Los síndromes neurológicos de observación más frecuente en la clínica son:
Síndromes motores:
- Síndromes monopléjico, hemipléjico, parapléjico y cuadriplégico.
- Síndrome extrapiramidal (movimientos involuntarios)
- Síndrome parkinsoniano
- Síndrome convulsivo
Síndromes sensitivos:
- Síndromes de disociación de la sensibilidad
- Síndromes sensitivos medulares
- Síndromes sensitivos radiculares
- Síndromes sensitivos periféricos
- Cefalea
Síndromes del tallo cerebral:
- Síndromes pedunculares
- Síndromes protuberanciales
- Síndromes bulbares
Síndrome cerebeloso.
Síndrome meníngeo.
Síndrome de hipertensión endocraneana.
Síndrome comatoso.
Síndromes motores
Sindromogénesis o fisiopatología
La parálisis es la imposibilidad de realizar activamente el movimiento que corresponde a un músculo
o grupo de músculos y se debe a una alteración funcional u orgánica en un punto cualquiera de la
vía piramidal. Las paresias son un grado de incapacidad menor que la parálisis; en ella es posible
realizar parcialmente el movimiento de un músculo o grupo de músculos; en este caso, el
movimiento es más lento, o menos armonioso. Su causa es la misma, pero la alteración no lesiona
totalmente el conjunto neuromotor. Las parálisis pueden deberse a lesión de la neurona superior o
primera neurona (que va de la corteza cerebral hasta las astas anteriores de la médula o sus
equivalentes en el tronco encefálico) o a lesión de la neurona inferior o segunda neurona (que va de
las astas anteriores de la médula, o sus equivalentes en el tronco encefálico, hasta su destino final).
Si la parálisis alcanza a un miembro (sea superior o inferior) hablamos de monoplejía (braquial, en el
miembro superior; crural, en el miembro inferior). Si la parálisis toma medio cuerpo hablamos de
hemiplejía (derecha o izquierda), que se denomina de acuerdo con el lado afectado. Si se afectan
dos miembros homólogos se llama a ese cuadro paraplejía (braquial o crural), aunque en la
actualidad cuando se refiere a la paraplejía a la afectación de los miembros inferiores y para referise
a la paraplejía braquial se utiliza el término displejía braquial; si los cuatro miembros están afectados
se dice cuadriplejía.
Características de las parálisis según su origen
Función De la primera neurona motora, central o De la segunda neurona motora, periférica o
nerviosa corticoespinal espinomuscular
Motilidad Parálisis o paresia polimuscular Parálisis o paresia aislada
voluntaria
Tono muscular Puede haber flacidez en un principio, Hay invariablemente hipotonía y flacidez
, luego invariablemente hipertonía y muscular
contracción muscular
Trofismo No hay atrofia verdadera, sino por falta de Hay atrofia precoz y marcada de los
uso muscular músculos paralizados
Reflectividad Puede haber hiporreflexia en un principio, Hay hiporreflexia o arreflexia
osteotendinosa luego puede estar normal o hiperreflexia
Reflectividad Reflejos cutaneoabdominales abolidos Reflejos cutaneoabdominales normales
mucocutánea
Reflectividad Babinski positivo Babinski negativo
anormal
Motilidad Hay sincinecias No hay sincinecias
asociada
Fasciculaciones No existen Existen
Reacción No existe reacción de degeneración Reacción de degeneración o denervación
eléctrica
Síndrome piramidal
Se denomina síndrome piramidal, de la primera neurona motora o piramidalismo al conjunto de
síntomas y signos ocasionados por toda lesión que afecte la neurona motora superior en cualquier
punto de su recorrido. Cuando se lesiona esta neurona, primeramente hay una inhibición de los
movimientos de la segunda neurona (parálisis flácida), pero posteriormente existe una inhibición que
sobre esta ejerce la primera neurona (provocando parálisis espástica).
Impotencia funcional: es lo mismo que la parálisis o paresia, pero la causa es un proceso
osteoarticular que impide el movimiento mecánico.
Síndrome hemipléjico
Sindromografía o diagnóstico positivo
La hemiplejía se puede instalar en minutos, en unas horas, o en el curso de varios días, durante los
cuales se pueden acompañar de un sinnúmero de síntomas. La forma de comienzo súbito constituye
el llamado ictus apoplecticus, que con frecuencia se acompaña de alteraciones del nivel de vigilia y a
menudo llega al coma. Para reconocer la hemiplejía durante el coma:
La cabeza y los ojos mirando hacia la lesión cerebral, es decir, desviados en sentido contrario al
lado paralizado. Puede faltar en algunos casos.
Asimetría facial: la cara parece más amplia del lado paralizado, en el cual se ve que la mejilla se
eleva en cada movimiento espiratorio y se deprime en cada movimiento inspiratorio constituyendo
el signo del “fumador de pipa”.
Miosis de la pupila del lado paralizado.
Ausencia del reflejo corneano del lado paralizado.
Al comprimir el borde posterior de la rama ascendente del maxilar inferior, lo cual produce dolor,
se observa que solo se contraen los músculos del lado sano de la cara. Es la maniobra de Pierre-
Marie-Foix.
Si se levantan simultáneamente las dos extremidades inferiores o las superiores y se dejan caer
sobre el lecho, la que cae más rápida y pesadamente corresponde al lado paralizado.
Reflejos osteotendinosos: se observará arreflexia o hiporreflexia del lado paralizado.
Reflejos cutaneoabdominales: estarán ausentes del lado paralizado.
Signo de Babinski: se presentará en el lado paralizado; con menor frecuencia es bilateral.
Características de la hemiplejía fuera del coma:
Hemiplejía fláccida (cuando síndrome piramidal se instaura precozmente):