Disertar es dar una opinión fundamentada sobre un tema. Se trata de defender una
tesis contemplando las posibles réplicas que pueda suscitar. Siempre es importante
contemplar las distintas posturas enfrentadas y rebatir posibles contra argumentos.
La disertación debe seguir una estructura clara a modo de ensayo o texto
argumentativo. Esto es, debe tener claramente diferenciados una introducción, un
desarrollo y una conclusión.
En Selectividad debes escribir entre 250 y 400 palabras. Para ello, vamos a realizar
disertaciones que ocupen una cara y media. Esta es la extensión que debe tener.
Es muy importante separar la estructura mediante párrafos. Recuerda utilizar un
vocabulario apropiado, una buena ortografía, claridad en la exposición de argumentos
y cuidar los márgenes. La letra debe ser legible. El conjunto debe ser limpio y claro.
¿Qué debe contener cada parte?
1. INTRODUCCIÓN:
La introducción debe tener una extensión de un párrafo. En esta, podemos
utilizar distintas estrategias:
- Podemos hablar de la importancia del tema que se plantea en la historia de la
filosofía o en nuestras sociedades. Ejemplo: “Nuestras sociedades científico
técnicas han olvidado el poder del mito como herramienta integradora. El
saber científico, abanderado de la objetividad y el racionalismo, ha olvidado y
desterrado el saber mítico o la imaginación como residuos subjetivos que
impiden el conocimiento y la verdad, pero ¿es esto así? ¿pueden estos relatos
aportar algo a la sociedad? ¿qué características tienen?”.
“En una actualidad marcada por el negacionismo, el movimiento antivacuna o
las pandemias, se hace más necesario que nunca analizar los mitos en la
actualidad”
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