LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS: VII. SOBRE LA PSICOLOGÍA DE LOS
PROCESOS ONÍRICOS (C. ACERCA DEL CUMPLIMIENTO DE DESEO”; “E. EL PROCESO PRIMARIO Y EL
PROCESO SECUNDARIO. LA REPRESIÓN) (556-59; 581-92)
Sigmund Freud (1900)
Resumen:
C. ACERCA DEL CUMPLIMIENTO DE DESEO
Hasta ahora hemos explorado el deseo en los sueños, derivándolo del inconsciente y desentrañando su vínculo con los restos
diurnos, que pueden ser deseos, otras mociones psíquicas o impresiones recientes. Esta perspectiva nos permite considerar la
posible influencia del trabajo del pensamiento consciente en la formación del sueño, incluso en casos extremos donde el sueño
parece continuar una tarea inconclusa de la vigilia.
Sin embargo, todavía no hemos resuelto por qué durante el sueño lo inconsciente se limita principalmente al cumplimiento de
deseos. Para entender esto, necesitamos considerar la naturaleza psíquica del deseo, retrocediendo al desarrollo del aparato
psíquico. Suponemos que, en sus primeras etapas, el aparato buscaba principalmente mantenerse libre de estímulos y descargaba
la excitación sensorial de manera refleja.
Sin embargo, las necesidades corporales pronto lo desafiaron, dando lugar a la búsqueda de satisfacción emocional. Esto llevó al
desarrollo del deseo como una forma de restaurar la percepción asociada con la satisfacción. En una etapa primitiva, este des eo
podría haber llevado a un tipo de alucinación donde la actividad psíquica buscaba repetir la percepción vinculada con la sati sfacción
de la necesidad.
Una experiencia vital amarga ha modificado la actividad de pensamiento primaria en una secundaria, más adaptada a los fines
buscados. Esta transformación se debe a que la identificación perceptiva interna no produce la satisfacción necesaria, ya que la
necesidad persiste. Para equiparar el valor de la identificación interna con la externa, sería necesario mantenerla de manera
permanente, como en las psicosis alucinatorias y las fantasías de hambre.
Para lograr un uso más eficiente de la energía psíquica, se requiere detener la regresión completa y permitir que la excitación se
desvíe hacia otras vías que puedan establecer la identidad perceptiva deseada desde el mundo exterior. Esta inhibición de la
regresión y el desvío de la excitación son funciones de un segundo sistema que controla la motilidad voluntaria, empleándola para
fines previamente recordados.
La actividad de pensamiento compleja que conduce desde la imagen mnémica hasta la identificación perceptiva mediante el
mundo exterior representa un rodeo para el cumplimiento del deseo, necesario debido a experiencias pasadas. Por lo tanto, el
pensamiento funciona como un sustituto del deseo alucinatorio, evidenciando que el sueño, al cumplir deseos a través de la
regresión, conserva un vestigio del modo primario de funcionamiento del aparato psíquico, abandonado por inadecuado.
El sueño se presenta como un resurgimiento de la vida infantil del alma, ahora superada, mientras que, en las psicosis, estos modos
de funcionamiento psíquico muestran su incapacidad para satisfacer las necesidades frente al mundo exterior.
Las mociones de deseo inconscientes también aspiran a regir durante el día, como lo demuestran las transferencias y las psico sis.
La censura entre el Ice y el Prcc actúa como guardián de nuestra salud mental, pero durante la noche, cuando esta censura se
relaja, las mociones del Ice pueden expresarse. Sin embargo, el guardián crítico no se duerme profundamente y garantiza la
seguridad al bloquear la motilidad. En casos patológicos, como las psicosis, el debilitamiento de la censura permite que las
excitaciones inconscientes dominen, resultando en una pérdida de control sobre el habla y la acción, o incluso en una regresión
alucinatoria, caracterizando así el estado psicótico.
E. EL PROCESO PRIMARIO Y EL PROCESO SECUNDARIO. LA REPRESIÓN
Hemos logrado integrar los diversos hallazgos de los autores anteriores en nuestra doctrina sobre el sueño, aunque aún
enfrentamos una nueva contradicción. Por un lado, hemos establecido que los pensamientos oníricos se originan en un proceso
mental normal, pero también hemos descubierto una serie de procesos de pensamiento anormales que afectan al contenido del
sueño. Esto nos lleva a cuestionar la calidad del rendimiento mental durante el sueño.
Para obtener más claridad, destaco que el sueño sustituye a pensamientos provenientes de nuestra vida diurna, los cuales tien en
una lógica perfecta. Sin embargo, no es necesario suponer que este trabajo de pensamiento se llevó a cabo durante el sueño, y a
que contradiría lo que sabemos sobre este estado psíquico.
