INTERVENCIÓN EN LA ATENCIÓN TEMPRANA EN EL NIÑO. EL NIÑO DE
ALTO RIESGO. TRATAMIENTO PSICOMOTRIZ, NEUROPSICOLÓGICO Y
COGNITIVO SEGÚN LAS ETAPAS EVOLUTIVAS.
INTERVENCIÓN EN LA ATENCIÓN TEMPRANA EN EL NIÑO
La atención temprana se considera un método efectivo para combatir los efectos de la falta
de estimulación experimentada de forma temprana en la vida. (Niños de 0 a 6 años).
Proporciona actividades adecuadas a los niños con problemas evolutivos, con el fin de
mejorar sus niveles madurativos en las distintas áreas.
Hoy en día se basa en dos supuestos fundamentales:
• Actividad interdisciplinar
• Necesidad de desarrollar los programas de intervención en el contexto de la familia.
MODELOS CONCEPTUALES
Bases biológicas del concepto:
Se basa en el postulado de que la maduración neurológica está controlada por mecanismos
genéticos, que sus momentos de aparición están regulados de forma precisa, y que su
despliegue depende de la estimulación ambiental.
Examina el desarrollo normal del SNC y conoce los efectos que tiene sobre su
funcionamiento determinadas anormalidades y lesiones.
Misión actual: identificar y facilitar cuáles son los factores de protección.
La implicación que tiene este modelo en la AT es el poder suministrar datos sobre los
momentos evolutivos más apropiados para que se realice una intervención, así como la
intensidad con la que hay que proporcionarla.
Partiendo del supuesto de que el desarrollo de los niños con discapacidades es básicamente
igual que el de los niños normales, la “normalidad” parece requerir un ambiente que sea
moderadamente interactivo con el niño, proporcionando calor o apoyo psicológico, bajo
castigo físico y un refuerzo para desarrollarse de modo adecuado a la cultura en la que se
desarrolla.
Las interacciones sociales juegan un papel básico por ello en definitiva se trata de potenciar
una paternidad adaptativa:
Establecer reciprocidad en las relaciones cuidador- niño, potenciar el papel de la figura del
padre, minimizar la categorización de las familias monoparentales como familias de riesgo,
y la importancia de las redes sociales y el papel de las relaciones de apoyo.
,Ecología del desarrollo humano:
Se entiende como el estudio de las relaciones entre los organismos y los ambientes. El
hábitat de los niños de riesgo incluye la familia, los amigos, los vecinos y la escuela, pero
también fuerzas menos cercanas que constituyen la geografía y el clima social (ej. Leyes,
valores…) y el ambiente físico.
Propone utilizar una aproximación de sistemas para clarificar la complejidad con la que nos
enfrentamos cuanto intentamos comprender la interacción de las fuerzas, biológicas,
psicológicas, sociales y culturales en los riesgos evolutivos tempranos y en su mejora. Y este
modelo examina el ambiente en cuatro niveles jerarquizados:
• El microsistema: interacción persona en desarrollo con las circunstancias
ambientales inmediatas. EJ: relación niño con iguales en la escuela.
• El mesosistema: relaciones entre varios contextos o situaciones en los que la persona
en desarrollo participa activamente. Ej. Escuela- grupo de iguales- familia.
• Exosistema: entornos que no incluyen a la persona concreta como participante activo
pero que afectan indirectamente en su entorno. EJ: Estructuras políticas y
gubernamentales.
• Macrosistema: Cultura, sistema de creencias o ideología.
Regulación transaccional:
Destacan que ningún factor único en sí mismo es perjudicial o facilitador para el desarrollo
de los niños. Por tanto, un programa de intervención no podría tener éxito si los cambios
sólo se realizaran en el niño individual y deben producirse cambios en los ambientes
colaterales y específicos de cada persona.
Se toma como importante el papel que juegan las diferencias individuales del niño, en
cuanto a lo que éste provoca en el ambiente y lo que el niño es capaz de tomar de este
ambiente.
El modelo transaccional tiene implicaciones para la AT a la hora de identificar objetivos y
estrategias de intervención.
Definen 3 categorías de intervención:
1. Remedio: se interviene en el niño teniendo en cuenta y contando con los cambios
eventuales que se producen en los padres. Ej. Corrección quirúrgica de un bloqueo
mecánico. Ayudas técnicas.
2. Redefinición: está indicada cuando los códigos familiares existentes no encajan con la
conducta del niño. (Flechas horizontales). Se dirige a facilitar unas interacciones
parentales más apropiadas u con convenientes cuando los padres han definido a su hijo
como anormal, bien son incapaces, o desconocen las formas de cuidado apropiado. Ej.:
padres que se desilusionan porque su hijo no se ajusta a las expectativas que tenían.
