CATEDRA: Psicología Educacional.
TEMA: Monografía sobre la Violencia Escolar.
, Introducción:
La motivación que inspira este trabajo es la reflexión sobre la violencia escolar vista desde
el campo de la psicología. Son varias las perspectivas desde las cuales nos podemos basar
para abordar este tema. Nos apoyaremos en la perspectiva propuesta por el psicoanálisis. y
desde un punto de vista pedagógico, pensándonos además como futuros docentes.
¿Somos capacitados para interceder en casos de violencia escolar en las aulas? ¿Existe un
planteo real desde la curricula terciaria y universitaria para abordar la problemática? ¿Qué
herramientas tenemos para utilizar desde la psicología y la pedagogía?
Partiendo de éste trabajo podemos utilizar los conceptos de “Psicología Vulgar” y
“Psicología como campo disciplinario de acción” (Temporetti, 2013) entendiendo que la
psicología vulgar es cómo entendemos e interpretamos al otro, según lo que nosotros
somos, nuestra Psiquis (nuestra mirada del mundo, nuestras vivencias, nuestros valores y
educación); mientras que el campo de la Psicología como una Disciplina nos brinda
Teorías que “se utilizan y sirven para describir, explicar, interpretar y comprender el
comportamiento y accionar de los seres vivos y actuar en consecuencia” (Temporetti, 2013,
p.2) En éste marco, es donde debemos cuestionarnos si estamos capacitados para identificar
y tratar la violencia desde nuestra psiquis, o es necesario un plan de acción desde un marco
teórico concreto como es la Psicología y sus propuestas teóricas de abordaje.
Si la Psicología nos ayudará entonces a interpretar al sujeto en el entramado institucional
actual, entendemos que desde una psicología vulgar no se procedería de la misma manera
que si nos posicionamos en un marco teórico de la Psicología con sus diversas corrientes
que puede tener diversidad de perspectivas. A esto está sujeto como se planteará el
problema y la manera de interceder ante éste. Es preciso aclarar, asimismo, que no hay
teorías como “buenas” o “malas”, “útiles” o “inútiles” (Temporetti, 2013), es decir, no hay
teorías mejores que otras, sino que surgen en función de intereses, proponen y elaboran
enfoques, y aportan para producir propuestas que se acerquen a una solución que sea la más
adecuada al contexto real en el que nos sumergimos.
TEMA: Monografía sobre la Violencia Escolar.
, Introducción:
La motivación que inspira este trabajo es la reflexión sobre la violencia escolar vista desde
el campo de la psicología. Son varias las perspectivas desde las cuales nos podemos basar
para abordar este tema. Nos apoyaremos en la perspectiva propuesta por el psicoanálisis. y
desde un punto de vista pedagógico, pensándonos además como futuros docentes.
¿Somos capacitados para interceder en casos de violencia escolar en las aulas? ¿Existe un
planteo real desde la curricula terciaria y universitaria para abordar la problemática? ¿Qué
herramientas tenemos para utilizar desde la psicología y la pedagogía?
Partiendo de éste trabajo podemos utilizar los conceptos de “Psicología Vulgar” y
“Psicología como campo disciplinario de acción” (Temporetti, 2013) entendiendo que la
psicología vulgar es cómo entendemos e interpretamos al otro, según lo que nosotros
somos, nuestra Psiquis (nuestra mirada del mundo, nuestras vivencias, nuestros valores y
educación); mientras que el campo de la Psicología como una Disciplina nos brinda
Teorías que “se utilizan y sirven para describir, explicar, interpretar y comprender el
comportamiento y accionar de los seres vivos y actuar en consecuencia” (Temporetti, 2013,
p.2) En éste marco, es donde debemos cuestionarnos si estamos capacitados para identificar
y tratar la violencia desde nuestra psiquis, o es necesario un plan de acción desde un marco
teórico concreto como es la Psicología y sus propuestas teóricas de abordaje.
Si la Psicología nos ayudará entonces a interpretar al sujeto en el entramado institucional
actual, entendemos que desde una psicología vulgar no se procedería de la misma manera
que si nos posicionamos en un marco teórico de la Psicología con sus diversas corrientes
que puede tener diversidad de perspectivas. A esto está sujeto como se planteará el
problema y la manera de interceder ante éste. Es preciso aclarar, asimismo, que no hay
teorías como “buenas” o “malas”, “útiles” o “inútiles” (Temporetti, 2013), es decir, no hay
teorías mejores que otras, sino que surgen en función de intereses, proponen y elaboran
enfoques, y aportan para producir propuestas que se acerquen a una solución que sea la más
adecuada al contexto real en el que nos sumergimos.