Locke vs Aristóteles
El modelo aristotélico y el modelo hobbesiano son dos formas muy diferentes de
explicar el origen de la sociedad y del poder político. Ambos intentan responder a
la pregunta de por qué existe el Estado y cuál es su función, pero parten de ideas
distintas sobre la naturaleza humana y sobre cómo se forma la sociedad.
Para ello, es imprescindible conocer el contexto histórico de cada uno.
Aristoteles fue un filosofo griego que vivía en Atenas. Era el discípulo de Platón.
Locke fue un filosofo ingles, considerado como “padre fundador del liberalismo”.
El modelo aristotélico, propuesto por Aristóteles, sostiene que el ser humano es
un animal político por naturaleza. Esto significa que las personas necesitan vivir
en sociedad para desarrollarse plenamente. Según Aristóteles, la sociedad no
surge por un acuerdo entre individuos, sino de manera natural. Los seres humanos
se agrupan porque solos no pueden satisfacer todas sus necesidades.
La organización social, según Aristóteles, se desarrolla en varias etapas. Primero
aparece la familia, que permite satisfacer las necesidades básicas. Después
varias familias se unen formando aldeas, donde la cooperación es mayor.
Finalmente surge la polis o ciudad-Estado, que es la forma más completa de
organización política.
Para Aristóteles, la polis existe para alcanzar el bien común y permitir que los
ciudadanos vivan bien y desarrollen la virtud. La política tiene por tanto una
finalidad moral, ya que debe ayudar a las personas a llevar una vida buena y justa.
El Estado no solo mantiene el orden, sino que también busca el bienestar
colectivo. En este modelo, la comunidad es anterior al individuo, porque solo
dentro de la sociedad el ser humano puede realizarse completamente.
En cambio en el modelo propuesto por John Locke, sostiene que la comunidad es posterior al ser
humano. En el Estado de naturaleza los seres humanos viven en igualdad, conocen sus derechos
y reconocen los que tienen los demás. Sin embargo, el problema que plantea Locke en estado de
naturaleza es el conflicto y el derecho de vengarme ante los que atenten contra mi naturaleza.
Esta derivación lleva al estado de guerra. Para evitar esto, Locke argumenta que los seres
humanos crean de forma voluntaria un acuerdo (contrato social), con el objetivo de proteger sus
derechos naturales: la vida, la libertad y la propiedad.
El poder del Estado está limitado, ya que su objetivo es proteger los derechos naturales de los
individuos y actuar como jueces o autoridades imparciales en situaciones de conflicto entre los
individuos. Ademas en caso de que el Estado actúe de tal forma que favorezca sus intereses
personales, entonces los individuos DEBEN revelarse (derecho de resistencia).
El modelo aristotélico y el modelo hobbesiano son dos formas muy diferentes de
explicar el origen de la sociedad y del poder político. Ambos intentan responder a
la pregunta de por qué existe el Estado y cuál es su función, pero parten de ideas
distintas sobre la naturaleza humana y sobre cómo se forma la sociedad.
Para ello, es imprescindible conocer el contexto histórico de cada uno.
Aristoteles fue un filosofo griego que vivía en Atenas. Era el discípulo de Platón.
Locke fue un filosofo ingles, considerado como “padre fundador del liberalismo”.
El modelo aristotélico, propuesto por Aristóteles, sostiene que el ser humano es
un animal político por naturaleza. Esto significa que las personas necesitan vivir
en sociedad para desarrollarse plenamente. Según Aristóteles, la sociedad no
surge por un acuerdo entre individuos, sino de manera natural. Los seres humanos
se agrupan porque solos no pueden satisfacer todas sus necesidades.
La organización social, según Aristóteles, se desarrolla en varias etapas. Primero
aparece la familia, que permite satisfacer las necesidades básicas. Después
varias familias se unen formando aldeas, donde la cooperación es mayor.
Finalmente surge la polis o ciudad-Estado, que es la forma más completa de
organización política.
Para Aristóteles, la polis existe para alcanzar el bien común y permitir que los
ciudadanos vivan bien y desarrollen la virtud. La política tiene por tanto una
finalidad moral, ya que debe ayudar a las personas a llevar una vida buena y justa.
El Estado no solo mantiene el orden, sino que también busca el bienestar
colectivo. En este modelo, la comunidad es anterior al individuo, porque solo
dentro de la sociedad el ser humano puede realizarse completamente.
En cambio en el modelo propuesto por John Locke, sostiene que la comunidad es posterior al ser
humano. En el Estado de naturaleza los seres humanos viven en igualdad, conocen sus derechos
y reconocen los que tienen los demás. Sin embargo, el problema que plantea Locke en estado de
naturaleza es el conflicto y el derecho de vengarme ante los que atenten contra mi naturaleza.
Esta derivación lleva al estado de guerra. Para evitar esto, Locke argumenta que los seres
humanos crean de forma voluntaria un acuerdo (contrato social), con el objetivo de proteger sus
derechos naturales: la vida, la libertad y la propiedad.
El poder del Estado está limitado, ya que su objetivo es proteger los derechos naturales de los
individuos y actuar como jueces o autoridades imparciales en situaciones de conflicto entre los
individuos. Ademas en caso de que el Estado actúe de tal forma que favorezca sus intereses
personales, entonces los individuos DEBEN revelarse (derecho de resistencia).