Algunos aspectos teóricos a considerar para la prevención de la violencia escolar
Dr C. Yoanka Rodney Rodríguez
La violencia es un fenómeno que acompaña a la especie humana desde tiempos
remotos; traspasa a la familia, la escuela y los medios de comunicación, entre otras
agencias de socialización. En sus múltiples manifestaciones, se pueden recrear patrones
y modelos de relaciones violentas, por lo que su expresión se modifica de acuerdo con la
realidad históricosocial, tornándose el fenómeno más o menos visible debido a que
existen conductas y formas de relaciones violentas que al naturalizarse pasan a ser
habituales y llegan a legitimarse, lo cual hace más difícil su reconocimiento.
Como fenómeno social, la violencia, afecta a millones de seres humanos en el mundo; su
estudio, fue y es interés de innumerables especialistas que reconocen su complejidad
como objeto de estudio. Ser estudiada desde sus inicios por la Filosofía, posteriormente
por la Historia, el Derecho, la Sociología, la Psicología y la Pedagogía, entre otras
ciencias, provoca que existan diversos criterios acerca de su naturaleza y las causas que
la generan.
En la actualidad hay una mayor atención desde las Ciencias Sociales hacia el estudio de
la violencia (Díaz T, M. et. al. 2006), “a veces como respuesta directa al impacto de los
acontecimientos” (García L, M. y Rodney Y. 2007:46) que se relacionan con su
existencia, favorece la presencia de diferentes definiciones del fenómeno, entre las que
se pueden citar:
”Forma de ejercicio de poder mediante el empleo de la fuerza (ya sea física,
económica, psicológica, política), implica la existencia de un arriba y un abajo
simbólicos que adoptan habitualmente formas de roles complementarios: padre-hijo,
hombre-mujer, maestro-alumno, joven-viejo, jefe-subordinado” (Corsi, J.1995:16).
“Expresión de la agresividad manifiesta o encubierta que tiene consecuencias
negativas para aquel que se ponga en contacto directo con ella. La violencia es la
agresividad destructiva” (Lauder de P, M y Uries, R. 1996:21).
1
, “Fenómeno que se origina en las relaciones interpersonales, en las que uno de los
polos ejerce su poder sobre el otro, causándoles daño a su integridad física, moral o
ambas” (García L, M. 2001: 23).
“Fenómeno social que tiene sus orígenes en el desequilibrio de poder que se da en
las relaciones interpersonales y sociales, provocando daños tanto para quien la aplica
como para quien la sufre, sin embargo, es prevenible” (Rodney R, Y. 2001:15).
En el análisis de estas definiciones se encuentran aspectos que, a consideración de la
autora de esta investigación, posibilitan su comprensión, ellos son:
Es un fenómeno social, multifactorial y complejo: la violencia es un término que
posee diversos significados que intentan explicar y describir disímiles procesos, eventos
y realidades sociales diversas con importantes diferencias (Díaz, M. T. et.al 2006);
cambia según el momento y el contexto histórico social; característica que obstaculiza su
comprensión (García L, M. 2001), (Rodney R, Y. 2005), (Díaz, M. T. et.al. 2006) (García
L, M. y Rodney R, Y 2007). Es un fenómeno que integra distintas conductas y actitudes;
tiene “connotación universal por el modo de aplicación de sus instrumentos y su
repercusión negativa” (Acosta T, N. 2000:57) en todas las esferas de la vida y la
sociedad. Se transmite de una generación a otra; innumerables son los factores que la
originan y sus consecuencias aumentan, siendo mujeres, infantes y ancianos los grupos
más vulnerables.
Se produce en las relaciones sociales que se establecen entre sociedades y entre
las personas: no existe sociedad, con independencia de sus costumbres, religión, o
cultura que se encuentre exenta de la violencia.
La violencia que se produce entre sociedades es más conocida, visible, menos
naturalizada y aceptada, sus objetivos son de orden económico y político (Acosta T, N.
2002). En ella es evidente el antagonismo que existe entre la clase dominante y la
oprimida, en la cual se vela por el desarrollo y enriquecimiento de una minoría
acaudalada a expensas de una mayoría de empobrecidos explotados y oprimidos (Corsi,
J. 1995).
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, Entre las personas, es más naturalizada; se manifiesta cuando se apoya en patrones y
modelos de relaciones sociales violentas basadas en el uso inadecuado del poder y
estilos de interacciones no democráticos, hostiles y agresivos que se establecen tanto en
las relaciones sociales interpersonales inter e intragenéricas, simétricas o asimétricas
(Corsi, J. 1995); (Artiles de L, I. 1998); (Trianes T, M. 2000); (Ortega R, R. y Mora J.
