TEMA 8 (epígrafe 2). LA NOVELA DE LOS AÑOS CINCUENTA: NOVELA DEL REALISMO SOCIAL (CAMILO JOSÉ CELA,
RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO…)
“Hacia 1951 la literatura española dio un giro y empezó a marchar por la senda del realismo objetivo”, dirá
Cela. Los años cincuenta suponen el renacer de la novela española: aparece una nueva generación de
escritores que, junto a la generación de posguerra (generación del 36) desarrollarán una narrativa
comprometida, denominada novela social.
Esta novela social y neorrealista refleja la realidad española y sirve como denuncia de las injusticias
sociales.
Características:
El tratamiento formal se caracteriza por las siguientes técnicas narrativas:
*El objetivismo: el narrador se limita a dar cuenta de los hechos, sin emitir juicios de valor; actúa como una
cámara cinematográfica. Existe un deseo de transformación social que se deja entrever: es el lector quien
extrae conclusiones. Aún así la objetividad no puede ser total. Predomina el diálogo (novela prototípica es
El Jarama, Rafael Sánchez Ferlosio).
*Suele haber un protagonista colectivo: no interesa la caracterización de un personaje en particular.
*Desarrollo breve de la acción (a menudo pequeñas acciones sin importancia, como un mosaico) y
reducidos espacios (ciudades como Madrid, Barcelona… a veces una habitación).
*Concentración temporal: en muchos casos la acción transcurre en poco tiempo: unas horas en El Jarama,
poco más de dos días en La colmena…
*Se ha hablado de un lenguaje sencillo. Esto es solo cierto a medias: hay obras con pasajes profundamente
líricos. Incluso la sencillez requiere un trabajo cuidadoso.
*Preocupación por acercarse a la realidad para reflejarla fielmente. Con esa intención utilizan la técnica
cinematográfica y presentan a los personajes en sus conductas, no en su aspecto psicológico.
Temas
El mundo de lo cotidiano: Los Bravos de Jesús Fernández Santos, con la dureza de la vida del campo.
La soledad y la incomunicación del individuo: Entre visillos, de Carmen Martín Gaite.
La visión crítica del pensamiento y la cultura de la época: El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio.
TENDENCIAS DEL REALISMO SOCIAL
Es habitual distinguir dos grandes tendencias dentro del realismo social de los cincuenta: objetivismo y
realismo crítico, si bien no puede establecer una división tajante entre ambas:
-La novela social objetivista: tiene como modelo la narrativa conductista americana y el Nouveau Roman
francés del que toman el objetivismo en las descripciones, la narración en tiempo simultáneos… A estos
rasgos hay que sumar la desaparición del narrador, técnica cinematográfica, diálogo, condensación
espacial y temporal, protagonista colectivo…
-El realismo crítico: comparte estos rasgos en muchas ocasiones. Diferencias: una intencionalidad de crítica
social más explícita: sus personajes suelen ser tipos que encarnan valores propios de la clase social o grupo
al que representan (obreros explotados, burgueses egoístas).
RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO…)
“Hacia 1951 la literatura española dio un giro y empezó a marchar por la senda del realismo objetivo”, dirá
Cela. Los años cincuenta suponen el renacer de la novela española: aparece una nueva generación de
escritores que, junto a la generación de posguerra (generación del 36) desarrollarán una narrativa
comprometida, denominada novela social.
Esta novela social y neorrealista refleja la realidad española y sirve como denuncia de las injusticias
sociales.
Características:
El tratamiento formal se caracteriza por las siguientes técnicas narrativas:
*El objetivismo: el narrador se limita a dar cuenta de los hechos, sin emitir juicios de valor; actúa como una
cámara cinematográfica. Existe un deseo de transformación social que se deja entrever: es el lector quien
extrae conclusiones. Aún así la objetividad no puede ser total. Predomina el diálogo (novela prototípica es
El Jarama, Rafael Sánchez Ferlosio).
*Suele haber un protagonista colectivo: no interesa la caracterización de un personaje en particular.
*Desarrollo breve de la acción (a menudo pequeñas acciones sin importancia, como un mosaico) y
reducidos espacios (ciudades como Madrid, Barcelona… a veces una habitación).
*Concentración temporal: en muchos casos la acción transcurre en poco tiempo: unas horas en El Jarama,
poco más de dos días en La colmena…
*Se ha hablado de un lenguaje sencillo. Esto es solo cierto a medias: hay obras con pasajes profundamente
líricos. Incluso la sencillez requiere un trabajo cuidadoso.
*Preocupación por acercarse a la realidad para reflejarla fielmente. Con esa intención utilizan la técnica
cinematográfica y presentan a los personajes en sus conductas, no en su aspecto psicológico.
Temas
El mundo de lo cotidiano: Los Bravos de Jesús Fernández Santos, con la dureza de la vida del campo.
La soledad y la incomunicación del individuo: Entre visillos, de Carmen Martín Gaite.
La visión crítica del pensamiento y la cultura de la época: El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio.
TENDENCIAS DEL REALISMO SOCIAL
Es habitual distinguir dos grandes tendencias dentro del realismo social de los cincuenta: objetivismo y
realismo crítico, si bien no puede establecer una división tajante entre ambas:
-La novela social objetivista: tiene como modelo la narrativa conductista americana y el Nouveau Roman
francés del que toman el objetivismo en las descripciones, la narración en tiempo simultáneos… A estos
rasgos hay que sumar la desaparición del narrador, técnica cinematográfica, diálogo, condensación
espacial y temporal, protagonista colectivo…
-El realismo crítico: comparte estos rasgos en muchas ocasiones. Diferencias: una intencionalidad de crítica
social más explícita: sus personajes suelen ser tipos que encarnan valores propios de la clase social o grupo
al que representan (obreros explotados, burgueses egoístas).