SEMINARIO CÉLULAS DEL SISTEMA INMUNE(POWER P)
Contenido: Mastocitos, macrófagos, basófilos, eosinófilos, neutrófilos, plaquetas
como
principales células de la respuesta inmune. Estructura. Funciones. Papel en la
inflamación.
El sistema inmune tiene como finalidad el reconocimiento de sustancias extrañas
(antígenos), que cuando entran en contacto con el organismo son capaces de
poner en marcha una serie de mecanismos que permiten la destrucción o la
tolerancia de la
sustancia que ha dado lugar a su activación. Para llevar a cabo estas funciones, el
sistema inmune dispone de una amplia diversidad funcional de células, que
llevarán a cabo las funciones de captación, procesamiento y presentación del
antígeno, reconocimiento del mismo y los complejos mecanismos celulares que
conforman la respuesta inmune, junto con otras células involucradas en esta fase
tales como macrófagos, neutrófilos, eosinófilos, mastocitos y basófilos.
El proceso mediante el cual las células sanguíneas crecen, se dividen y se
diferencian en la médula ósea se llama hematopoyesis. Se producen tres clases
generales de células:
1) Eritrocitos (glóbulos rojos): tienen la función del transporte de oxígeno.
2) Plaquetas: control de la hemorragia.
3) Leucocitos (glóbulos blancos): la mayor parte está implicada en la
respuesta del huésped.
Linfopoyesis: Es el proceso mediante el cual los linfocitos crecen, se dividen y
diferencian. En este proceso se forman 2 tipos principales de células, linfocitos B
y linfocitos T.
ONTOGENIA:
La hematopoyesis se inicia en la primera a tercera semanas en el seno paraaortico
y en la tercera a 5ta semana en el saco vitelino durante la primeras semanas de
vida embrionaria por un fondo común de células madres hematopoyéticas
preunipoptenciales. A medida que avanza la embriogénesis esta función pasa al
hígado fetal y es en este sitio donde se produce la mayor parte de la
hematopoyesis durante el desarrollo fetal. En el hígado fetal se produce desde la
6ta a 8va semana.
La mayoría de la hematopoyesis embrionaria y fetal se dedica a la producción de
eritrocito, la producción de plaquetas se observa por primera ves en los 3 meses
de la gestación y los leucocitos no aparecen hasta el 5to mes. Más adelante en la
gestación, las células madres hematopoyéticas pluripotenciales comienzan a
colonizar la médula ósea que crea las condiciones para el crecimiento y
diferenciación de esta célula pluripotencial y de sus descendientes. Hacia el
, momento del nacimiento prácticamente todo el espacio medular esta formado por
células hamatopoyéticas en lo que proporciona al RN casi la misma capacidad
hematopoyética que la de sus progenitores.
La actividad hematopoyética en los huesos largos declina con el avance de la edad
de manera tal que después de la pubertad la hematopoyesis esta
considerablemente circunscrita al esqueleto axial o sea la pelvis, esternón,
costillas, vértebras y cráneo. Sin embargo, si la médula ósea se lesiona por
infección o malignidad, puede restablecer la hematooyesis en el hígado y en el
bazo de un adulto y mantener el abastecimiento de células sanguíneas.
Las células madres hematopoyéticas pluripotenciales tienen la capacidad para
autorenovarse durante el transcurso de la vida y dar origen a progenitores que
pueden diferenciarse a lo largo de todas las líneas hematopoyéticas posibles, así
tenemos que:
Contenido: Mastocitos, macrófagos, basófilos, eosinófilos, neutrófilos, plaquetas
como
principales células de la respuesta inmune. Estructura. Funciones. Papel en la
inflamación.
El sistema inmune tiene como finalidad el reconocimiento de sustancias extrañas
(antígenos), que cuando entran en contacto con el organismo son capaces de
poner en marcha una serie de mecanismos que permiten la destrucción o la
tolerancia de la
sustancia que ha dado lugar a su activación. Para llevar a cabo estas funciones, el
sistema inmune dispone de una amplia diversidad funcional de células, que
llevarán a cabo las funciones de captación, procesamiento y presentación del
antígeno, reconocimiento del mismo y los complejos mecanismos celulares que
conforman la respuesta inmune, junto con otras células involucradas en esta fase
tales como macrófagos, neutrófilos, eosinófilos, mastocitos y basófilos.
El proceso mediante el cual las células sanguíneas crecen, se dividen y se
diferencian en la médula ósea se llama hematopoyesis. Se producen tres clases
generales de células:
1) Eritrocitos (glóbulos rojos): tienen la función del transporte de oxígeno.
2) Plaquetas: control de la hemorragia.
3) Leucocitos (glóbulos blancos): la mayor parte está implicada en la
respuesta del huésped.
Linfopoyesis: Es el proceso mediante el cual los linfocitos crecen, se dividen y
diferencian. En este proceso se forman 2 tipos principales de células, linfocitos B
y linfocitos T.
ONTOGENIA:
La hematopoyesis se inicia en la primera a tercera semanas en el seno paraaortico
y en la tercera a 5ta semana en el saco vitelino durante la primeras semanas de
vida embrionaria por un fondo común de células madres hematopoyéticas
preunipoptenciales. A medida que avanza la embriogénesis esta función pasa al
hígado fetal y es en este sitio donde se produce la mayor parte de la
hematopoyesis durante el desarrollo fetal. En el hígado fetal se produce desde la
6ta a 8va semana.
La mayoría de la hematopoyesis embrionaria y fetal se dedica a la producción de
eritrocito, la producción de plaquetas se observa por primera ves en los 3 meses
de la gestación y los leucocitos no aparecen hasta el 5to mes. Más adelante en la
gestación, las células madres hematopoyéticas pluripotenciales comienzan a
colonizar la médula ósea que crea las condiciones para el crecimiento y
diferenciación de esta célula pluripotencial y de sus descendientes. Hacia el
, momento del nacimiento prácticamente todo el espacio medular esta formado por
células hamatopoyéticas en lo que proporciona al RN casi la misma capacidad
hematopoyética que la de sus progenitores.
La actividad hematopoyética en los huesos largos declina con el avance de la edad
de manera tal que después de la pubertad la hematopoyesis esta
considerablemente circunscrita al esqueleto axial o sea la pelvis, esternón,
costillas, vértebras y cráneo. Sin embargo, si la médula ósea se lesiona por
infección o malignidad, puede restablecer la hematooyesis en el hígado y en el
bazo de un adulto y mantener el abastecimiento de células sanguíneas.
Las células madres hematopoyéticas pluripotenciales tienen la capacidad para
autorenovarse durante el transcurso de la vida y dar origen a progenitores que
pueden diferenciarse a lo largo de todas las líneas hematopoyéticas posibles, así
tenemos que: