LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Juan Antonio Pérez (2004)
Resumen:
EL CONCEPTO DE REPRESENTACIÓN SOCIAL
En 1898, Durkheim, tras visitar el laboratorio de Wundt, propuso diferenciar entre representaciones individuales y colectivas para
distinguir la psicología de la sociología. Las representaciones colectivas reflejan el pensamiento social compartido por diferentes
individuos. Sin embargo, Durkheim no exploró cómo la diversidad de relaciones sociales genera diversas formas de pensamiento
social, lo que llevó a que la noción de representación recibiera menos atención en sociología. Moscovici, siguiendo a Wundt, pero
con críticas similares a las de G. H. Mead, prefirió el término "representación social".
La teoría de las representaciones sociales de Moscovici aborda el origen social del conocimiento, tanto lego como científico, basada
en cuatro premisas: 1) el conocimiento se basa en el pensamiento simbólico, 2) la génesis del conocimiento surge de la
comunicación posible por el pensamiento simbólico, 3) la elaboración de conceptos es social, y 4) estos conceptos simbolizan
relaciones sociales. Aunque Moscovici no usa el término "representación colectiva", retoma dos ideas clave de Durkheim: el or igen
y funcionamiento del pensamiento simbólico en las representaciones colectivas y la organización cognitiva basada en la
organización social.
PENSAMIENTO SIMBÓLICO Y COMUNICACIÓN
La naturaleza del pensamiento social es la comunicación por símbolos. A diferencia de las máquinas, que pueden transmitir
información directamente, nosotros dependemos de un proceso inferencial de interpretación. Nuestro funcionamiento mental
individual también se basa en el uso de símbolos, por lo que el pensamiento social y el mental comparten la misma base: la
comunicación.
La comunicación es esencialmente pensamiento por símbolos, que consiste en representar una cosa por otra y en extraer
información mediante la interpretación. Por ejemplo, al hacer una señal para recordar algo, utilizamos un proceso simbólico e
interpretativo.
Aunque esta idea puede parecer evidente, no es el enfoque dominante. A menudo se piensa que todo sucede dentro de la mente
(psicologismo) o se reduce la comunicación a codificación y descodificación de información (cibernética) o al procesamiento d e
información (cognitivismo), sin considerar los conceptos mediadores.
La cultura se manifiesta en significantes como iglesias, edificios, fiestas, libros, lenguaje y ceremonias. El desarrollo men tal del
individuo consiste en manejar estos significantes, infiriendo significados y usándolos para comunicar. La lengua es un sistema de
signos, pero no el único.
Un ejemplo de signo no lingüístico es Martín Puye, un dirigente bubi guineano que se convirtió en símbolo de resistencia polí tica.
Los símbolos tienen una naturaleza social, ya que sus significados deben ser compartidos para la comunicación.
Además, los símbolos tienen una naturaleza histórica, ya que su formación y comprensión dependen de la interrelación con otro s
símbolos a lo largo del tiempo. Así, la mente humana, al operar por símbolos, es social e histórica, ya que estos símbolos so n
cristalizaciones de acciones recíprocas entre individuos.
LA NATURALEZA SOCIAL DE LOS CONCEPTOS
En la teoría de las representaciones sociales, hay una segunda idea fundamental que Durkheim mencionó, pero no desarrolló
completamente: la idea de los conceptos. Un concepto es algo común a las partes y una coordinación de partes en un conjunto,
siendo impersonal y representando lo que es común en un colectivo de individuos. Esta naturaleza social de los conceptos implica
que se pueden formar unidades superiores con significados propios e irreducibles a cada una de las partes individuales.
La agrupación social es esencial para la formación de conceptos y símbolos. La agrupación social no solo determina la
interpretación, sino que también tiene un significado propio. Así, el pensamiento simbólico hace la vida social posible y necesaria,
como señaló Levi-Strauss. Las relaciones sociales específicas en las que se crean los símbolos son intrínsecas a los conceptos
sociales resultantes.
1
Realizado por MatyBuda
, Por ejemplo, el concepto de un cuadrado no se encuentra en las líneas que lo forman, sino en la relación específica entre ell as. De
manera similar, conceptos sociales como familia, iglesia, o nación simbolizan sistemas de relaciones sociales que organizan esos
conceptos.
Durkheim sugirió que los conceptos y las clasificaciones responden a la misma operación: representar algo común a varias partes.
La formación de un grupo es sinónimo de representar al individuo mediante un signo que lo agrupa con otros, clasificándolo y
diferenciándolo de otras clases. La elección de un criterio de agrupación o clasificación está arraigada en la tradición y en
concepciones colectivas preexistentes.
El conocimiento objetivo, como la ciencia, también se basa en símbolos y relaciones sociales. Aunque un individuo pueda crear
algo nuevo, lo hace combinando símbolos creados previamente por otros. La creatividad científica está influenciada por la
diferenciación social y las relaciones sociales.
Incluso el pensamiento matemático, aparentemente autónomo, está vinculado a las relaciones sociales. Un sistema social
homogéneo puede llevar a operaciones mentales más místicas, mientras que un sistema social diferenciado favorece la lógica
formal. Así, el pensamiento científico sigue teniendo un origen social, basado en relaciones sociales más abstractas y simétricas.
Por ejemplo, la definición moderna del metro, basada en la distancia que recorre la luz en el vacío en una fracción de segund o, es
el resultado de una larga historia social y científica que refleja la necesidad de precisión y la evolución de las funciones sociales.
Este sistema métrico simboliza no solo exactitud, sino también modernidad e igualdad, reflejando un sistema de relaciones
sociales.
En resumen, la teoría de las representaciones sociales sostiene que los conceptos y el pensamiento simbólico son inherentemen te
sociales e históricos, surgiendo de las interacciones y relaciones entre individuos dentro de un contexto cultural y social específico.
Un modelo de la estructuración de la representación. Es raro que un concepto o una representación evoque un único significado,
objeto o conducta. Un concepto social no es una unidad aislada de significado que se intercambia por otra unidad aislada. En
cambio, despliega una red de relaciones significantes mantenidas por las unidades de información que lo articulan, conocida como
el campo de la representación.
La escuela de representaciones sociales de Aix-en-Provence ha desarrollado uno de los modelos más completos para analizar la
estructura de estos conceptos. Proponen que las representaciones se organizan alrededor de un núcleo central, que es lo más
consensual, y un conjunto de elementos periféricos.
Por ejemplo, al preguntar sobre la representación social del trabajo, surgen muchas asociaciones, pero algunas generan consen so
y forman el núcleo central, como la percepción de un salario a cambio de trabajo. Otro ejemplo es la representación del grupo de
amigos ideal, donde se destacan dos elementos: igualdad y convergencia de opiniones. Sin embargo, se demostró que la igualdad
es central mientras que la convergencia de opiniones es periférica.
El núcleo central da significado a toda la representación, tiene una función generativa y organizativa, y determina la naturaleza de
los lazos entre los elementos de la representación. Está influenciado por condiciones históricas, sociológicas y políticas, y constituye
la memoria colectiva del grupo. Aunque el núcleo central da estabilidad y homogeneidad a la representación, también permite
cierta flexibilidad en las prácticas sociales periféricas derivadas de él.
En algunos casos, una representación puede tener varios núcleos centrales, formando un paradigma. Por ejemplo, en un estudio
sobre las representaciones sociales de "comer", se identificaron cuatro núcleos centrales: desear comer, el acto de comer, lo que
se come y la circunstancia en la que se come. Estos núcleos forman un paradigma básico que puede encontrarse en diversos
estudios y encuestas.
Concisamente, los conceptos sociales y sus representaciones son complejos y están estructurados en torno a núcleos centrales y
elementos periféricos, reflejando la red de relaciones significantes que los constituyen.
Los elementos periféricos en las representaciones sociales garantizan el funcionamiento de la representación adaptándose y
descifrando situaciones. Aunque son diferentes del núcleo central, no son menos importantes. Su flexibilidad permite integrar
variaciones y experiencias personales, facilitando modulaciones de la representación.
