EXPERIMENTO ALCOHOL – CONDUCCIÓN : TEMA 1 – FUNDAMENTOS INVESTIGACIÓN
Supongamos que un equipo de investigadores se plantea como problema de estudio la relación entre el
consumo de alcohol y los accidentes de tráfico. Su hipótesis es que existe una relación causa-efecto entre
estas dos cuestiones por lo que deciden realizar un estudio experimental. Un primer paso que tendrán que dar
es la operativización del problema de estudio. Para ello valorarán las diferentes variables psicológicas o
comportamentales que pueden intervenir en un accidente, por ejemplo, no respetar las señales de tráfico,
exceso de velocidad, errores de cálculo de distancias y velocidad, distracciones, reacción lenta ante
situaciones imprevistas, etc. Asimismo, tendrán que considerar los posibles efectos del alcohol:
desinhibición, dificultades de coordinación de funciones, pérdida de atención, pérdida de capacidad de
reacción, etc.
Definen el problema concreto a considerar y las variables de estudio: deciden empezar por el análisis de la
influencia del alcohol en el tiempo de reacción. Por tanto, la variable independiente (VI) a manipular sería
el alcohol, para estudiar su influencia sobre el tiempo de reacción de los participantes (variable
dependiente, VD) en frenar ante posibles obstáculos que aparezcan de forma repentina. Su hipótesis es que a
mayor cantidad de alcohol presente en el organismo, más tardará una persona en reaccionar con la respuesta
adecuada ante un estímulo imprevisto. Para contrastar esta hipótesis elegirán, como niveles de la variable
independiente, tres niveles de alcohol operativizados en tasas de alcoholemia (uno de ellos será 0, ausencia
de alcohol, y los otros dos 0,25 y 0,50 mg/l de aire espirado).
Para llevar a cabo el experimento disponen de una cabina de simulación de la situación de conducción de un
vehículo. Pedirán a los participantes que estén atentos a la pantalla mientras conducen su vehículo por la
carretera virtual y que cuando aparezcan obstáculos (ciclistas, peatones, piedras, animales, vehículo
averiado) pisen el pedal del freno lo más rápidamente posible. De esta forma, podrán registrar de forma
automática el tiempo de reacción de cada participante ante cada uno de los obstáculos imprevistos.
Los participantes proporcionarán los datos realizando la tarea de conducción en las diversas condiciones de
alcoholemia previstas (condiciones experimentales: 0 mg/l, 0,25 mg/l y 0,50 mg/l). El investigador deberá
decidir entre dos procedimientos alternativos: a) si utiliza el procedimiento de organizar varios grupos de
participantes, de manera que los participantes pertenecientes a cada grupo realizarán la tarea en una
determinada condición experimental, esto es, habiendo ingerido el alcohol necesario para alcanzar la tasa de
alcoholemia que les corresponda (diseño intergrupos o intersujetos), o b) si todos y cada uno de los
participantes forman un grupo único y, por tanto, realizarán la tarea varias veces, en distintas sesiones, bajo
cada una de las condiciones experimentales, esto es, con una tasa de alcoholemia diferente en cada una de las
sesiones (diseño intragrupo o intrasujetos).
Supongamos que los investigadores optan por la estrategia intergrupos y que, a partir de una muestra de
participantes ya seleccionada, van asignando aleatoriamente estas personas a los tres grupos necesarios.
Pretenden que el azar distribuya de manera equilibrada las diferencias individuales (p. ej., edad, sexo, peso y
otras) entre los tres grupos, de forma que, en conjunto, sean «iguales». Esta igualdad o, para ser más
precisos, equivalencia inicial de los grupos es lo que nos permitirá atribuir las posibles diferencias en sus
tiempos de reacción a las diferentes tasas de alcoholemia con las que hayan realizado dicha tarea.
Decimos que el investigador manipula de forma intencional la variable independiente no sólo porque
haya podido escoger las dosis de alcohol que le parecen adecuadas, sino fundamentalmente porque puede
introducir la variable en el estudio en el momento oportuno (antes de medir la variable dependiente) y en una
situación controlada. Esta situación de contigüidad temporal, en la que la variable independiente
(alcoholemia) es el antecedente del rendimiento de los participantes en la tarea planteada, constituye una de
las condiciones necesarias para poder contrastar hipótesis de relaciones de causalidad entre las variables del
estudio (VI-VD). Se podrá poner a prueba la hipótesis de que el alcohol provoca un aumento de los tiempos
de reacción ante estímulos imprevistos y que, por tanto, mayores tasas de alcoholemia conllevan tiempos de
reacción más elevados.
