Historia de España 2ºBach
Transición democrática y
Constitución de 1978
A la muerte del general Franco, las leyes preveían una continuación del régimen mediante una
monarquía autoritaria. Sin embargo, las ansias por la democracia provocaron la consolidación
de una monarquía parlamentaria, por lo que se instauró un régimen democrático que tuvo
como pilar fundamental la redacción de la Constitución de 1978.
Llamamos transición democrática al proceso histórico por el cual se sustituye la dictadura
franquista por un régimen democrático basado en la monarquía constitucional. Su comienzo
coincide con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, pero su fin no es muy claro: hay
historiadores que piensan en que el proceso transitorio acaba con las elecciones de junio de
1977; otros coinciden en que tiene su fin con la Constitución de 1978; pero hay quien concluye
que no acaba hasta la victoria del PSOE en las elecciones de 1982, uno de los perdedores de la
guerra.
A la muerte de Franco había tres opciones:
Continuación del régimen dictatorial, operación llamada “búnker” y apoyada por
fuerzas de extrema derecha y partidos fascistas.
Evolución progresiva hacia la democracia, que es por la opción que se optó.
Ruptura democrática de manera urgente, opción preferida por las fuerzas de extrema
izquierda.
El rey Juan Carlos mantuvo como presidente del gobierno a Arias Navarro, que fue el último
presidente de la era franquista. El monarca no contaba con la confianza de los grupos
franquistas ni de los seguidores republicanos, por haber sido elegido por Franco.
Al mantener a Arias Navarro en el gobierno recibió las críticas de parte de la población, que se
movilizó bajo el movimiento de ruptura democrática con el objetivo de iniciar cuanto antes el
periodo constituyente. Fueron muchas las huelgas y manifestaciones organizadas, entre las
que destacaron las de Vitoria, donde fallecieron cinco personas. Ante el aumento de la
tensión, el monarca tuvo que pedirle a Arias Navarro su dimisión del gobierno.
Posteriormente, eligió como jefe del Gobierno a Adolfo Suárez, militante de UCD y
considerado reformista. Su elección provocó desconcierto y sorpresa. Adolfo Suárez formó un
gobierno cuyo objetivo era iniciar la senda democratizadora. Para ello, fue fundamental la Ley
de Reforma Política, mediante la cual tendría lugar la elección de unas nuevas Cortes elegidas
mediante sufragio universal. Esta ley fue aprobada por las Cortes, franquistas, y obtuvo una
inmensa mayoría en el referéndum, por lo que se constituyó el primer paso para la
instauración de la democracia.
Lo más duro del camino democratizador fue los actos terroristas provocados por la extrema
derecha, ETA y GRAPO. Tuvo especial importancia en este sentido la semana última de enero
de 1977, cuando se produjo la matanza de Atocha.
Autor: Javier Moreno Fernández
Transición democrática y
Constitución de 1978
A la muerte del general Franco, las leyes preveían una continuación del régimen mediante una
monarquía autoritaria. Sin embargo, las ansias por la democracia provocaron la consolidación
de una monarquía parlamentaria, por lo que se instauró un régimen democrático que tuvo
como pilar fundamental la redacción de la Constitución de 1978.
Llamamos transición democrática al proceso histórico por el cual se sustituye la dictadura
franquista por un régimen democrático basado en la monarquía constitucional. Su comienzo
coincide con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, pero su fin no es muy claro: hay
historiadores que piensan en que el proceso transitorio acaba con las elecciones de junio de
1977; otros coinciden en que tiene su fin con la Constitución de 1978; pero hay quien concluye
que no acaba hasta la victoria del PSOE en las elecciones de 1982, uno de los perdedores de la
guerra.
A la muerte de Franco había tres opciones:
Continuación del régimen dictatorial, operación llamada “búnker” y apoyada por
fuerzas de extrema derecha y partidos fascistas.
Evolución progresiva hacia la democracia, que es por la opción que se optó.
Ruptura democrática de manera urgente, opción preferida por las fuerzas de extrema
izquierda.
El rey Juan Carlos mantuvo como presidente del gobierno a Arias Navarro, que fue el último
presidente de la era franquista. El monarca no contaba con la confianza de los grupos
franquistas ni de los seguidores republicanos, por haber sido elegido por Franco.
Al mantener a Arias Navarro en el gobierno recibió las críticas de parte de la población, que se
movilizó bajo el movimiento de ruptura democrática con el objetivo de iniciar cuanto antes el
periodo constituyente. Fueron muchas las huelgas y manifestaciones organizadas, entre las
que destacaron las de Vitoria, donde fallecieron cinco personas. Ante el aumento de la
tensión, el monarca tuvo que pedirle a Arias Navarro su dimisión del gobierno.
Posteriormente, eligió como jefe del Gobierno a Adolfo Suárez, militante de UCD y
considerado reformista. Su elección provocó desconcierto y sorpresa. Adolfo Suárez formó un
gobierno cuyo objetivo era iniciar la senda democratizadora. Para ello, fue fundamental la Ley
de Reforma Política, mediante la cual tendría lugar la elección de unas nuevas Cortes elegidas
mediante sufragio universal. Esta ley fue aprobada por las Cortes, franquistas, y obtuvo una
inmensa mayoría en el referéndum, por lo que se constituyó el primer paso para la
instauración de la democracia.
Lo más duro del camino democratizador fue los actos terroristas provocados por la extrema
derecha, ETA y GRAPO. Tuvo especial importancia en este sentido la semana última de enero
de 1977, cuando se produjo la matanza de Atocha.
Autor: Javier Moreno Fernández