RESUMEN FILOSOFÍA. ROUSSEAU Y KANT
EL CONTRATO SOCIAL Y LA VOLUNTAD GENERAL (ROUSSEAU)
En El contrato social y Emilio de la educación se oponía de forma contundente al liberalismo de
Montesquieu, así como al aristocratismo ideológico o político.
Moral y política están unidas. El ser humano desarrolla su moral cuando comienza sus relaciones con los
demás; es por eso necesario estudiar cuáles son las condiciones políticas que favorecen ese desarrollo. La
sociedad ha transformado al ser humano hasta el punto de su corrupción. Ahora Rousseau pretende ser
constructivo, lo que le lleva a preguntarse: ¿cómo habría de organizarse la sociedad para que fuese
moralmente legítima? Contestar a esta pregunta es encontrar el fundamento legítimo, ideal del orden
social.
El despotismo no tiene justificación legítima, su único fundamento es la fuerza y la fuerza no es legítima. El
único fundamento legítimo solo puede encontrarse en un contrato entre individuos. Este acto se hace
necesario para poder defender la vida y los bienes de cada uno. No es un contrato entre jefes y súbditos,
sino un contrato establecido por seres humanos libres y en situación de igualdad. Solo así es posible
corregir la desigualdad generada por la sociedad.
El problema ahora es determinar la forma que ha de tener la sociedad y las leyes que la ordenen: la única
forma es una común en la que cada uno no pierda su libertad, y ¿cómo?: desprendiéndose cada individuo
de su poder y derechos particulares y entregándolos a la comunidad. En definitiva, el gobierno que surja
del contrato social no será nunca injusto porque es el gobierno de todos.
La sociedad se rige por una Voluntad General que vendría a representar las voluntades de todos los
ciudadanos asociados. Cada voluntad tiene pretensión de universalidad: sacrificar su interés a favor del
interés general. La libertad individual ha de constituirse, a través de la Voluntad General, en libertad civil y
en igualdad.
GIRO COPERNICANO (KANT)
Física y matemáticas son verdaderas ciencias, en cambio, la metafísica ha permanecido en una fase
precientífica, pero ¿podrá llegar a ser una verdadera ciencia? Kant plantea la posibilidad de que hasta
ahora se haya errado en el camino que conduce a la metafísica a convertirse en una ciencia.
Kant, mediante la revolución copernicana intentará explicar el conocimiento bajo una óptica particular.
Hasta este momento se había intentado explicar el conocimiento suponiendo que era el sujeto el que
debía girar alrededor del objeto. Puesto que así quedaban sin explicar muchas cosas, Kant invirtió los
papeles y supuso que el objeto era el que debía girar en torno al sujeto. No es el sujeto el que, al conocer,
descubre las leyes del objeto, sino al revés.
El conocimiento humano resulta ser una síntesis de dos elementos: uno ‘a priori’ y otro empírico. El
primero constituye la forma que sintetiza, es decir, da sentido. Mientras que el segundo constituye la
materia y recibe el sentido de la forma.
Queda claro entonces cuál es para Kant el fundamento de los juicios sintéticos ‘a priori’: es el sujeto.
Debido a esta nueva forma de entender el conocimiento se produce un cambio de método, es el método
transcendental.
Lo transcendental es aquello que el sujeto pone en las cosas en el acto mismo de conocerlas, es decir, las
estructuras ‘a priori’ (lo que no depende de la experiencia) tanto de la sensibilidad (conocimiento de los
sentidos) como del entendimiento (conocimiento de la razón).
EL CONTRATO SOCIAL Y LA VOLUNTAD GENERAL (ROUSSEAU)
En El contrato social y Emilio de la educación se oponía de forma contundente al liberalismo de
Montesquieu, así como al aristocratismo ideológico o político.
Moral y política están unidas. El ser humano desarrolla su moral cuando comienza sus relaciones con los
demás; es por eso necesario estudiar cuáles son las condiciones políticas que favorecen ese desarrollo. La
sociedad ha transformado al ser humano hasta el punto de su corrupción. Ahora Rousseau pretende ser
constructivo, lo que le lleva a preguntarse: ¿cómo habría de organizarse la sociedad para que fuese
moralmente legítima? Contestar a esta pregunta es encontrar el fundamento legítimo, ideal del orden
social.
El despotismo no tiene justificación legítima, su único fundamento es la fuerza y la fuerza no es legítima. El
único fundamento legítimo solo puede encontrarse en un contrato entre individuos. Este acto se hace
necesario para poder defender la vida y los bienes de cada uno. No es un contrato entre jefes y súbditos,
sino un contrato establecido por seres humanos libres y en situación de igualdad. Solo así es posible
corregir la desigualdad generada por la sociedad.
El problema ahora es determinar la forma que ha de tener la sociedad y las leyes que la ordenen: la única
forma es una común en la que cada uno no pierda su libertad, y ¿cómo?: desprendiéndose cada individuo
de su poder y derechos particulares y entregándolos a la comunidad. En definitiva, el gobierno que surja
del contrato social no será nunca injusto porque es el gobierno de todos.
La sociedad se rige por una Voluntad General que vendría a representar las voluntades de todos los
ciudadanos asociados. Cada voluntad tiene pretensión de universalidad: sacrificar su interés a favor del
interés general. La libertad individual ha de constituirse, a través de la Voluntad General, en libertad civil y
en igualdad.
GIRO COPERNICANO (KANT)
Física y matemáticas son verdaderas ciencias, en cambio, la metafísica ha permanecido en una fase
precientífica, pero ¿podrá llegar a ser una verdadera ciencia? Kant plantea la posibilidad de que hasta
ahora se haya errado en el camino que conduce a la metafísica a convertirse en una ciencia.
Kant, mediante la revolución copernicana intentará explicar el conocimiento bajo una óptica particular.
Hasta este momento se había intentado explicar el conocimiento suponiendo que era el sujeto el que
debía girar alrededor del objeto. Puesto que así quedaban sin explicar muchas cosas, Kant invirtió los
papeles y supuso que el objeto era el que debía girar en torno al sujeto. No es el sujeto el que, al conocer,
descubre las leyes del objeto, sino al revés.
El conocimiento humano resulta ser una síntesis de dos elementos: uno ‘a priori’ y otro empírico. El
primero constituye la forma que sintetiza, es decir, da sentido. Mientras que el segundo constituye la
materia y recibe el sentido de la forma.
Queda claro entonces cuál es para Kant el fundamento de los juicios sintéticos ‘a priori’: es el sujeto.
Debido a esta nueva forma de entender el conocimiento se produce un cambio de método, es el método
transcendental.
Lo transcendental es aquello que el sujeto pone en las cosas en el acto mismo de conocerlas, es decir, las
estructuras ‘a priori’ (lo que no depende de la experiencia) tanto de la sensibilidad (conocimiento de los
sentidos) como del entendimiento (conocimiento de la razón).