2000); (Rodney R, Y. 2005).
Ocasiona daños: el uso inadecuado del poder y la autoridad produce efectos negativos
para todos los seres humanos implicados en situaciones violentas; se utiliza en
cualquiera de sus formas, para someter o controlar a otros mediante el uso de la fuerza
(Corsi, J. 1995); (Lauder de P, M y Uries, R.1996); (Díaz T, M. et. al 2006); (Rodney R, Y.
2001; 2005). Se agrava porque existe un componente subjetivo e intersubjetivo muy
poderoso que dificulta “objetivar hasta qué punto la violencia que sobre ella siente la
víctima es intencionalmente causada por su agresor o no. Igualmente, no todo agresor o
grupo de agresores tiene plena conciencia de su intencionalidad de dañar a otro”
(Ortega, R. y Mora, J. 2000:21).
Es prevenible: cuando se educa para emplear adecuadamente el poder, poseer
habilidades y estrategias necesarias que permitan establecer normas, límites, resolver
conflictos pacíficamente, se estimula la formación de los seres humanos y el desarrollo
de las sociedades desde la educación de la convivencia, la paz y los derechos humanos,
se promueve una mayor participación intersectorial en la prevención e investigaciones
sobre la violencia desde enfoques integrales.
Existen diversos enfoques generales y modelos explicativos que han hecho de la
violencia su objeto de estudio, uno de ellos es el modelo ecológico el cual posibilita
comprender que la violencia es la consecuencia de la acción recíproca y compleja de
factores individuales, relacionales, sociales, culturales y ambientales (OPS. 2003). Es
importante señalar que inicialmente este modelo se aplicó para el estudio del maltrato de
menores, (Bronfenbrenner, U. 1979); posteriormente se empleó para estudiar la violencia
juvenil (Garbarino, J. 1978); la violencia de pareja (Heise, LL. 1998), el maltrato de las
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Dr C. Yoanka Rodney Rodríguez
La violencia es un fenómeno que acompaña a la especie humana desde tiempos
remotos; traspasa a la familia, la escuela y los medios de comunicación, entre otras
agencias de socialización. En sus múltiples manifestaciones, se pueden recrear patrones
y modelos de relaciones violentas, por lo que su expresión se modifica de acuerdo con la
realidad históricosocial, tornándose el fenómeno más o menos visible debido a que
existen conductas y formas de relaciones violentas que al naturalizarse pasan a ser
habituales y llegan a legitimarse, lo cual hace más difícil su reconocimiento.
Como fenómeno social, la violencia, afecta a millones de seres humanos en el mundo; su
estudio, fue y es interés de innumerables especialistas que reconocen su complejidad
como objeto de estudio. Ser estudiada desde sus inicios por la Filosofía, posteriormente
por la Historia, el Derecho, la Sociología, la Psicología y la Pedagogía, entre otras
ciencias, provoca que existan diversos criterios acerca de su naturaleza y las causas que
la generan.
En la actualidad hay una mayor atención desde las Ciencias Sociales hacia el estudio de
la violencia (Díaz T, M. et. al. 2006), “a veces como respuesta directa al impacto de los
acontecimientos” (García L, M. y Rodney Y. 2007:46) que se relacionan con su
existencia, favorece la presencia de diferentes definiciones del fenómeno, entre las que
se pueden citar:
”Forma de ejercicio de poder mediante el empleo de la fuerza (ya sea física,
económica, psicológica, política), implica la existencia de un arriba y un abajo
simbólicos que adoptan habitualmente formas de roles complementarios: padre-hijo,
hombre-mujer, maestro-alumno, joven-viejo, jefe-subordinado” (Corsi, J.1995:16).
“Expresión de la agresividad manifiesta o encubierta que tiene consecuencias
negativas para aquel que se ponga en contacto directo con ella. La violencia es la
agresividad destructiva” (Lauder de P, M y Uries, R. 1996:21).
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, “Fenómeno que se origina en las relaciones interpersonales, en las que uno de los
polos ejerce su poder sobre el otro, causándoles daño a su integridad física, moral o
ambas” (García L, M. 2001: 23).
