CONSTITUCIONAL DE 1978. LA CONSOLIDACIÓN DEMOCRÁTICA.
1.-LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA A LA DEMOCRACIA
El 20 de noviembre de 1975 Franco fallece y el entonces príncipe de España es proclamado
ante las cortes franquistas como Rey Juan Carlos I. También fue ratificado en el cargo el
presidente del gobierno Carlos Arias Navarro, en cuyo gobierno participan figuras del
reformismo designadas por el Rey como Manuel Fraga o Adolfo Suárez, que pertenecía a los
reformistas falangistas.
1.1- El gobierno de Arias-Navarro (noviembre de 1975- julio de 1976): la reforma Arias-Fraga
Arias Navarro carecía de un plan de reforma del régimen franquista, incluso llegó a declarar
que el propósito de su gobierno era la continuidad del franquismo a través de una “democracia
a la española”. Por lo que adoptaron el plan de Fraga, que consistía en alcanzar una democracia
liberal que fuera homologable con la del resto de países occidentales, realizando cambios
paulatinos en las leyes fundamentales franquistas. Aunque el rey en una visita a EEUU ratificó
su voluntad de establecer una democracia plena en España, por lo que las relaciones con Arias
Navarro se deterioraron.
1.2- El gobierno de Suárez (Julio de 1976- junio de 1977). El proyecto reformista del gobierno
de Adolfo Suárez: la “LEY PARA LA REFORMA POLÍTICA”
En julio de 1976 Suárez es designado Presidente del Gobierno, lo que causó desconcierto y
decepción entre la oposición democrática y los círculos diplomáticos. Suárez formó un
gobierno de jóvenes reformistas franquistas para llevar a cabo un nuevo proyecto, la Ley para
la Reforma Política. Este consistía en la creación de unas nuevas Cortes formadas por dos
cámaras, el Congreso de los diputados y el Senado, compuestas por 350 y 204 miembros
respectivamente, elegidas por sufragio universal excepto los senadores designados por el rey.
De esta forma quedaban abolidas implícitamente todas las instituciones franquistas.
Se llevaron a cabo los primeros contactos con los partidos de la oposición democrática, como el
Partido Comunista Español, dando lugar a la concesión de una amnistía, que no fue completa
ya que se excluyeron los “delitos de sangre” por los que aún permanecían en las cárceles
muchos presos vascos presuntos miembros de ETA.
Por otro lado Suárez se reúne con la cúpula del ejército y obtiene su visto bueno para el
proceso que iba a emprender.
Por lo que el proyecto de Ley para la Reforma Política es sometido a votación en las Cortes
franquistas y aprobado con un gran apoyo. A continuación, se convoca un referéndum para el
día 15 de diciembre de 1976, siendo aprobado también por una gran mayoría.
La ultima semana de enero de 1977 se produjo una matanza por parte de ultras en un
despacho de abogados laboralistas vinculados a Comisiones Obreras y al Partido Comunista,
con el objetivo de crear un clima que evocara la guerra civil, pero no lo consiguieron. Durante
el entierro de estos abogados se evidenció el orden y disciplina del PCE y por lo tanto que la
transición no sería creíble ni real si dejaba fuera al PCE, por lo que se legalizó dicho partido.
El 15 de junio de 1977 se celebraron elecciones resultado victorioso el partido Unión de Centro
Democrático (UCD) y el PSOE en segundo lugar. Se dibujó así un sistema de bipartidismo
imperfecto, ya que estos dos partidos que se situaban en el “centro” político obtuvieron el 63%
de los votos.