta básica con lo que ganan? El salario mínimo subió
110% desde 2018, pero la pregunta incómoda sigue ahí: ¿alcanza para vivir o solo
para sobrevivir?. Soy estudiante y vivo con mis papás en la Ciudad de México,
pero todos los días siento en mi casa lo que los noticieros dicen con números, este
año el gobierno dice que el salario mínimo “mantiene recuperación sostenida” y
que desde el 1 de enero de 2026 es de $315.04 diarios, o sea $9,582.47 al mes, la
STPS presume que ahora alcanza para casi dos canastas básicas, porque en
2018 solo cubría 0.78 y hoy cubre 1.94, suena bien en el discurso, pero en mi vida
cotidiana pasa otra cosa: mi papá gana poco más del mínimo en una empresa de
telecomunicaciones, mi mamá vende ropa los fines de semana, cuando vamos al
súper, el jitomate y el limón están carísimos, y la señora del mercado dice “es por
el clima”, en marzo la canasta alimentaria subió 6.5% en la ciudad y el jitomate fue
de lo que más pegó. Los sindicatos ya dijeron que de diciembre a abril el mínimo
perdió 4.5% de poder adquisitivo solo contando 42 alimentos, o sea, aunque en el
papel subió, en el carrito del súper rinde menos y aquí entra el choque que vivo,
según CONEVAL, para no ser pobre una persona en ciudad necesita $4,877.87 al
mes solo para lo básico (comida, transporte, vivienda, salud), suena parecido al
mínimo, pero eso es por persona. En mi casa somos cuatro, según el INEGI, en
, 10 Semana 3.
Actividad Integradora 6.
enero de 2026 una familia como la mía necesitaba $19,372 al mes en zona urbana
para cubrir lo indispensable, mi papá gana $9,500, ¿Cómo le hacemos? Pues mi
mamá trabaja, yo vendo mi arte y manualidades y aun así a mitad de quincena ya
estamos viendo qué no comprar.
Ese es el desafío económico y social que me toca: el salario mínimo contra el
costo de vida real. No es solo un número, es cultural y político también; cultural
porque en mi colonia es normal que todos tengan dos trabajos; ya nadie habla de
“descansar”, hablamos de “completar”, y político porque cada año hay marchas el
1 de mayo pidiendo recuperar lo perdido, y porque el gobierno dice que va por la
meta de 2.5 canastas, pero en la tele también dicen que la vida es más cara que la
inflación general.
En la Constitución, artículo 123, dice que “los salarios mínimos generales deberán
ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en
el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los
hijos”, también dice que toda persona tiene derecho al trabajo digno, ¿Se cumple?
A medias, sí, tengo derecho al trabajo, mi papá lo tiene, pero no es digno si
después de 48 horas a la semana no puede pagar la renta ($8,000 en un
departamento pequeño) y la comida ($9,946 solo para alimentos de cuatro
personas según datos de 2026), ahí se viola mi derecho a un nivel de vida
adecuado, a la alimentación, a la vivienda, a la educación (porque a veces pienso
en dejar la prepa para trabajar tiempo completo), y hasta a la salud, porque
cuando nos enfermamos vamos a similares porque el seguro tarda, si es que
podemos permitirnos la consulta y los medicamentos.
El gobierno tiene su argumento fuerte y no lo voy a ignorar porque es parte del
contraste: dicen que el poder adquisitivo subió 152.4% por encima de la inflación
entre 2018 y 2026, y es verdad que antes era peor: en los 90s mi abuelo ganaba
$19.80 diarios y le alcanzaba, pero luego el salario se destruyó por décadas.
Muchos repiten “ya subió, ¿qué más quieren?”, lo refuto con lo que vivo y con los
Actividad Integradora 6.
