Justo Arosemena y el Estado Federal
Gran Colombia
Simón Bolívar, en su Carta de Jamaica (1815), expresó su objetivo de unir todo el
Mundo Nuevo en una gran nación debido a su origen común, lengua, costumbres y
religión, idealmente bajo un solo gobierno confederado. La Gran Colombia, creada
a partir de esa visión, abarcó los territorios actuales de Colombia, Panamá,
Venezuela y Ecuador. En mayo de 1821, se celebró el Congreso de Cúcuta, donde
delegados de Nueva Granada y Venezuela ratificaron la existencia de la Gran
Colombia y acordaron liberar a Quito y Perú.
El Congreso emitió una constitución en agosto de 1821, que estableció la división de
poderes de la república: el Poder Ejecutivo, con un presidente y vicepresidente
electos por cuatro años; el Poder Legislativo, con un Senado y una Cámara de
Representantes; y el Poder Judicial, designado por los otros dos poderes. Sin
embargo, se evidenciaron tensiones entre Nueva Granada y Venezuela,
especialmente en la elección de Santa Fe como capital. Además, la Gran Colombia
enfrentó grandes desafíos, como la deuda acumulada por la guerra de independencia.
Desde 1817, Inglaterra otorgó préstamos para financiar la campaña militar de la
Gran Colombia, a lo que se sumaron deudas con comerciantes y hacendados
criollos. El nuevo gobierno enfrentó el reto de reconstruir la economía y la
infraestructura devastadas, además de mantener la guerra en Perú y el Alto Perú,
con los gastos militares consumiendo tres cuartas partes de los ingresos.
El déficit fiscal era grave, lo que forzó al gobierno a buscar más préstamos y generó
impagos a empleados públicos y veteranos. Esto avivó las tensiones regionales, ya
que muchos oficiales del ejército eran venezolanos. Las diferencias se profundizaron
porque el gobierno civil, compuesto principalmente por abogados universitarios,
buscaba una administración liberal y republicana basada en la Constitución, mientras
que los militares, provenientes de clases populares y prefiriendo decisiones rápidas,
favorecían el caudillismo y las dictaduras.
Las tensiones entre civiles y militares se agravaron con el conflicto entre Bolívar y
Santander. En 1827, Bolívar propuso una Constitución con rasgos de monarquía, lo
que Santander rechazó. En 1828, Bolívar asumió el poder absoluto, y su muerte en
1830 aceleró la disolución de la Gran Colombia. Panamá sufrió una crisis económica
y administrativa.
Gran Colombia
Simón Bolívar, en su Carta de Jamaica (1815), expresó su objetivo de unir todo el
Mundo Nuevo en una gran nación debido a su origen común, lengua, costumbres y
religión, idealmente bajo un solo gobierno confederado. La Gran Colombia, creada
a partir de esa visión, abarcó los territorios actuales de Colombia, Panamá,
Venezuela y Ecuador. En mayo de 1821, se celebró el Congreso de Cúcuta, donde
delegados de Nueva Granada y Venezuela ratificaron la existencia de la Gran
Colombia y acordaron liberar a Quito y Perú.
El Congreso emitió una constitución en agosto de 1821, que estableció la división de
poderes de la república: el Poder Ejecutivo, con un presidente y vicepresidente
electos por cuatro años; el Poder Legislativo, con un Senado y una Cámara de
Representantes; y el Poder Judicial, designado por los otros dos poderes. Sin
embargo, se evidenciaron tensiones entre Nueva Granada y Venezuela,
especialmente en la elección de Santa Fe como capital. Además, la Gran Colombia
enfrentó grandes desafíos, como la deuda acumulada por la guerra de independencia.
Desde 1817, Inglaterra otorgó préstamos para financiar la campaña militar de la
Gran Colombia, a lo que se sumaron deudas con comerciantes y hacendados
criollos. El nuevo gobierno enfrentó el reto de reconstruir la economía y la
infraestructura devastadas, además de mantener la guerra en Perú y el Alto Perú,
con los gastos militares consumiendo tres cuartas partes de los ingresos.
El déficit fiscal era grave, lo que forzó al gobierno a buscar más préstamos y generó
impagos a empleados públicos y veteranos. Esto avivó las tensiones regionales, ya
que muchos oficiales del ejército eran venezolanos. Las diferencias se profundizaron
porque el gobierno civil, compuesto principalmente por abogados universitarios,
buscaba una administración liberal y republicana basada en la Constitución, mientras
que los militares, provenientes de clases populares y prefiriendo decisiones rápidas,
favorecían el caudillismo y las dictaduras.
Las tensiones entre civiles y militares se agravaron con el conflicto entre Bolívar y
Santander. En 1827, Bolívar propuso una Constitución con rasgos de monarquía, lo
que Santander rechazó. En 1828, Bolívar asumió el poder absoluto, y su muerte en
1830 aceleró la disolución de la Gran Colombia. Panamá sufrió una crisis económica
y administrativa.