TEMA 14 – DICTADURA FRANQUISTA
La dictadura de Francisco Franco (1939-1975) es uno de los períodos más extremos
de la historia de España, por la fuerte represión, persecuciones y recorte de
derechos que hubo. Sin embargo, también fue una etapa de gran desarrollo
económico que posicionó a España como una de las grandes industrias de Europa.
Es un período que aún genera polémica hoy en día. Comenzó tras la victoria de
Franco y los sublevados en la Guerra Civil en 1939 y concluyó después de 40 años
de dictadura con la muerte de Franco.
El contexto internacional durante la dictadura era convulso, ya que tuvo lugar la
Segunda Guerra Mundial, en la que España no participó directamente, aunque sí
apoyo al eje italiano-alemán. Más tarde comenzó la Guerra Fría, que dividió al
mundo en el bloque capitalista, liderado por EE. UU y el bloque comunista, liderado
por la URSS. España optó por el ostracismo político, lo que la expulsó de
organismos internacionales. Rompió el aislamiento tras unirse al bloque capitalista
en la Guerra Fría.
Los fundamentos ideológicos del régimen franquista son tema de debate hoy en
día. Unos dicen que destruyó la democracia, y otros que salvó España. Unos lo
consideran fascista por sus signos y el partido único (Falange), mientras que otros
no lo consideran fascistas por su forma de acceder al poder, ya que el fascismo
manipula la democracia y no colabora con la Iglesia.
Algunas de las características básicas del régimen son el carácter dictatorial y
represivo. Tiene una estructura administrativa, con una legislación y poder ejecutivo
antiparlamentario y antidemocrático. Es un sistema político reaccionario ante el
progresismo republicano, un nuevo orden político que rechaza la democracia
liberal y la sociedad burguesa contemporánea. A menudo se le relaciona con el
Siglo de Oro y los Reyes Católicos, por su defensa de unidad y del cristianismo. En
general, es antiliberal y totalitario.
Su forma de gobierno viene caracterizada por el decreto del 26 de septiembre de
1936, durante la Guerra Civil, que nombra a Franco “Generalísimo del Ejército y Jede
del Gobierno del Estado español”. Se confirma este decreto el 9 de agosto de 1939.
Por tanto, Franco posee poder ejecutivo y legislativo, y los ministros no tienen poder
de decisión. Hay fuerte represión, torturas y ejecuciones a los contrarios al régimen.
Se llevaron a cabo muchas medidas, como el control de los medios de
comunicación para proyectar propaganda (NO-DO). Se quiso mantener el orden
público y la defensa del nacionalismo español exacerbado (unidad y centralismo).
También es característico el catolicismo tradicional muy arraigado: se inculcaba la
doctrina católica y sus valores de la Iglesia, que recibía un presupuesto del Estado.
Había representación católica en las Cortes franquistas y en el Consejo del Reino.
Entre otras medidas vemos una censura, un corporativismo sindical, que dio lugar
a un único partido (F.E.T. y de las J.O.N.S.). Surgió el Movimiento, propaganda no
La dictadura de Francisco Franco (1939-1975) es uno de los períodos más extremos
de la historia de España, por la fuerte represión, persecuciones y recorte de
derechos que hubo. Sin embargo, también fue una etapa de gran desarrollo
económico que posicionó a España como una de las grandes industrias de Europa.
Es un período que aún genera polémica hoy en día. Comenzó tras la victoria de
Franco y los sublevados en la Guerra Civil en 1939 y concluyó después de 40 años
de dictadura con la muerte de Franco.
El contexto internacional durante la dictadura era convulso, ya que tuvo lugar la
Segunda Guerra Mundial, en la que España no participó directamente, aunque sí
apoyo al eje italiano-alemán. Más tarde comenzó la Guerra Fría, que dividió al
mundo en el bloque capitalista, liderado por EE. UU y el bloque comunista, liderado
por la URSS. España optó por el ostracismo político, lo que la expulsó de
organismos internacionales. Rompió el aislamiento tras unirse al bloque capitalista
en la Guerra Fría.
Los fundamentos ideológicos del régimen franquista son tema de debate hoy en
día. Unos dicen que destruyó la democracia, y otros que salvó España. Unos lo
consideran fascista por sus signos y el partido único (Falange), mientras que otros
no lo consideran fascistas por su forma de acceder al poder, ya que el fascismo
manipula la democracia y no colabora con la Iglesia.
Algunas de las características básicas del régimen son el carácter dictatorial y
represivo. Tiene una estructura administrativa, con una legislación y poder ejecutivo
antiparlamentario y antidemocrático. Es un sistema político reaccionario ante el
progresismo republicano, un nuevo orden político que rechaza la democracia
liberal y la sociedad burguesa contemporánea. A menudo se le relaciona con el
Siglo de Oro y los Reyes Católicos, por su defensa de unidad y del cristianismo. En
general, es antiliberal y totalitario.
Su forma de gobierno viene caracterizada por el decreto del 26 de septiembre de
1936, durante la Guerra Civil, que nombra a Franco “Generalísimo del Ejército y Jede
del Gobierno del Estado español”. Se confirma este decreto el 9 de agosto de 1939.
Por tanto, Franco posee poder ejecutivo y legislativo, y los ministros no tienen poder
de decisión. Hay fuerte represión, torturas y ejecuciones a los contrarios al régimen.
Se llevaron a cabo muchas medidas, como el control de los medios de
comunicación para proyectar propaganda (NO-DO). Se quiso mantener el orden
público y la defensa del nacionalismo español exacerbado (unidad y centralismo).
También es característico el catolicismo tradicional muy arraigado: se inculcaba la
doctrina católica y sus valores de la Iglesia, que recibía un presupuesto del Estado.
Había representación católica en las Cortes franquistas y en el Consejo del Reino.
Entre otras medidas vemos una censura, un corporativismo sindical, que dio lugar
a un único partido (F.E.T. y de las J.O.N.S.). Surgió el Movimiento, propaganda no