REUSMEN CAP.7: MEJORAR LA AYUDA
Este capítulo da comienzo haciendo referencia a la crítica llevada a cabo por algunos
economistas, entre los que destaca Wiliam Easterly. Este se quejaba, no de la falta de
ayuda por parte de las personas (aunque sí afirma que parte del problema recae en que
los países siguen donando una ayuda insignificante con respecto a su PIB), sino de la
ineficiencia de la misma, pues afirma que “gran parte de esta ayuda va destinada a
cuestiones de interés político o defensivo en lugar de ayudas humanitarias”. Para
demostrar esto, pone el ejemplo de la Guerra Fría que aconteció entre Rusia y Estados
Unidos tiempo atrás a la redacción de este libro. La mayoría de la ayuda ofrecida por
Estados Unidos iba destinada a países de “renta media-baja”, ya que era lo que les
interesaba políticamente; sin embargo, apenas se distribuyó ayuda a los países que
realmente la necesitaban. En muchas otras ocasiones, estas ayudas ni siquiera llegan a
los ciudadanos y se las queda el gobierno, o en otras ocasiones se produce un sesgo
económico. La ayuda si llega, pero a cambio de intercambios económicos a favor del
donante, que hunden la economía local. El ejemplo propuesto por Singer, es que los
Estados Unidos, donan preservativos con el fin de acabar con el SIDA, pero dichos
preservativos son de su propia fabricación, sin importarles que resulten más caros.
Singer por el contrario, descarta esta teoría de Easterly, opina que no podemos tachar a
la ayuda de ineficaz, cuando supuestamente nuestra gran bondad nos hace hacer
grandes donaciones, las cuales realmente no han podido impedir cosas tan básicas como
la muerte por malaria. Esto no se debe al mal aprovechamiento de las donaciones, sino
a la escasez de las mismas. Con todo esto Singer quiere mostrar, que si las donaciones
son ineficaces es por nuestra culpa, por como decidimos invertirlas. Nunca hemos
intentado erradicar realmente la pobreza, si lo hiciésemos y por tanto recaudásemos
realmente sumas de dinero correspondientes con el problema, sí observaríamos un
cambio para mejor.
¿”Comercio y no ayuda”?
Hay personas que creen que la ayuda monetaria no ayuda realmente a los pobres, como
indica Martin Wolf en su libro, lo que debemos hacer es eliminar los obstáculos que se
les presentan a los pobres a la hora de tratar de vender sus productos. Un ejemplo que
Este capítulo da comienzo haciendo referencia a la crítica llevada a cabo por algunos
economistas, entre los que destaca Wiliam Easterly. Este se quejaba, no de la falta de
ayuda por parte de las personas (aunque sí afirma que parte del problema recae en que
los países siguen donando una ayuda insignificante con respecto a su PIB), sino de la
ineficiencia de la misma, pues afirma que “gran parte de esta ayuda va destinada a
cuestiones de interés político o defensivo en lugar de ayudas humanitarias”. Para
demostrar esto, pone el ejemplo de la Guerra Fría que aconteció entre Rusia y Estados
Unidos tiempo atrás a la redacción de este libro. La mayoría de la ayuda ofrecida por
Estados Unidos iba destinada a países de “renta media-baja”, ya que era lo que les
interesaba políticamente; sin embargo, apenas se distribuyó ayuda a los países que
realmente la necesitaban. En muchas otras ocasiones, estas ayudas ni siquiera llegan a
los ciudadanos y se las queda el gobierno, o en otras ocasiones se produce un sesgo
económico. La ayuda si llega, pero a cambio de intercambios económicos a favor del
donante, que hunden la economía local. El ejemplo propuesto por Singer, es que los
Estados Unidos, donan preservativos con el fin de acabar con el SIDA, pero dichos
preservativos son de su propia fabricación, sin importarles que resulten más caros.
Singer por el contrario, descarta esta teoría de Easterly, opina que no podemos tachar a
la ayuda de ineficaz, cuando supuestamente nuestra gran bondad nos hace hacer
grandes donaciones, las cuales realmente no han podido impedir cosas tan básicas como
la muerte por malaria. Esto no se debe al mal aprovechamiento de las donaciones, sino
a la escasez de las mismas. Con todo esto Singer quiere mostrar, que si las donaciones
son ineficaces es por nuestra culpa, por como decidimos invertirlas. Nunca hemos
intentado erradicar realmente la pobreza, si lo hiciésemos y por tanto recaudásemos
realmente sumas de dinero correspondientes con el problema, sí observaríamos un
cambio para mejor.
¿”Comercio y no ayuda”?
Hay personas que creen que la ayuda monetaria no ayuda realmente a los pobres, como
indica Martin Wolf en su libro, lo que debemos hacer es eliminar los obstáculos que se
les presentan a los pobres a la hora de tratar de vender sus productos. Un ejemplo que