Homeostasis de la glucosa y metabolismo
del combustible
Los diferentes órganos y tejidos utilizan los combustibles de forma distinta
En reposo, el cerebro utiliza aproximadamente el 20 % de todo el oxígeno consumido por el
cuerpo. La glucosa es generalmente el único combustible del cerebro; sin embargo, durante
la inanición el cerebro puede emplear cetonas como fuente de energía alternativa.
Las 2 vías endógenas que proporcionan glucosa son la glucogenólisis y la gluconeogénesis.
Cuando disminuye la glicemia, se vuelve a reponer rápidamente mediante la degradación
del glucógeno del hígado. Sin embargo, cuando el ayuno se alarga, se empieza a formar
más glucosa mediante gluconeo.
La gluconeo tiene lugar principalmente en el hígado, pero los riñones contribuyen a ella
durante el ayuno prolongado. Los principales sustratos para la gluconeo son el lactato
, (glucólisis anaeróbica), alanina (degradación de las proteínas muscular) y glicerol (a través
de la degradación de TAG hísticos).
El músculo utiliza glucosa y ácidos grasos como fuente de energía. Durante el ejercicio a
corto plazo, la glucosa es el sustrato preferido, pero en reposo y durante el ejercicio
prolongado, los ácidos grasos son la principal fuente de energía. El músculo utiliza los
HDC de una forma diferente al hígado. No puede liberar la glucosa directamente a la
circulación porque, a diferencia del hígado, no posee la Glc-6-Pasa. Por tanto, solo puede
emplear el glucógeno para sus propias necesidades de energía. Sin embargo, contribuye a la
gluconeo hepática mediante la liberación de lactato, que es transportado al hígado.
Homeostasis de la glucosa
La concentración de glucosa en el plasma refleja el equilibrio entre su ingesta (absorción de
glucosa por el intestino) o su producción endógena (glucogenólisis o gluconeogénesis) y su
utilización por parte de los tejidos (glucólisis, vía de la pentosa fosfato, ciclo ATC y
síntesis de glucógeno).
del combustible
Los diferentes órganos y tejidos utilizan los combustibles de forma distinta
En reposo, el cerebro utiliza aproximadamente el 20 % de todo el oxígeno consumido por el
cuerpo. La glucosa es generalmente el único combustible del cerebro; sin embargo, durante
la inanición el cerebro puede emplear cetonas como fuente de energía alternativa.
Las 2 vías endógenas que proporcionan glucosa son la glucogenólisis y la gluconeogénesis.
Cuando disminuye la glicemia, se vuelve a reponer rápidamente mediante la degradación
del glucógeno del hígado. Sin embargo, cuando el ayuno se alarga, se empieza a formar
más glucosa mediante gluconeo.
La gluconeo tiene lugar principalmente en el hígado, pero los riñones contribuyen a ella
durante el ayuno prolongado. Los principales sustratos para la gluconeo son el lactato
, (glucólisis anaeróbica), alanina (degradación de las proteínas muscular) y glicerol (a través
de la degradación de TAG hísticos).
El músculo utiliza glucosa y ácidos grasos como fuente de energía. Durante el ejercicio a
corto plazo, la glucosa es el sustrato preferido, pero en reposo y durante el ejercicio
prolongado, los ácidos grasos son la principal fuente de energía. El músculo utiliza los
HDC de una forma diferente al hígado. No puede liberar la glucosa directamente a la
circulación porque, a diferencia del hígado, no posee la Glc-6-Pasa. Por tanto, solo puede
emplear el glucógeno para sus propias necesidades de energía. Sin embargo, contribuye a la
gluconeo hepática mediante la liberación de lactato, que es transportado al hígado.
Homeostasis de la glucosa
La concentración de glucosa en el plasma refleja el equilibrio entre su ingesta (absorción de
glucosa por el intestino) o su producción endógena (glucogenólisis o gluconeogénesis) y su
utilización por parte de los tejidos (glucólisis, vía de la pentosa fosfato, ciclo ATC y
síntesis de glucógeno).