PERSONAJES DE LUCES DE BOHEMIA
MÁXIMO ESTRELLA
Max es el personaje principal de la obra. Es un hombre viejo de aspecto andrajoso, pues
vive en la precariedad. Es un poeta andaluz ciego, que a menudo es representado como
patético, con movimientos inseguros, y que representa el artista bohemio. Resulta de vital
importancia el rasgo de su ceguera, pues a pesar de estar ciego es capaz de “ver” la
degradación de la sociedad.
Max es un personaje sumamente importante, cuyo papel es ser la voz de la
conciencia, y además el catalizador de la técnica del esperpento. Es también importante el
hecho de que a través de esto hace una crítica a la decadencia social y política, la
vulnerabilidad del intelectual, y a la corrupción generalizada.
DON LATINO DE HISPALIS
Es un anciano asmático, descrito como un ser grotesco. Resulta ser un personaje cínico,
desleal, egoísta, y vil, cosa que se ve representada a través de sus actos en contra de su
mejor amigo Max Estrella, de quien se aprovechaba.
Es compañero y lazarillo del ciego Max, y resulta el contrapunto también de este.
Además, es uno de los personajes más caracterizados del esperpento, pues su
comportamiento es casi animalizado y poco ético.
Este personaje se usa para hacer crítica al egoísmo de la sociedad del momento, la
cultura de la traición, y a la falsa intelectualidad.
MADAMA COLLET
Es la esposa de Max Estrella. Es una mujer envejecida y gastada por la pobreza, reflejando
un aspecto miserable. A pesar de sus desgracias, muestra a la vez cierta devoción y
cansancio de la vida caótica que lleva junto a su marido e hija.
Este personaje es un contrapunto realista, representando la realidad ante la
bohemia, y también resulta un sostén emocional para su marido. El autor utiliza a este
personaje para hacer crítica sobre la miseria en la que los intelectuales viven, además del
estilo de la vida bohemia y lo que conlleva a la familia. Finalmente, también se critica el
papel de la mujer abnegada, aquella que renuncia a sus intereses por los de su marido.
CLAUDINITA
Es una chica joven que viste de forma descuidada a causa de los problemas económicos de
la familia. Es nerviosa, pero aun así se muestra protectora hacia Max, su padre, a veces
incluso mostrando un poco de rebeldía e indignación hacia la injusticia en la que viven.
Junto a su madre, representa las consecuencias de la vida bohemia, actúa como
contrapunto crítico de Don latino, pues ella ve sus estafas y las señala, aunque su padre
decide no hacer nada. Al final de la historia, es significativo el hecho de su suicidio junto su
madre, pues sin su padre ya no pueden subsistir. El autor la usa como crítica a la
vulnerabilidad de la mujer en la época, y además a la deshumanización.
ZARATUSTRA
Es el dueño de la librería. Se describe como un personaje jorobado y desgarbado. Es un
personaje tacaño y mezquino, que paga miserias por las obras de Max. Actúa como un
, contrapunto cínico de la obra, contrastando la actitud soñadora con la miseria real de la
bohemia, y actúa como un explotador de artistas, timandolos.
La crítica social que el autor pretende transmitir a través de este personaje es la
comercialización de la cultura, y la mezquindad burguesa.
DON GAY
Es un personaje secundario, descrito como un hombre estirado y con una apariencia que
intenta aparentar alguien que no es, es pretencioso y ha viajado mucho. Es un personaje
caracterizado por su discurso superficial de una España idealizada y tradicional,
desconectada de la situación actual. Es un contrapunto intelectual, y además un
representante de la arrogancia/pretensión, pues muestra una visión arrogante y
distorsionada de la realidad.
Mediante este personaje el autor quiere criticar la falsa intelectualidad que teoriza
sobre la patria sin entender el sufrimiento popular pues es de posición cómoda. Además
también actúa como crítica de la España inmovilista, de aquellos que quieren aferrarse a
una España tradicional.
LA CHICA DE LA PORTERA
Es un personaje secundario, una joven de clase baja, malnutrida o con apariencia
descuidada. Es rudimentaria, áspera, y con desprecio hacia los intelectuales. Es cruel y le
falta empatía. Representa la marginación, evidenciando la caída en desgracia de Max, y
tiene además función esperpéntica, contribuyendo a una deformación de la realidad.
El autor la usa para criticar la brutalización de la clase baja, mostrando una sociedad
en la que se ha eliminado la compasión a causa de la supervivencia, la incomprensión del
arte/cultura, y el esperpento de la vida diaria.
PICALAGARTOS
Es dueño de una taberna a la cual Max y Don Latino asisten con frecuencia, su nombre es
Venancio. Es astuto y duro, representando el pequeño comerciante que sobrevive a un
entorno hostil. Es despiadado con las deudas de Max y exige sin simpatía que paguen. En
la obra actúa como acreedor de Max, representando la presión económica constante sobre
él, y además resulta el interlocutor cínico de la historia pues al morir mujer e hija de Max su
reacción es fría, contribuyendo a la visión deshumanizada de la realidad madrileña.
La crítica que el autor hace a través del personaje es la siguiente: la
deshumanización por la miseria y la falta de cultura y desprecio hacia el artista.
UN COIME DE LA TABERNA
Es un chico que trabaja en la taberna, un personaje despectivo y acomodado a la
precariedad caracterizado por la falta de respeto hacia Máx. Su papel es contextualizar
enmarcando las escenas de la taberna, actúa también de contraste a la figura intelectual de
Max.
A través de este personaje el autor critica la marginación y la pobreza, la indiferencia
general hacia la cultura y el abandono del madrid bohemio, simbolizando la corrupción
moral y la degradación de madrid.