“Fenómeno social que tiene sus orígenes en el desequilibrio de poder que se da en
las relaciones interpersonales y sociales, provocando daños tanto para quien la aplica
como para quien la sufre, sin embargo, es prevenible” (Rodney R, Y. 2001:15).
En el análisis de estas definiciones se encuentran aspectos que, a consideración de la
autora de esta investigación, posibilitan su comprensión, ellos son:
Es un fenómeno social, multifactorial y complejo: la violencia es un término que
posee diversos significados que intentan explicar y describir disímiles procesos, eventos
y realidades sociales diversas con importantes diferencias (Díaz, M. T. et.al 2006);
cambia según el momento y el contexto histórico social; característica que obstaculiza su
comprensión (García L, M. 2001), (Rodney R, Y. 2005), (Díaz, M. T. et.al. 2006) (García
L, M. y Rodney R, Y 2007). Es un fenómeno que integra distintas conductas y actitudes;
tiene “connotación universal por el modo de aplicación de sus instrumentos y su
repercusión negativa” (Acosta T, N. 2000:57) en todas las esferas de la vida y la
sociedad. Se transmite de una generación a otra; innumerables son los factores que la
originan y sus consecuencias aumentan, siendo mujeres, infantes y ancianos los grupos
más vulnerables.
Se produce en las relaciones sociales que se establecen entre sociedades y entre
las personas: no existe sociedad, con independencia de sus costumbres, religión, o
cultura que se encuentre exenta de la violencia.
La violencia que se produce entre sociedades es más conocida, visible, menos
naturalizada y aceptada, sus objetivos son de orden económico y político (Acosta T, N.
2002). En ella es evidente el antagonismo que existe entre la clase dominante y la
oprimida, en la cual se vela por el desarrollo y enriquecimiento de una minoría
acaudalada a expensas de una mayoría de empobrecidos explotados y oprimidos (Corsi,
J. 1995).
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, Entre las personas, es más naturalizada; se manifiesta cuando se apoya en patrones y
modelos de relaciones sociales violentas basadas en el uso inadecuado del poder y
estilos de interacciones no democráticos, hostiles y agresivos que se establecen tanto en
las relaciones sociales interpersonales inter e intragenéricas, simétricas o asimétricas
(Corsi, J. 1995); (Artiles de L, I. 1998); (Trianes T, M. 2000); (Ortega R, R. y Mora J.
2000); (Rodney R, Y. 2005).
Ocasiona daños: el uso inadecuado del poder y la autoridad produce efectos negativos
para todos los seres humanos implicados en situaciones violentas; se utiliza en
cualquiera de sus formas, para someter o controlar a otros mediante el uso de la fuerza
(Corsi, J. 1995); (Lauder de P, M y Uries, R.1996); (Díaz T, M. et. al 2006); (Rodney R, Y.
2001; 2005). Se agrava porque existe un componente subjetivo e intersubjetivo muy
poderoso que dificulta “objetivar hasta qué punto la violencia que sobre ella siente la
víctima es intencionalmente causada por su agresor o no. Igualmente, no todo agresor o
grupo de agresores tiene plena conciencia de su intencionalidad de dañar a otro”
(Ortega, R. y Mora, J. 2000:21).
Es prevenible: cuando se educa para emplear adecuadamente el poder, poseer
habilidades y estrategias necesarias que permitan establecer normas, límites, resolver
conflictos pacíficamente, se estimula la formación de los seres humanos y el desarrollo
de las sociedades desde la educación de la convivencia, la paz y los derechos humanos,
se promueve una mayor participación intersectorial en la prevención e investigaciones
sobre la violencia desde enfoques integrales.
Existen diversos enfoques generales y modelos explicativos que han hecho de la
violencia su objeto de estudio, uno de ellos es el modelo ecológico el cual posibilita
comprender que la violencia es la consecuencia de la acción recíproca y compleja de
factores individuales, relacionales, sociales, culturales y ambientales (OPS. 2003). Es
importante señalar que inicialmente este modelo se aplicó para el estudio del maltrato de
menores, (Bronfenbrenner, U. 1979); posteriormente se empleó para estudiar la violencia
juvenil (Garbarino, J. 1978); la violencia de pareja (Heise, LL. 1998), el maltrato de las
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