TEMA 2 HISTORIA.
LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL.
1. Moderados y progresistas
Con Isabel II se consolida la monarquía liberal, pero surgen dos corrientes:
o Moderados: soberanía compartida entre rey y Cortes, Cortes
bicamerales, Estado centralizado, alcaldes nombrados por el gobierno,
sufragio censitario restringido. Apoyados por la nobleza y la alta
burguesía.
o Progresistas: soberanía nacional, limitación del poder real, Milicia
Nacional, ayuntamientos electivos, sufragio más amplio. Apoyados por
clases medias, artesanos y oficiales del ejército.
2. Regencia de María Cristina (1833–1840)
Estatuto Real (1834): Martínez de la Rosa aprueba una carta otorgada (no
Constitución) con Cortes bicamerales y sufragio muy restringido.
Mendizábal (1835–1836): desamortización eclesiástica para financiar la guerra
carlista y ganar apoyo liberal.
Motín de La Granja (1836): obliga a restablecer la Constitución de 1812.
Constitución de 1837: más moderada; soberanía nacional, derechos
individuales, Cortes bicamerales y sufragio censitario.
Ley de Ayuntamientos (1840): conflicto entre progresistas y moderados →
caída de María Cristina → regencia de Espartero.
Primera Guerra Carlista (1833–1839): carlistas (absolutistas, clericales y
rurales) vs isabelinos (liberales urbanos).
o Fin con el Convenio de Vergara (1839): Espartero pacta con Maroto,
fin de la guerra.
3. Regencia de Espartero (1840–1843)
Gobierno autoritario y personalista, enfrentado con progresistas y moderados.
Bombardeo de Barcelona (1842) tras una revuelta → pérdida de apoyo.
Derrocado por Narváez (1843) → mayoría de edad de Isabel II → comienzo de
la Década Moderada.
4. La Década Moderada (1844–1854)
, Dominio de Narváez y los moderados.
Constitución de 1845: soberanía compartida, Cortes bicamerales, senadores
nombrados por el rey, religión católica oficial.
Guardia Civil (1844) y leyes centralizadoras: alcaldes y gobernadores
nombrados por el gobierno.
Reforma fiscal de Mon (1845): nuevos impuestos (inmuebles, industria y
consumos).
Concordato de 1851: reconciliación con la Iglesia, reconocimiento de Isabel II.
Corrupción y crisis política → pronunciamiento de O’Donnell (1854): “La
Vicalvarada” → fin de la Década Moderada.
5. El Bienio Progresista (1854–1856)
Gobierno de Espartero y O’Donnell.
Constitución de 1856 (“non nata”): soberanía nacional, libertades amplias,
elección de alcaldes, Milicia Nacional.
Desamortización de Madoz (1855): bienes eclesiásticos y municipales
vendidos.
Ley de Ferrocarriles (1855) y Ley de Bancos y Créditos (1856) impulsan la
economía.
Crisis social y política → fin del Bienio → regreso del moderantismo.
6. Retorno al moderantismo y crisis final (1856–1868)
Alternancia entre moderados (Narváez) y Unión Liberal (O’Donnell).
Ley Moyano (1857): sistema educativo unificado.
“Gobierno largo” de O’Donnell (1858–1863): estabilidad y expansión
económica; guerras exteriores (Marruecos, Cochinchina, México).
Últimos años: represión (noche de San Daniel, 1865), descontento general,
corrupción y crisis.
Pacto de Ostende (1866): progresistas y demócratas se unen para derrocar a
Isabel II.
Revolución de 1868 (“La Gloriosa”): Isabel II es destronada y se abre un
nuevo periodo democrático.
LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL.
1. Moderados y progresistas
Con Isabel II se consolida la monarquía liberal, pero surgen dos corrientes:
o Moderados: soberanía compartida entre rey y Cortes, Cortes
bicamerales, Estado centralizado, alcaldes nombrados por el gobierno,
sufragio censitario restringido. Apoyados por la nobleza y la alta
burguesía.
o Progresistas: soberanía nacional, limitación del poder real, Milicia
Nacional, ayuntamientos electivos, sufragio más amplio. Apoyados por
clases medias, artesanos y oficiales del ejército.
2. Regencia de María Cristina (1833–1840)
Estatuto Real (1834): Martínez de la Rosa aprueba una carta otorgada (no
Constitución) con Cortes bicamerales y sufragio muy restringido.
Mendizábal (1835–1836): desamortización eclesiástica para financiar la guerra
carlista y ganar apoyo liberal.
Motín de La Granja (1836): obliga a restablecer la Constitución de 1812.
Constitución de 1837: más moderada; soberanía nacional, derechos
individuales, Cortes bicamerales y sufragio censitario.
Ley de Ayuntamientos (1840): conflicto entre progresistas y moderados →
caída de María Cristina → regencia de Espartero.
Primera Guerra Carlista (1833–1839): carlistas (absolutistas, clericales y
rurales) vs isabelinos (liberales urbanos).
o Fin con el Convenio de Vergara (1839): Espartero pacta con Maroto,
fin de la guerra.
3. Regencia de Espartero (1840–1843)
Gobierno autoritario y personalista, enfrentado con progresistas y moderados.
Bombardeo de Barcelona (1842) tras una revuelta → pérdida de apoyo.
Derrocado por Narváez (1843) → mayoría de edad de Isabel II → comienzo de
la Década Moderada.
4. La Década Moderada (1844–1854)
, Dominio de Narváez y los moderados.
Constitución de 1845: soberanía compartida, Cortes bicamerales, senadores
nombrados por el rey, religión católica oficial.
Guardia Civil (1844) y leyes centralizadoras: alcaldes y gobernadores
nombrados por el gobierno.
Reforma fiscal de Mon (1845): nuevos impuestos (inmuebles, industria y
consumos).
Concordato de 1851: reconciliación con la Iglesia, reconocimiento de Isabel II.
Corrupción y crisis política → pronunciamiento de O’Donnell (1854): “La
Vicalvarada” → fin de la Década Moderada.
5. El Bienio Progresista (1854–1856)
Gobierno de Espartero y O’Donnell.
Constitución de 1856 (“non nata”): soberanía nacional, libertades amplias,
elección de alcaldes, Milicia Nacional.
Desamortización de Madoz (1855): bienes eclesiásticos y municipales
vendidos.
Ley de Ferrocarriles (1855) y Ley de Bancos y Créditos (1856) impulsan la
economía.
Crisis social y política → fin del Bienio → regreso del moderantismo.
6. Retorno al moderantismo y crisis final (1856–1868)
Alternancia entre moderados (Narváez) y Unión Liberal (O’Donnell).
Ley Moyano (1857): sistema educativo unificado.
“Gobierno largo” de O’Donnell (1858–1863): estabilidad y expansión
económica; guerras exteriores (Marruecos, Cochinchina, México).
Últimos años: represión (noche de San Daniel, 1865), descontento general,
corrupción y crisis.
Pacto de Ostende (1866): progresistas y demócratas se unen para derrocar a
Isabel II.
Revolución de 1868 (“La Gloriosa”): Isabel II es destronada y se abre un
nuevo periodo democrático.