Tema 6: Personalizar la organización del centro escolar
6.2. Factores de la organización de un centro
Factor
estructural
Factor
material
Factor
funcional
Factor
humano
El modelo industrial de escuela, que se inspiraba en las teorías de la gestión organizativa o
management de Frederick W. Taylor, mostraba unas características que pueden servirnos para
nuestro propósito de analizar cómo se pueden orientar todos los aspectos de la organización
escolar para conseguir una educación personalizada. Este se distinguía por:
- La uniformidad de los programas de estudios para cada nivel educativo.
- La metodología dirigida a la enseñanza colectiva.
- Los agrupamientos rígidos del alumnado.
- El trabajo solitario de cada profesor.
- La escasez de los recursos materiales de aprendizaje.
- La uniformidad del diseño espacial.
- Los horarios rígidos.
- Los controles evaluativos discontinuos.
- La disciplina formal, orientada al cumplimiento de normas.
- La dirección unipersonal.
- El aislamiento del entorno.
En relación a la estructura organizativa, un modelo personalizado exige una flexibilidad de la
que carece este modelo industrial.
La estructura organizativa de un centro escolar que apueste por la educación personalizada debe
adaptarse a los fines educativos que son propios de esta concepción pedagógica, y estos fines
, son los que deben determinar las tareas que deben llevarse a cabo, las funciones que deben
organizarse y los órganos que, finalmente, componen la estructura de la organización.
De esta manera, a la flexibilidad de la estructura debe ir unida cierta solidez y firmeza por lo que
respecta a los principios, a la visión y a la misión, que la institución educativa se propone en su
proyecto educativo de centro.
No estaría tampoco en la línea de la personalización el que cada profesor actuara de manera
solitaria, sin tener en cuenta que una educación integral e integradora, como la que persigue la
educación personalizada, exige la colaboración de los profesores mediante la formación de
equipos docentes y departamentos.
Sería igualmente contradictorio programar una educación uniforme y estandarizada para todos,
sin tener en cuenta las diferencias individuales, y en la que los alumnos fueran considerados
como sujetos pasivos receptores de contenidos educativos predefinidos de los que deben ser
periódicamente evaluados. Así, el trabajo del alumno constituye la principal actividad que se
desarrolla en el centro escolar, y debe ser el eje sobre el que gire todo lo demás. Todas las demás
tareas, actividades y funciones, se deben ordenar a ese trabajo personal de los alumnos.
6.2. Factores de la organización de un centro
Factor
estructural
Factor
material
Factor
funcional
Factor
humano
El modelo industrial de escuela, que se inspiraba en las teorías de la gestión organizativa o
management de Frederick W. Taylor, mostraba unas características que pueden servirnos para
nuestro propósito de analizar cómo se pueden orientar todos los aspectos de la organización
escolar para conseguir una educación personalizada. Este se distinguía por:
- La uniformidad de los programas de estudios para cada nivel educativo.
- La metodología dirigida a la enseñanza colectiva.
- Los agrupamientos rígidos del alumnado.
- El trabajo solitario de cada profesor.
- La escasez de los recursos materiales de aprendizaje.
- La uniformidad del diseño espacial.
- Los horarios rígidos.
- Los controles evaluativos discontinuos.
- La disciplina formal, orientada al cumplimiento de normas.
- La dirección unipersonal.
- El aislamiento del entorno.
En relación a la estructura organizativa, un modelo personalizado exige una flexibilidad de la
que carece este modelo industrial.
La estructura organizativa de un centro escolar que apueste por la educación personalizada debe
adaptarse a los fines educativos que son propios de esta concepción pedagógica, y estos fines
, son los que deben determinar las tareas que deben llevarse a cabo, las funciones que deben
organizarse y los órganos que, finalmente, componen la estructura de la organización.
De esta manera, a la flexibilidad de la estructura debe ir unida cierta solidez y firmeza por lo que
respecta a los principios, a la visión y a la misión, que la institución educativa se propone en su
proyecto educativo de centro.
No estaría tampoco en la línea de la personalización el que cada profesor actuara de manera
solitaria, sin tener en cuenta que una educación integral e integradora, como la que persigue la
educación personalizada, exige la colaboración de los profesores mediante la formación de
equipos docentes y departamentos.
Sería igualmente contradictorio programar una educación uniforme y estandarizada para todos,
sin tener en cuenta las diferencias individuales, y en la que los alumnos fueran considerados
como sujetos pasivos receptores de contenidos educativos predefinidos de los que deben ser
periódicamente evaluados. Así, el trabajo del alumno constituye la principal actividad que se
desarrolla en el centro escolar, y debe ser el eje sobre el que gire todo lo demás. Todas las demás
tareas, actividades y funciones, se deben ordenar a ese trabajo personal de los alumnos.