El mundo actual
Anelisse Marina Ivano Rodriguez
Grupo M10C1G75-010
A.V. Tania
● Ensayo “Salario mínimo vs costo de vida real - desigualdad económica”
Si el trabajo dignifica, ¿por qué 14.2 millones de mexicanos con empleo formal no
pueden comprar la canasta básica con lo que ganan? El salario mínimo subió
110% desde 2018, pero la pregunta incómoda sigue ahí: ¿alcanza para vivir o solo
para sobrevivir?. Soy estudiante y vivo con mis papás en la Ciudad de México,
pero todos los días siento en mi casa lo que los noticieros dicen con números, este
año el gobierno dice que el salario mínimo “mantiene recuperación sostenida” y
que desde el 1 de enero de 2026 es de $315.04 diarios, o sea $9,582.47 al mes, la
STPS presume que ahora alcanza para casi dos canastas básicas, porque en
2018 solo cubría 0.78 y hoy cubre 1.94, suena bien en el discurso, pero en mi vida
cotidiana pasa otra cosa: mi papá gana poco más del mínimo en una empresa de
telecomunicaciones, mi mamá vende ropa los fines de semana, cuando vamos al
súper, el jitomate y el limón están carísimos, y la señora del mercado dice “es por
el clima”, en marzo la canasta alimentaria subió 6.5% en la ciudad y el jitomate fue
de lo que más pegó. Los sindicatos ya dijeron que de diciembre a abril el mínimo
perdió 4.5% de poder adquisitivo solo contando 42 alimentos, o sea, aunque en el
papel subió, en el carrito del súper rinde menos y aquí entra el choque que vivo,
según CONEVAL, para no ser pobre una persona en ciudad necesita $4,877.87 al
mes solo para lo básico (comida, transporte, vivienda, salud), suena parecido al
mínimo, pero eso es por persona. En mi casa somos cuatro, según el INEGI, en
, 10 Semana 3.
Actividad Integradora 6.
enero de 2026 una familia como la mía necesitaba $19,372 al mes en zona urbana
para cubrir lo indispensable, mi papá gana $9,500, ¿Cómo le hacemos? Pues mi
mamá trabaja, yo vendo mi arte y manualidades y aun así a mitad de quincena ya
estamos viendo qué no comprar.
Ese es el desafío económico y social que me toca: el salario mínimo contra el
costo de vida real. No es solo un número, es cultural y político también; cultural
porque en mi colonia es normal que todos tengan dos trabajos; ya nadie habla de
“descansar”, hablamos de “completar”, y político porque cada año hay marchas el
1 de mayo pidiendo recuperar lo perdido, y porque el gobierno dice que va por la
meta de 2.5 canastas, pero en la tele también dicen que la vida es más cara que la
inflación general.
En la Constitución, artículo 123, dice que “los salarios mínimos generales deberán
ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en
el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los
hijos”, también dice que toda persona tiene derecho al trabajo digno, ¿Se cumple?
A medias, sí, tengo derecho al trabajo, mi papá lo tiene, pero no es digno si
después de 48 horas a la semana no puede pagar la renta ($8,000 en un
departamento pequeño) y la comida ($9,946 solo para alimentos de cuatro
personas según datos de 2026), ahí se viola mi derecho a un nivel de vida
adecuado, a la alimentación, a la vivienda, a la educación (porque a veces pienso
en dejar la prepa para trabajar tiempo completo), y hasta a la salud, porque
cuando nos enfermamos vamos a similares porque el seguro tarda, si es que
podemos permitirnos la consulta y los medicamentos.
El gobierno tiene su argumento fuerte y no lo voy a ignorar porque es parte del
contraste: dicen que el poder adquisitivo subió 152.4% por encima de la inflación
entre 2018 y 2026, y es verdad que antes era peor: en los 90s mi abuelo ganaba
$19.80 diarios y le alcanzaba, pero luego el salario se destruyó por décadas.
Muchos repiten “ya subió, ¿qué más quieren?”, lo refuto con lo que vivo y con los