LA PISA BIEN:
MÁXIMO ESTRELLA
Max es el personaje principal de la obra. Es un hombre viejo de aspecto andrajoso, pues
vive en la precariedad. Es un poeta andaluz ciego, que a menudo es representado como
patético, con movimientos inseguros, y que representa el artista bohemio. Resulta de vital
importancia el rasgo de su ceguera, pues a pesar de estar ciego es capaz de “ver” la
degradación de la sociedad.
Max es un personaje sumamente importante, cuyo papel es ser la voz de la
conciencia, y además el catalizador de la técnica del esperpento. Es también importante el
hecho de que a través de esto hace una crítica a la decadencia social y política, la
vulnerabilidad del intelectual, y a la corrupción generalizada.
DON LATINO DE HISPALIS
Es un anciano asmático, descrito como un ser grotesco. Resulta ser un personaje cínico,
desleal, egoísta, y vil, cosa que se ve representada a través de sus actos en contra de su
mejor amigo Max Estrella, de quien se aprovechaba.
Es compañero y lazarillo del ciego Max, y resulta el contrapunto también de este.
Además, es uno de los personajes más caracterizados del esperpento, pues su
comportamiento es casi animalizado y poco ético.
Este personaje se usa para hacer crítica al egoísmo de la sociedad del momento, la
cultura de la traición, y a la falsa intelectualidad.
MADAMA COLLET
Es la esposa de Max Estrella. Es una mujer envejecida y gastada por la pobreza, reflejando
un aspecto miserable. A pesar de sus desgracias, muestra a la vez cierta devoción y
cansancio de la vida caótica que lleva junto a su marido e hija.
Este personaje es un contrapunto realista, representando la realidad ante la
bohemia, y también resulta un sostén emocional para su marido. El autor utiliza a este
personaje para hacer crítica sobre la miseria en la que los intelectuales viven, además del
estilo de la vida bohemia y lo que conlleva a la familia. Finalmente, también se critica el
papel de la mujer abnegada, aquella que renuncia a sus intereses por los de su marido.
CLAUDINITA
Es una chica joven que viste de forma descuidada a causa de los problemas económicos de
la familia. Es nerviosa, pero aun así se muestra protectora hacia Max, su padre, a veces
incluso mostrando un poco de rebeldía e indignación hacia la injusticia en la que viven.
Junto a su madre, representa las consecuencias de la vida bohemia, actúa como
contrapunto crítico de Don latino, pues ella ve sus estafas y las señala, aunque su padre
decide no hacer nada. Al final de la historia, es significativo el hecho de su suicidio junto su
madre, pues sin su padre ya no pueden subsistir. El autor la usa como crítica a la
vulnerabilidad de la mujer en la época, y además a la deshumanización.
ZARATUSTRA
Es el dueño de la librería. Se describe como un personaje jorobado y desgarbado. Es un
personaje tacaño y mezquino, que paga miserias por las obras de Max. Actúa como un
, contrapunto cínico de la obra, contrastando la actitud soñadora con la miseria real de la
bohemia, y actúa como un explotador de artistas, timandolos.
La crítica social que el autor pretende transmitir a través de este personaje es la
comercialización de la cultura, y la mezquindad burguesa.
DON GAY
Es un personaje secundario, descrito como un hombre estirado y con una apariencia que
intenta aparentar alguien que no es, es pretencioso y ha viajado mucho. Es un personaje
caracterizado por su discurso superficial de una España idealizada y tradicional,
desconectada de la situación actual. Es un contrapunto intelectual, y además un
representante de la arrogancia/pretensión, pues muestra una visión arrogante y
distorsionada de la realidad.
Mediante este personaje el autor quiere criticar la falsa intelectualidad que teoriza
sobre la patria sin entender el sufrimiento popular pues es de posición cómoda. Además
también actúa como crítica de la España inmovilista, de aquellos que quieren aferrarse a
una España tradicional.
LA CHICA DE LA PORTERA
Es un personaje secundario, una joven de clase baja, malnutrida o con apariencia
descuidada. Es rudimentaria, áspera, y con desprecio hacia los intelectuales. Es cruel y le
falta empatía. Representa la marginación, evidenciando la caída en desgracia de Max, y
tiene además función esperpéntica, contribuyendo a una deformación de la realidad.
El autor la usa para criticar la brutalización de la clase baja, mostrando una sociedad
en la que se ha eliminado la compasión a causa de la supervivencia, la incomprensión del
arte/cultura, y el esperpento de la vida diaria.
PICALAGARTOS
Es dueño de una taberna a la cual Max y Don Latino asisten con frecuencia, su nombre es
Venancio. Es astuto y duro, representando el pequeño comerciante que sobrevive a un
entorno hostil. Es despiadado con las deudas de Max y exige sin simpatía que paguen. En
la obra actúa como acreedor de Max, representando la presión económica constante sobre
él, y además resulta el interlocutor cínico de la historia pues al morir mujer e hija de Max su
reacción es fría, contribuyendo a la visión deshumanizada de la realidad madrileña.
La crítica que el autor hace a través del personaje es la siguiente: la
deshumanización por la miseria y la falta de cultura y desprecio hacia el artista.
UN COIME DE LA TABERNA
Es un chico que trabaja en la taberna, un personaje despectivo y acomodado a la
precariedad caracterizado por la falta de respeto hacia Máx. Su papel es contextualizar
enmarcando las escenas de la taberna, actúa también de contraste a la figura intelectual de
Max.
A través de este personaje el autor critica la marginación y la pobreza, la indiferencia
general hacia la cultura y el abandono del madrid bohemio, simbolizando la corrupción
moral y la degradación de madrid.
LA PISA BIEN: