4.2 Juan Ramón Jiménez (1881-1958)
Nació en Moguer (Huelva). Durante su época en Madrid, promovió la revista de poesía
Helios y estuvo vinculado a la Residencia de Estudiantes, de la que fue director de
publicaciones y contribuyó a diseñar sus jardines y biblioteca. Su compromiso con la
República le condujo al exilio en 1936. En 1956 obtuvo el Premio Nobel de Literatura y dos
años más tarde murió en Puerto Rico.
Perteneció a la Generación del 14 y estuvo comprometido con la regeneración del país. Pero,
presenta una trayectoria singular con la búsqueda de la belleza, lo esencial, lo absoluto
a través de la poesía para combatir el paso del tiempo. Esto le hace evolucionar
constantemente en su poesía y reelaborar su obra. Sus libros y poemas no estaban acabados
solamente eran etapas para su “obra total”. Su influencia fue muy grande en la Generación
del 27 y la poesía contemporánea. Su obra se divide en tres etapas:
Sus primeras obras están impregnadas de Posromanticismo becqueriano y Modernismo. Se
denomina “poesía inocente”. Es más sensorial en “Almas de violeta” y “Ninfeas” (1900), y
luego intimista y simbolista en “Arias tristes” (1903) y “Jardines lejanos” (1904). Son obras
sencillas y con poemas melancólicos con temas como la solead, el tiempo, la muerte, jardines
y flores, recuerdos, importancia musical, sinestesias…
En las obras modernistas hay elementos sensoriales, adjetivación más brillante, visión
modernista del amor, la belleza, nostalgia, la naturaleza, muerte… pero desde una poesía
intimista: “Elejías” (1907-1908), “La soledad sonora” (1911) y “Melancolía” (1912).
Empieza con “Diario de un poeta recién casado” compuesto después de su boda en Nueva
York. Compone una poesía influida por Ortega y Gasset, una poesía pura.
En los libros se postula la existencia de dos realidades: la realidad material, perecedera,
de las apariencias y la realidad invisible, inmutable, que el poeta puede descubrir y
nombrar para salvarla del paso del tiempo. Desvela así el yo esencial y eterno. Para
expresarlo utiliza dos símbolos:
Los nombres: el poeta, al nombrar una realidad, la salva del paso del tiempo.
El mar: su contemplación lleva por medio de la palabra, hacia la esencia. Es símbolo
de totalidad y fusión del creador y creación.
Otras obra son “Eternidades” (1918) y “Poesía y Belleza” (1923). La poesía “se desnuda” de
la sonoridad de los versos, de la adjetivación sensorial y del léxico modernista. Reduce la
adjetivación y simplifica el vocabulario. Elimina lo superficial. Son poemas breves, de verso
corto, libre y en prosa.
Nació en Moguer (Huelva). Durante su época en Madrid, promovió la revista de poesía
Helios y estuvo vinculado a la Residencia de Estudiantes, de la que fue director de
publicaciones y contribuyó a diseñar sus jardines y biblioteca. Su compromiso con la
República le condujo al exilio en 1936. En 1956 obtuvo el Premio Nobel de Literatura y dos
años más tarde murió en Puerto Rico.
Perteneció a la Generación del 14 y estuvo comprometido con la regeneración del país. Pero,
presenta una trayectoria singular con la búsqueda de la belleza, lo esencial, lo absoluto
a través de la poesía para combatir el paso del tiempo. Esto le hace evolucionar
constantemente en su poesía y reelaborar su obra. Sus libros y poemas no estaban acabados
solamente eran etapas para su “obra total”. Su influencia fue muy grande en la Generación
del 27 y la poesía contemporánea. Su obra se divide en tres etapas:
Sus primeras obras están impregnadas de Posromanticismo becqueriano y Modernismo. Se
denomina “poesía inocente”. Es más sensorial en “Almas de violeta” y “Ninfeas” (1900), y
luego intimista y simbolista en “Arias tristes” (1903) y “Jardines lejanos” (1904). Son obras
sencillas y con poemas melancólicos con temas como la solead, el tiempo, la muerte, jardines
y flores, recuerdos, importancia musical, sinestesias…
En las obras modernistas hay elementos sensoriales, adjetivación más brillante, visión
modernista del amor, la belleza, nostalgia, la naturaleza, muerte… pero desde una poesía
intimista: “Elejías” (1907-1908), “La soledad sonora” (1911) y “Melancolía” (1912).
Empieza con “Diario de un poeta recién casado” compuesto después de su boda en Nueva
York. Compone una poesía influida por Ortega y Gasset, una poesía pura.
En los libros se postula la existencia de dos realidades: la realidad material, perecedera,
de las apariencias y la realidad invisible, inmutable, que el poeta puede descubrir y
nombrar para salvarla del paso del tiempo. Desvela así el yo esencial y eterno. Para
expresarlo utiliza dos símbolos:
Los nombres: el poeta, al nombrar una realidad, la salva del paso del tiempo.
El mar: su contemplación lleva por medio de la palabra, hacia la esencia. Es símbolo
de totalidad y fusión del creador y creación.
Otras obra son “Eternidades” (1918) y “Poesía y Belleza” (1923). La poesía “se desnuda” de
la sonoridad de los versos, de la adjetivación sensorial y del léxico modernista. Reduce la
adjetivación y simplifica el vocabulario. Elimina lo superficial. Son poemas breves, de verso
corto, libre y en prosa.