TEMA 3. EL SECTOR PÚBLICO ESPAÑOL Y LA
ECONOMÍA DEL BIENESTAR
1. Introducción
El sector público es la parte de la economía en la que interviene directamente el Estado. Se
estudia porque sus decisiones sobre gasto, impuestos y normas afectan a personas,
empresas e instituciones.
La economía pública analiza cómo influyen las actividades del sector público en el bienestar,
cómo toma sus decisiones y cómo debería actuar para maximizar el bienestar social.
2. ¿Por qué se necesita un sector público?
El mercado por sí solo no siempre consigue una asignación de recursos eficiente y equitativa.
Por eso interviene el sector público, con estos objetivos:
Promover la competencia.
Proporcionar bienes que el sector privado no ofrece de forma adecuada (bienes
públicos).
Corregir las externalidades.
Garantizar el cumplimiento de los contratos.
Redistribuir la renta y la riqueza.
Alcanzar objetivos macroeconómicos (crecimiento, empleo, estabilidad de precios).
3. Indicadores del tamaño del sector público
Para analizar el tamaño del sector público en relación con el PIB se utilizan dos enfoques:
1. El punto de máximo bienestar en la frontera de posibilidades de producción (FPP).
La FPP muestra las combinaciones posibles de bienes públicos y privados. El tamaño
eficiente del sector público corresponde al punto en el que la FPP es tangente a la curva
de indiferencia social más alta (punto Z).
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, 2. El tamaño óptimo de la comunidad fiscal. El gasto público debe aumentar hasta que
su beneficio marginal social iguale al coste marginal social que soporta la sociedad a
través de los impuestos: BMgS (G) = CMgS (t).
Frontera de posibilidades (FPP)
Curva de indiferencia social
Bienes públicos
Tamaño eficiente
del sector público Z
Bienes privados
Figura 1. El punto Z, donde la FPP es tangente a la curva de indiferencia social, indica el tamaño eficiente
del sector público.
4. La teoría de la elección pública
La teoría de la elección pública (James Buchanan) estudia cómo se toman las decisiones
colectivas. Sostiene que el mejor mecanismo es la votación de los ciudadanos, que puede
adoptar dos formas:
Democracia directa: se vota sobre una única cuestión (sí o no) o se elige entre varias
alternativas.
Democracia representativa: los ciudadanos eligen representantes que deciden en su
nombre.
La elección pública es indivisible y de obligado cumplimiento para todos, mientras que la
elección privada es voluntaria y puede ser distinta para cada persona. Las decisiones
públicas pueden ser:
Perjudiciales: empeoran el bienestar del conjunto de la sociedad.
Redistributivas: benefician a unos a costa de otros.
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