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Sumario Apuntes Historia De España — Pau

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Are you going to prepare History for the PAU and you don't know how to summarize everything? I have my Spanish History notes in 1-sided format per topic, super summarized and designed to study directly. I prepared with them and got 13 in PAU and 9.8 in History. PDF 4.1 al 12.2 If you are interested, write to me and I will show you an example.

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4.1. El reinado de Carlos IV y la Guerra de la Independencia

El reinado de Carlos IV (1788–1808) estuvo profundamente condicionado por el estallido de la Revolución
Francesa (1789). España pasó de la alianza tradicional con Francia (los pactos de familia) a una primera
fase de neutralidad, pero finalmente entró en guerra contra la Francia revolucionaria (1793). La derrota
llevó a la Paz de Basilea (1795) y poco después el Tratado de San Ildefonso (1796) devolvió la alianza con
Francia, arrastrando a España al desastre naval de Trafalgar (1805), que supuso su hundimiento como
potencia marítima.

En el interior, cuand o Carlos IV accedió al trono mantuvo como primer ministro, por recomendación de su
padre a Floridablanca, pero por influencia de la reina destacó la figura de Manuel Godoy, favorito de los
reyes y primer ministro desde 1792. Su política culminó en el Tratado de Fontainebleau (1807), por el cual
España permitía la entrada de tropas francesas para invadir Portugal (aliado de Inglaterra) dividiéndolo en
tres partes, en Algarve bajo el mando de Godoy. Este acuerdo permitió a Napoleón desplegar tropas en
puntos estratégicos de España y preparar la ocupación.

La tensión interna estalló en el motín de Aranjuez (1808), impulsado por los partidarios del príncipe
Fernando, futuro heredero opuesto la poder de Godoy. El motín derribó a Godoy y obligó a Carlos IV a
abdicar en Fernando VII. Aprovechando el conflicto, Napoleón convocó a ambos a (Carlos y Fernando) a
Bayona, les obligó a abdicar y entregó la corona a su hermano, José I Bonaparte, que promulgó el Estatuto
de Bayona, una carta otorgada de inspiración francesa.

El 2 de mayo de 1808 estalló en Madrid un levantamiento popular contra las tropas francesas, duramente
reprimido por el general Murat, fusilando a centenares de personas. Los sucesos de Madrid y las
abdicaciones de Bayona provocaron un levantamiento general que dio lugar a una guerra con doble
naturaleza: guerra nacional contra el invasor y guerra civil entre españoles.

● Los afrancesados apoyaron a José I, convenc de que la reforma debía venir de la mano de Francia.
● Por otro lado, la resistencia patriota afirmaba luchar en nombre de Fernando VII, convivian:
○ Absolutistas, defensores del antiguo régimen y retorno del monarca.
○ Liberales, partidarios de transformar el país con una nueva monarquía.

La ausencia de poder llevó a la creación de juntas locales y provinciales, unidas desde 1808 en la Junta
Central Suprema bajo Floridanoanca. Tras su retirada a Cádiz, los poderes pasaron en 1810 a un Consejo
de Regencia, que convocó Cortes. Estas aprobaron reformas y la Constitución de 1812, primer intento
serio de establecer un Estado liberal en España.

En junio de 1808, con el objetivo de reprimir los levantamientos populares e instaurar el régimen de José I,
un ejército de 17000 hombres se adentró en España para controlar así los puntos fundamentales del país.
Pero la inesperada resistencia de los españoles desbarató los proyectos de Napoleón. La resistencia
contaba con la ayuda del ejército inglés y con la guerrilla, que atacaban por sorpresa al enemigo (con
acciones rápidas y su cto del terreno). Algunos diligentes alcanzaron gran prestigio como El Empecinado,
Espoz y Mina) y al apoyo británico dirigido por Wellington.

La resistencia española logró éxitos iniciales como la batalla de Bailén (1808) y los heroicos asedios de
Zaragoza y Gerona. José I se vio obligado a abandonar Madrid y establecerse en Vitoria. Napoleón
intervino directamente con un gran ejército, recuperó Madrid y obligó a la Junta a refugiarse en Cádiz.

La situación dio un giro decisivo cuando Napoleón retiró tropas para su campaña en Rusia, lo que facilitó la
victoria del general Wellington, derrotando a franceses en Arapiles (1812) y avanzaron hacia el norte,
obligando a los franceses a replegarse hasta ser derrotados en San Marcial. El conflicto terminó con el
Tratado de Valençay (1813), en el que Napoleón reconocía a Fernando VII como rey de España.

,4.2. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1813) surgió en España un nuevo orden político que rompía
con el absolutismo del siglo XVIII. La Junta Central Suprema, nacida de las juntas locales y provinciales,
asumió el poder desde 1808, aunque la presión militar obligó a trasladarla a Cádiz. En 1810 delegó sus
funciones en un Consejo de Regencia hasta el regreso de Fernando VII. La amenaza de que los territorios
americanos crearan sus propios gobiernos aceleró la convocatoria de Cortes.

Las Cortes de Cádiz se constituyeron en Asamblea Constituyente, proclamando la soberanía nacional. Las
sesiones comenzaron en octubre de 1810, con el compromiso de defender la unidad de la nación
española, incluida América. Hasta 1814 participaron unos 700 diputados, mayoritariamente de clases
medias: eclesiásticos, militares, abogados, funcionarios y burgueses. Las clases populares y las mujeres
no tuvieron representación. Los diputados americanos fueron elegidos entre los presentes en Cádiz.