Supongamos que un equipo de investigadores se plantea como problema de estudio la relación entre el
consumo de alcohol y los accidentes de tráfico. Su hipótesis es que existe una relación causa-efecto entre
estas dos cuestiones por lo que deciden realizar un estudio experimental. Un primer paso que tendrán que dar
es la operativización del problema de estudio. Para ello valorarán las diferentes variables psicológicas o
comportamentales que pueden intervenir en un accidente, por ejemplo, no respetar las señales de tráfico,
exceso de velocidad, errores de cálculo de distancias y velocidad, distracciones, reacción lenta ante
situaciones imprevistas, etc. Asimismo, tendrán que considerar los posibles efectos del alcohol:
desinhibición, dificultades de coordinación de funciones, pérdida de atención, pérdida de capacidad de
reacción, etc.
Definen el problema concreto a considerar y las variables de estudio: deciden empezar por el análisis de la
influencia del alcohol en el tiempo de reacción. Por tanto, la variable independiente (VI) a manipular sería
el alcohol, para estudiar su influencia sobre el tiempo de reacción de los participantes (variable
dependiente, VD) en frenar ante posibles obstáculos que aparezcan de forma repentina. Su hipótesis es que a
mayor cantidad de alcohol presente en el organismo, más tardará una persona en reaccionar con la respuesta
adecuada ante un estímulo imprevisto. Para contrastar esta hipótesis elegirán, como niveles de la variable
independiente, tres niveles de alcohol operativizados en tasas de alcoholemia (uno de ellos será 0, ausencia
de alcohol, y los otros dos 0,25 y 0,50 mg/l de aire espirado).
Para llevar a cabo el experimento disponen de una cabina de simulación de la situación de conducción de un
vehículo. Pedirán a los participantes que estén atentos a la pantalla mientras conducen su vehículo por la
carretera virtual y que cuando aparezcan obstáculos (ciclistas, peatones, piedras, animales, vehículo
averiado) pisen el pedal del freno lo más rápidamente posible. De esta forma, podrán registrar de forma
automática el tiempo de reacción de cada participante ante cada uno de los obstáculos imprevistos.
Los participantes proporcionarán los datos realizando la tarea de conducción en las diversas condiciones de
alcoholemia previstas (condiciones experimentales: 0 mg/l, 0,25 mg/l y 0,50 mg/l). El investigador deberá
decidir entre dos procedimientos alternativos: a) si utiliza el procedimiento de organizar varios grupos de
participantes, de manera que los participantes pertenecientes a cada grupo realizarán la tarea en una
determinada condición experimental, esto es, habiendo ingerido el alcohol necesario para alcanzar la tasa de
alcoholemia que les corresponda (diseño intergrupos o intersujetos), o b) si todos y cada uno de los
participantes forman un grupo único y, por tanto, realizarán la tarea varias veces, en distintas sesiones, bajo
cada una de las condiciones experimentales, esto es, con una tasa de alcoholemia diferente en cada una de las
sesiones (diseño intragrupo o intrasujetos).
Supongamos que los investigadores optan por la estrategia intergrupos y que, a partir de una muestra de
participantes ya seleccionada, van asignando aleatoriamente estas personas a los tres grupos necesarios.
Pretenden que el azar distribuya de manera equilibrada las diferencias individuales (p. ej., edad, sexo, peso y
otras) entre los tres grupos, de forma que, en conjunto, sean «iguales». Esta igualdad o, para ser más
precisos, equivalencia inicial de los grupos es lo que nos permitirá atribuir las posibles diferencias en sus
tiempos de reacción a las diferentes tasas de alcoholemia con las que hayan realizado dicha tarea.
Decimos que el investigador manipula de forma intencional la variable independiente no sólo porque
haya podido escoger las dosis de alcohol que le parecen adecuadas, sino fundamentalmente porque puede
introducir la variable en el estudio en el momento oportuno (antes de medir la variable dependiente) y en una
situación controlada. Esta situación de contigüidad temporal, en la que la variable independiente
(alcoholemia) es el antecedente del rendimiento de los participantes en la tarea planteada, constituye una de
las condiciones necesarias para poder contrastar hipótesis de relaciones de causalidad entre las variables del
estudio (VI-VD). Se podrá poner a prueba la hipótesis de que el alcohol provoca un aumento de los tiempos
de reacción ante estímulos imprevistos y que, por tanto, mayores tasas de alcoholemia conllevan tiempos de
reacción más elevados.