Tormento
Tormento, también conocida como Amparo o Amparito es el personaje principal y por
la cual transcurre la historia. Ella es una persona débil y a la vez su apariencia física,
delicada y dulce, complementa a su personalidad, descrita con los mismos adjetivos. Su
rostro blanco como la porcelana y su tono rosado acompañan a la vez una boca tímida,
que raramente se abre para expresar su opinión o discomodidad, describiendo su
carácter y su personalidad como una joven dama delicada y con un pensamiento
trágico, aportando a la historia un aire clásico.
Amparo es la personificación del recato y de la humildad dadas sus circunstancias
económicas y sociales con las que lídia. Uno de sus mayores defectos es su cobardía, un
rasgo que acarrea varios problemas a lo largo de la novela. Tormento es una joven
mujer débil que, según ella, no puede elegir su vida y lo único que puede hacer es
aceptarla tal y como venga, usando esta afirmación como excusa para no cambiar ni
solucionar sus problemas.
Cuando Agustín Caballero se cruza en su camino, mantiene con él una actitud
romántica pero tímida y acobardada a la vez. Ella cree que Agustín es el hombre más
vanidoso del mundo y por lo tanto siente adoración hacia él. Otro de los personajes con
los que Amparo mantiene una buena relación es Francisco de Bringas, que al contrario
que su mujer, Rosalía, le tiene cierta estima y la como a una más de la familia. Rosalía,
obsesionada con seguir las normas de las clases sociales, trata a la protagonista como
lo que es en cada momento, cambiando su trato con ella al pasar de ser una criada,
como al inicio de la novela, a condesa, después de casarse con Agustín.
Francisco de Bringas
El autor de esta novela describe a Francisco de Brigas como un hombre físicamente
obeso, con pelo gris, nariz curvada donde siempre tenia las gafas de vista y frente
ancha. El carácter de este personaje es simple, amigable, aparte tiene una habilidad con
los números y con las manos, ya como se muestra en el libro, disfruta arreglando
muebles o cosas desperfectas que se rompen en su casa, cosa que además ayuda a la
economía débil que tiene la familia. Es una persona que le gusta el orden y cualquier
desequilibrio en la economía familiar le irrita y le molesta. Franciso es un hombre que
ha pasado de la pobreza a tener mucho dinero gracias a los contactos que posee, que
son personas con más poder o más dinero que él. Bringas, al igual que su mujer Rosalia,
prefiere los gastos sociales a las necesidades de la familia.
La relación que tiene con la joven Amparo es de afinidad, que además lo mezcla por la
fidelidad de su primo. Se podría considerar que el carácter de Francisco ante su mujer
es de ser sumiso, así que para no tener problemas prefiere mentir a Rosalia.La función
de este personaje es dar soporte a la pareja.
Tormento, también conocida como Amparo o Amparito es el personaje principal y por
la cual transcurre la historia. Ella es una persona débil y a la vez su apariencia física,
delicada y dulce, complementa a su personalidad, descrita con los mismos adjetivos. Su
rostro blanco como la porcelana y su tono rosado acompañan a la vez una boca tímida,
que raramente se abre para expresar su opinión o discomodidad, describiendo su
carácter y su personalidad como una joven dama delicada y con un pensamiento
trágico, aportando a la historia un aire clásico.
Amparo es la personificación del recato y de la humildad dadas sus circunstancias
económicas y sociales con las que lídia. Uno de sus mayores defectos es su cobardía, un
rasgo que acarrea varios problemas a lo largo de la novela. Tormento es una joven
mujer débil que, según ella, no puede elegir su vida y lo único que puede hacer es
aceptarla tal y como venga, usando esta afirmación como excusa para no cambiar ni
solucionar sus problemas.
Cuando Agustín Caballero se cruza en su camino, mantiene con él una actitud
romántica pero tímida y acobardada a la vez. Ella cree que Agustín es el hombre más
vanidoso del mundo y por lo tanto siente adoración hacia él. Otro de los personajes con
los que Amparo mantiene una buena relación es Francisco de Bringas, que al contrario
que su mujer, Rosalía, le tiene cierta estima y la como a una más de la familia. Rosalía,
obsesionada con seguir las normas de las clases sociales, trata a la protagonista como
lo que es en cada momento, cambiando su trato con ella al pasar de ser una criada,
como al inicio de la novela, a condesa, después de casarse con Agustín.
Francisco de Bringas
El autor de esta novela describe a Francisco de Brigas como un hombre físicamente
obeso, con pelo gris, nariz curvada donde siempre tenia las gafas de vista y frente
ancha. El carácter de este personaje es simple, amigable, aparte tiene una habilidad con
los números y con las manos, ya como se muestra en el libro, disfruta arreglando
muebles o cosas desperfectas que se rompen en su casa, cosa que además ayuda a la
economía débil que tiene la familia. Es una persona que le gusta el orden y cualquier
desequilibrio en la economía familiar le irrita y le molesta. Franciso es un hombre que
ha pasado de la pobreza a tener mucho dinero gracias a los contactos que posee, que
son personas con más poder o más dinero que él. Bringas, al igual que su mujer Rosalia,
prefiere los gastos sociales a las necesidades de la familia.
La relación que tiene con la joven Amparo es de afinidad, que además lo mezcla por la
fidelidad de su primo. Se podría considerar que el carácter de Francisco ante su mujer
es de ser sumiso, así que para no tener problemas prefiere mentir a Rosalia.La función
de este personaje es dar soporte a la pareja.