1
Realizado por MatyBuda
PROCESOS ONÍRICOS (C. ACERCA DEL CUMPLIMIENTO DE DESEO”; “E. EL PROCESO PRIMARIO Y EL
PROCESO SECUNDARIO. LA REPRESIÓN) (556-59; 581-92)
Sigmund Freud (1900)
Resumen:
C. ACERCA DEL CUMPLIMIENTO DE DESEO
Hasta ahora hemos explorado el deseo en los sueños, derivándolo del inconsciente y desentrañando su vínculo con los restos
diurnos, que pueden ser deseos, otras mociones psíquicas o impresiones recientes. Esta perspectiva nos permite considerar la
posible influencia del trabajo del pensamiento consciente en la formación del sueño, incluso en casos extremos donde el sueño
parece continuar una tarea inconclusa de la vigilia.
Sin embargo, todavía no hemos resuelto por qué durante el sueño lo inconsciente se limita principalmente al cumplimiento de
deseos. Para entender esto, necesitamos considerar la naturaleza psíquica del deseo, retrocediendo al desarrollo del aparato
psíquico. Suponemos que, en sus primeras etapas, el aparato buscaba principalmente mantenerse libre de estímulos y descargaba
la excitación sensorial de manera refleja.
Sin embargo, las necesidades corporales pronto lo desafiaron, dando lugar a la búsqueda de satisfacción emocional. Esto llevó al
desarrollo del deseo como una forma de restaurar la percepción asociada con la satisfacción. En una etapa primitiva, este des eo
podría haber llevado a un tipo de alucinación donde la actividad psíquica buscaba repetir la percepción vinculada con la sati sfacción
de la necesidad.
Una experiencia vital amarga ha modificado la actividad de pensamiento primaria en una secundaria, más adaptada a los fines
buscados. Esta transformación se debe a que la identificación perceptiva interna no produce la satisfacción necesaria, ya que la
necesidad persiste. Para equiparar el valor de la identificación interna con la externa, sería necesario mantenerla de manera
permanente, como en las psicosis alucinatorias y las fantasías de hambre.
Para lograr un uso más eficiente de la energía psíquica, se requiere detener la regresión completa y permitir que la excitación se
desvíe hacia otras vías que puedan establecer la identidad perceptiva deseada desde el mundo exterior. Esta inhibición de la
regresión y el desvío de la excitación son funciones de un segundo sistema que controla la motilidad voluntaria, empleándola para
fines previamente recordados.
La actividad de pensamiento compleja que conduce desde la imagen mnémica hasta la identificación perceptiva mediante el
mundo exterior representa un rodeo para el cumplimiento del deseo, necesario debido a experiencias pasadas. Por lo tanto, el
pensamiento funciona como un sustituto del deseo alucinatorio, evidenciando que el sueño, al cumplir deseos a través de la
regresión, conserva un vestigio del modo primario de funcionamiento del aparato psíquico, abandonado por inadecuado.
El sueño se presenta como un resurgimiento de la vida infantil del alma, ahora superada, mientras que, en las psicosis, estos modos
de funcionamiento psíquico muestran su incapacidad para satisfacer las necesidades frente al mundo exterior.
Las mociones de deseo inconscientes también aspiran a regir durante el día, como lo demuestran las transferencias y las psico sis.
La censura entre el Ice y el Prcc actúa como guardián de nuestra salud mental, pero durante la noche, cuando esta censura se
relaja, las mociones del Ice pueden expresarse. Sin embargo, el guardián crítico no se duerme profundamente y garantiza la
seguridad al bloquear la motilidad. En casos patológicos, como las psicosis, el debilitamiento de la censura permite que las
excitaciones inconscientes dominen, resultando en una pérdida de control sobre el habla y la acción, o incluso en una regresión
alucinatoria, caracterizando así el estado psicótico.
E. EL PROCESO PRIMARIO Y EL PROCESO SECUNDARIO. LA REPRESIÓN
Hemos logrado integrar los diversos hallazgos de los autores anteriores en nuestra doctrina sobre el sueño, aunque aún
enfrentamos una nueva contradicción. Por un lado, hemos establecido que los pensamientos oníricos se originan en un proceso
mental normal, pero también hemos descubierto una serie de procesos de pensamiento anormales que afectan al contenido del
sueño. Esto nos lleva a cuestionar la calidad del rendimiento mental durante el sueño.
Para obtener más claridad, destaco que el sueño sustituye a pensamientos provenientes de nuestra vida diurna, los cuales tien en
una lógica perfecta. Sin embargo, no es necesario suponer que este trabajo de pensamiento se llevó a cabo durante el sueño, y a
que contradiría lo que sabemos sobre este estado psíquico.
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Realizado por MatyBuda