En el hemiciclo coexistían tres tendencias:

● Liberales: partidarios de una transformación revolucionaria.
● Jovellanistas (ilustrados): partidarios de reformas sin romper el absolutismo.
● Absolutistas: defensores de Fernando VII y del Antiguo Régimen.

Pese a la guerra, las Cortes aprobaron reformas que desmontaban los pilares del Antiguo regimen.
Destacan la supresión del régimen señorial (1811); Nueva desamortización(1813); la abolición de la
Inquisición(con fuerte oposición de las absolutistas); la supresión de los gremios, clave para implantar el
liberalismo económico; y proyectos de educación primaria pública y obligatoria.

La medida central fue la Constitución de 1812 (19 de marzo),primera ley fundamental del
constitucionalismo español. Sus principios básicos inspirados en la constitución francesa eran:

● Soberanía nacional; incluyendo a los territorios de ultramar.
● División de poderes: poder legislativo en Cortes unicamerales; ejecutivo en el rey y sus ministros;
judicial en tribunales independientes.
● Límites al poder real: el rey no podía disolver las Cortes y solo disponía de un veto suspensivo
durante dos años.
● Implantación de la monarquía constitucional.
● Derechos individuales y colectivo e: libertad de imprenta, propiedad, educación, seguridad jurídica.
● Igualdad ante la ley: fin de los antiguos fueros, creación de códigos únicos, igualdad fiscal y una
administración centralizada.
● Ejército nacional y Milicia Nacional para proteger el régimen constitucional.
● Catolicismo como religión oficial, concesión a los sectores conservadores.
● Sufragio universal masculino e indirecto como sistema electoral.

La guerra impidió aplicar sus reformas. Tras su regreso en 1814, Fernando VII derogó la Constitución el 4
de mayo y restauró el absolutismo sin oposición real. Aun así, la Constitución de 1812 se convirtió en el
gran símbolo del liberalismo español y en el modelo de las constituciones posteriores del siglo XIX. Volvió
a estar vigente durante el Trienio Liberal (1820-1823) y de nuevo durante la regencia de María Cristina de
Borbon (1836-1837). Su derogación también reforzó las aspiraciones de los líderes independentistas
americanos, que vieron frustrada la vía de autonomía planteada en Cádiz.

, 4.3. El reinado de Fernando VII y la cuestión sucesoria – Resumen PAU

El reinado de Fernando VII (1814-1833) estuvo marcado por la inestabilidad política y el enfrentamiento
entre absolutismo y liberalismo. Se divide en tres etapas: el sexenio absolutista (1814-1820), el Trienio
Liberal (1820-1823) y la Década Ominosa (1823-1833).

Tras su regreso a España después de la Guerra de la Independencia (1808-1813), Fernando VII recibió el
Manifiesto de los Persas, firmado por 69 diputados absolutistas que defendían la restauración del
absolutismo. Apoyándose en este respaldo, el 4 de mayo de 1814 derogó la Constitución de 1812, anuló
las reformas gaditanas y restauró el Antiguo Régimen. En política exterior se integró en la Santa Alianza
(1816) para frenar el liberalismo en Europa.

Este periodo se caracterizó por una fuerte represión contra liberales y afrancesados, que se vieron
obligados a huir del país acusados de traición, el agravamiento de la crisis económica y la pérdida
progresiva del imperio americano.

Ante la falta de libertades, se sucedieron pronunciamientos militares liberales con el propósito de arrebatar
el poner a FVII, que fracasaron hasta que en 1820 el teniente coronel Rafael Riego logró imponer la
restauración de la Constitución de 1812, iniciándose el Trienio Liberal. Durante esta etapa se mantuvo al
rey, pero limitado por la ley, y se reactivaron reformas como la supresión de la Inquisición y de los
mayorazgos. Sin embargo, los problemas financieros y la oposición del monarca debilitaron el régimen.

Fernando VII conspiró con la Santa Alianza (Austria, Rusia y Prusia) para pedir intervención militar el
España y restituir el sistema absolutista. En 1823 la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis devolvió
el poder a FVII, comenzando la Década Ominosa. Se persiguió duramente a los liberales (ejecuciones
como las de Riego, Mariana Pineda o El Empecinado), se restauraron privilegios tradicionales y se anuló la
obra del Trienio (de devolvieron tierras y BB a la iglesia). Aun así, el régimen intentó aplicar reformas
económicas moderadas (Consejo de Ministros, creación de la Bolsa de Madrid, liberalización económica
limitada), lo que generó el rechazo de los absolutistas más radicales.

Este conflicto desembocó en la cuestión sucesoria. Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción, que
derogaba la Ley Sálica y permitía reinar a su hija Isabel, nacida en 1830. Esto excluía de la sucesión a su
hermano Carlos María Isidro, apoyado por los absolutistas más intransigentes. A la muerte del rey en
1833, Carlos reclamó el trono, provocando el estallido de la Primera Guerra Carlista, una guerra civil entre
carlistas (absolutistas) e isabelinos (liberales).

Documentinformatie

Studie
Bachillerato
School jaar
6
Geüpload op
5 oktober 2026
Aantal pagina's
23
Geschreven in
2025/2026
Type
Samenvatting
$18.66

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