El sistema periférico absorbe información y eventos que pueden cuestionar el núcleo central, actuando como la jurisprudencia
frente a la ley del núcleo central. Esto permite representaciones sociales individualizadas alrededor de un sistema central común,
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Realizado por MatyBuda
Juan Antonio Pérez (2004)
Resumen:
EL CONCEPTO DE REPRESENTACIÓN SOCIAL
En 1898, Durkheim, tras visitar el laboratorio de Wundt, propuso diferenciar entre representaciones individuales y colectivas para
distinguir la psicología de la sociología. Las representaciones colectivas reflejan el pensamiento social compartido por diferentes
individuos. Sin embargo, Durkheim no exploró cómo la diversidad de relaciones sociales genera diversas formas de pensamiento
social, lo que llevó a que la noción de representación recibiera menos atención en sociología. Moscovici, siguiendo a Wundt, pero
con críticas similares a las de G. H. Mead, prefirió el término "representación social".
La teoría de las representaciones sociales de Moscovici aborda el origen social del conocimiento, tanto lego como científico, basada
en cuatro premisas: 1) el conocimiento se basa en el pensamiento simbólico, 2) la génesis del conocimiento surge de la
comunicación posible por el pensamiento simbólico, 3) la elaboración de conceptos es social, y 4) estos conceptos simbolizan
relaciones sociales. Aunque Moscovici no usa el término "representación colectiva", retoma dos ideas clave de Durkheim: el or igen
y funcionamiento del pensamiento simbólico en las representaciones colectivas y la organización cognitiva basada en la
organización social.
PENSAMIENTO SIMBÓLICO Y COMUNICACIÓN
La naturaleza del pensamiento social es la comunicación por símbolos. A diferencia de las máquinas, que pueden transmitir
información directamente, nosotros dependemos de un proceso inferencial de interpretación. Nuestro funcionamiento mental
individual también se basa en el uso de símbolos, por lo que el pensamiento social y el mental comparten la misma base: la
comunicación.
La comunicación es esencialmente pensamiento por símbolos, que consiste en representar una cosa por otra y en extraer
información mediante la interpretación. Por ejemplo, al hacer una señal para recordar algo, utilizamos un proceso simbólico e
interpretativo.
Aunque esta idea puede parecer evidente, no es el enfoque dominante. A menudo se piensa que todo sucede dentro de la mente
(psicologismo) o se reduce la comunicación a codificación y descodificación de información (cibernética) o al procesamiento d e
información (cognitivismo), sin considerar los conceptos mediadores.
La cultura se manifiesta en significantes como iglesias, edificios, fiestas, libros, lenguaje y ceremonias. El desarrollo men tal del
individuo consiste en manejar estos significantes, infiriendo significados y usándolos para comunicar. La lengua es un sistema de
signos, pero no el único.
Un ejemplo de signo no lingüístico es Martín Puye, un dirigente bubi guineano que se convirtió en símbolo de resistencia polí tica.
Los símbolos tienen una naturaleza social, ya que sus significados deben ser compartidos para la comunicación.
Además, los símbolos tienen una naturaleza histórica, ya que su formación y comprensión dependen de la interrelación con otro s
símbolos a lo largo del tiempo. Así, la mente humana, al operar por símbolos, es social e histórica, ya que estos símbolos so n
cristalizaciones de acciones recíprocas entre individuos.
LA NATURALEZA SOCIAL DE LOS CONCEPTOS
En la teoría de las representaciones sociales, hay una segunda idea fundamental que Durkheim mencionó, pero no desarrolló
completamente: la idea de los conceptos. Un concepto es algo común a las partes y una coordinación de partes en un conjunto,
siendo impersonal y representando lo que es común en un colectivo de individuos. Esta naturaleza social de los conceptos implica
que se pueden formar unidades superiores con significados propios e irreducibles a cada una de las partes individuales.
La agrupación social es esencial para la formación de conceptos y símbolos. La agrupación social no solo determina la
interpretación, sino que también tiene un significado propio. Así, el pensamiento simbólico hace la vida social posible y necesaria,
como señaló Levi-Strauss. Las relaciones sociales específicas en las que se crean los símbolos son intrínsecas a los conceptos
sociales resultantes.
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Realizado por MatyBuda
, Por ejemplo, el concepto de un cuadrado no se encuentra en las líneas que lo forman, sino en la relación específica entre ell as. De
manera similar, conceptos sociales como familia, iglesia, o nación simbolizan sistemas de relaciones sociales que organizan esos
conceptos.
Durkheim sugirió que los conceptos y las clasificaciones responden a la misma operación: representar algo común a varias partes.
La formación de un grupo es sinónimo de representar al individuo mediante un signo que lo agrupa con otros, clasificándolo y
diferenciándolo de otras clases. La elección de un criterio de agrupación o clasificación está arraigada en la tradición y en
concepciones colectivas preexistentes.
El conocimiento objetivo, como la ciencia, también se basa en símbolos y relaciones sociales. Aunque un individuo pueda crear
algo nuevo, lo hace combinando símbolos creados previamente por otros. La creatividad científica está influenciada por la
diferenciación social y las relaciones sociales.
Incluso el pensamiento matemático, aparentemente autónomo, está vinculado a las relaciones sociales. Un sistema social
homogéneo puede llevar a operaciones mentales más místicas, mientras que un sistema social diferenciado favorece la lógica
formal. Así, el pensamiento científico sigue teniendo un origen social, basado en relaciones sociales más abstractas y simétricas.
Por ejemplo, la definición moderna del metro, basada en la distancia que recorre la luz en el vacío en una fracción de segund o, es
el resultado de una larga historia social y científica que refleja la necesidad de precisión y la evolución de las funciones sociales.
Este sistema métrico simboliza no solo exactitud, sino también modernidad e igualdad, reflejando un sistema de relaciones
sociales.
En resumen, la teoría de las representaciones sociales sostiene que los conceptos y el pensamiento simbólico son inherentemen te
sociales e históricos, surgiendo de las interacciones y relaciones entre individuos dentro de un contexto cultural y social específico.
Un modelo de la estructuración de la representación. Es raro que un concepto o una representación evoque un único significado,
objeto o conducta. Un concepto social no es una unidad aislada de significado que se intercambia por otra unidad aislada. En
cambio, despliega una red de relaciones significantes mantenidas por las unidades de información que lo articulan, conocida como
el campo de la representación.
La escuela de representaciones sociales de Aix-en-Provence ha desarrollado uno de los modelos más completos para analizar la
estructura de estos conceptos. Proponen que las representaciones se organizan alrededor de un núcleo central, que es lo más
consensual, y un conjunto de elementos periféricos.
Por ejemplo, al preguntar sobre la representación social del trabajo, surgen muchas asociaciones, pero algunas generan consen so
y forman el núcleo central, como la percepción de un salario a cambio de trabajo. Otro ejemplo es la representación del grupo de
amigos ideal, donde se destacan dos elementos: igualdad y convergencia de opiniones. Sin embargo, se demostró que la igualdad
es central mientras que la convergencia de opiniones es periférica.
El núcleo central da significado a toda la representación, tiene una función generativa y organizativa, y determina la naturaleza de
los lazos entre los elementos de la representación. Está influenciado por condiciones históricas, sociológicas y políticas, y constituye
la memoria colectiva del grupo. Aunque el núcleo central da estabilidad y homogeneidad a la representación, también permite
cierta flexibilidad en las prácticas sociales periféricas derivadas de él.
En algunos casos, una representación puede tener varios núcleos centrales, formando un paradigma. Por ejemplo, en un estudio
sobre las representaciones sociales de "comer", se identificaron cuatro núcleos centrales: desear comer, el acto de comer, lo que
se come y la circunstancia en la que se come. Estos núcleos forman un paradigma básico que puede encontrarse en diversos
estudios y encuestas.
Concisamente, los conceptos sociales y sus representaciones son complejos y están estructurados en torno a núcleos centrales y
elementos periféricos, reflejando la red de relaciones significantes que los constituyen.
Los elementos periféricos en las representaciones sociales garantizan el funcionamiento de la representación adaptándose y
descifrando situaciones. Aunque son diferentes del núcleo central, no son menos importantes. Su flexibilidad permite integrar
variaciones y experiencias personales, facilitando modulaciones de la representación.
El sistema periférico absorbe información y eventos que pueden cuestionar el núcleo central, actuando como la jurisprudencia
frente a la ley del núcleo central. Esto permite representaciones sociales individualizadas alrededor de un sistema central común,
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Realizado por MatyBuda