PSICOBIOLOGÍA I
, CAPÍTULO IV: LA EVOLUCIÓN
A mediados del siglo XIX Charles Darwin descubre el mecanismo por el cual se produce la
evolución, la selección natural, y publica El origen de las especies, que sienta las bases de la
teoría sintética de la evolución.
La teoría de la evolución recoge una serie de leyes que permiten explicar la diversidad de
seres vivos y su causa. Está sujeta a crítica, pero diversos científicos señalan que esta
presenta un alto grado de certeza y que nada tiene sentido en la biología si no es a la luz de la
evolución.
La teoría de la evolución es único marco que permite explicar el comportamiento humano.
1. Antecedentes históricos de la teoría de la evolución
Hasta el siglo XIX el origen de las especies se dividía entre los postulados del transformismo
radical (generación espontánea) y el creacionismo (concepción estática del mundo orgánica
descrita en la biblia).
En el siglo XIX las investigaciones de otras áreas aportar pilares sólidos para el desarrollo del
estudio del origen de las especies:
- Se amplió el margen para el cambio al estimarse una antigüedad de la tierra de
centenas de millones de años.
- La existencia de fósiles demostraba la existencia de seres distintos en eras pasadas.
- La continuidad de la vida a largo de la historia.
- La evidencia de las variaciones existentes en especies.
- La existencia de similitudes entre seres de distintas especies.
Los datos apuntaban a que los seres vivos actuales eran fruto de la transformación de seres
anteriores, por lo que se debía investigar mediante qué mecanismo sucedía esto. Jean-Baptiste
Lamarck publica Philosophie zoologique, una obra que plantea detalladamente la evolución
de forma detallada y sistemática, pero basándose en dos principios falsos: la función crea el
órgano y la herencia de los caracteres adquiridos. Propuso que las estructuras anatómicas de
los seres son consecuencia de sus hábitos y resultado de su intento por adaptarse al ambiente.
Situaría la causa de la evolución en el propio organismo: la necesidad. Según Lamarck, cada
individuo presenta una línea evolutiva diferente originada por creación espontánea y los
fósiles serían evidencia de antepasados imperfectos. Para Lamarck la evolución es
determinista: el objetivo es alcanzar la perfección.
El error de la teoría de Lamarck es proponer que es el propio organismo el que genera los
cambios para su adaptación. Además, no realizó una síntesis adecuada de los conocimientos
de la época, por lo que propuso que los cambios que un organismo sufría por su experiencia
vital podían pasar a la siguiente generación.
, CAPÍTULO IV: LA EVOLUCIÓN
A mediados del siglo XIX Charles Darwin descubre el mecanismo por el cual se produce la
evolución, la selección natural, y publica El origen de las especies, que sienta las bases de la
teoría sintética de la evolución.
La teoría de la evolución recoge una serie de leyes que permiten explicar la diversidad de
seres vivos y su causa. Está sujeta a crítica, pero diversos científicos señalan que esta
presenta un alto grado de certeza y que nada tiene sentido en la biología si no es a la luz de la
evolución.
La teoría de la evolución es único marco que permite explicar el comportamiento humano.
1. Antecedentes históricos de la teoría de la evolución
Hasta el siglo XIX el origen de las especies se dividía entre los postulados del transformismo
radical (generación espontánea) y el creacionismo (concepción estática del mundo orgánica
descrita en la biblia).
En el siglo XIX las investigaciones de otras áreas aportar pilares sólidos para el desarrollo del
estudio del origen de las especies:
- Se amplió el margen para el cambio al estimarse una antigüedad de la tierra de
centenas de millones de años.
- La existencia de fósiles demostraba la existencia de seres distintos en eras pasadas.
- La continuidad de la vida a largo de la historia.
- La evidencia de las variaciones existentes en especies.
- La existencia de similitudes entre seres de distintas especies.
Los datos apuntaban a que los seres vivos actuales eran fruto de la transformación de seres
anteriores, por lo que se debía investigar mediante qué mecanismo sucedía esto. Jean-Baptiste
Lamarck publica Philosophie zoologique, una obra que plantea detalladamente la evolución
de forma detallada y sistemática, pero basándose en dos principios falsos: la función crea el
órgano y la herencia de los caracteres adquiridos. Propuso que las estructuras anatómicas de
los seres son consecuencia de sus hábitos y resultado de su intento por adaptarse al ambiente.
Situaría la causa de la evolución en el propio organismo: la necesidad. Según Lamarck, cada
individuo presenta una línea evolutiva diferente originada por creación espontánea y los
fósiles serían evidencia de antepasados imperfectos. Para Lamarck la evolución es
determinista: el objetivo es alcanzar la perfección.
El error de la teoría de Lamarck es proponer que es el propio organismo el que genera los
cambios para su adaptación. Además, no realizó una síntesis adecuada de los conocimientos
de la época, por lo que propuso que los cambios que un organismo sufría por su experiencia
vital podían pasar a la siguiente generación.