, Va encaminada a normalizar las reacciones de los padres hacia sus hijos y resaltar a los
padres los aspectos normales de la conducta del niño. Re-etiquetado de la conducta del
niño.
3. Reeducación: enseñar a los padres cómo cuidar o educar a sus hijos. Son padres que a
pesar de hacer atribuciones correctas de los comportamientos que el niño está haciendo,
no saben cómo responder de forma apropiada.
REDEFINIR
Padres Padres
REMEDIO REEDUCAR
Niño Niño
Una vez se ha determinado la forma de intervención (remedio, redefinición o reeducación, o
una combinación de todas ellas), se debe identificar el nivel de regulación (micro, meso o
macro).
El modelo transaccional se ha mostrado como uno de los más útiles para el diseño de
programas de intervención.
Aproximaciones clínicas:
Se inicia con una evaluación completa de:
1. Variables prenatales y perinatales.
2. Variables paternas, familiares y ambientales. Organización de la personalidad de
cada uno de los miembros u las necesidades evolutivas, la capacidad de cuidado
del niño y los patrones de interacción de la familia. Apoyo disponible de la
familia y el ambiente total del hogar.
3. Variables de las relaciones cuidador primario con el niño. Calidad del ritmo
mutuo, retroalimentación y la capacidad para divertirse de forma conjunta, así
como la flexibilidad de la díada para tolerar la tensión y reestablecer un estado
de intimidad.
4. Variables del niño (físicas, neurológicas y fisiológicas): Estado físico general,
integridad neurológica, tendencia fisiológica, ritmo, vigilia sueño.
5. Variables del niño (sensoriales, motoras y cognitivas): relaciones del desarrollo
sensoriomotor con el desarrollo cognitivo del niño.
6. Variables del niño (formación e internalización de las relaciones humanas)
ALTO RIESGO. TRATAMIENTO PSICOMOTRIZ, NEUROPSICOLÓGICO Y
COGNITIVO SEGÚN LAS ETAPAS EVOLUTIVAS.
INTERVENCIÓN EN LA ATENCIÓN TEMPRANA EN EL NIÑO
La atención temprana se considera un método efectivo para combatir los efectos de la falta
de estimulación experimentada de forma temprana en la vida. (Niños de 0 a 6 años).
Proporciona actividades adecuadas a los niños con problemas evolutivos, con el fin de
mejorar sus niveles madurativos en las distintas áreas.
Hoy en día se basa en dos supuestos fundamentales:
• Actividad interdisciplinar
• Necesidad de desarrollar los programas de intervención en el contexto de la familia.
MODELOS CONCEPTUALES
Bases biológicas del concepto:
Se basa en el postulado de que la maduración neurológica está controlada por mecanismos
genéticos, que sus momentos de aparición están regulados de forma precisa, y que su
despliegue depende de la estimulación ambiental.
Examina el desarrollo normal del SNC y conoce los efectos que tiene sobre su
funcionamiento determinadas anormalidades y lesiones.
Misión actual: identificar y facilitar cuáles son los factores de protección.
La implicación que tiene este modelo en la AT es el poder suministrar datos sobre los
momentos evolutivos más apropiados para que se realice una intervención, así como la
intensidad con la que hay que proporcionarla.
Partiendo del supuesto de que el desarrollo de los niños con discapacidades es básicamente
igual que el de los niños normales, la “normalidad” parece requerir un ambiente que sea
moderadamente interactivo con el niño, proporcionando calor o apoyo psicológico, bajo
castigo físico y un refuerzo para desarrollarse de modo adecuado a la cultura en la que se
desarrolla.
Las interacciones sociales juegan un papel básico por ello en definitiva se trata de potenciar
una paternidad adaptativa:
Establecer reciprocidad en las relaciones cuidador- niño, potenciar el papel de la figura del
padre, minimizar la categorización de las familias monoparentales como familias de riesgo,
y la importancia de las redes sociales y el papel de las relaciones de apoyo.
,Ecología del desarrollo humano:
Se entiende como el estudio de las relaciones entre los organismos y los ambientes. El
hábitat de los niños de riesgo incluye la familia, los amigos, los vecinos y la escuela, pero
también fuerzas menos cercanas que constituyen la geografía y el clima social (ej. Leyes,
valores…) y el ambiente físico.
Propone utilizar una aproximación de sistemas para clarificar la complejidad con la que nos
enfrentamos cuanto intentamos comprender la interacción de las fuerzas, biológicas,
psicológicas, sociales y culturales en los riesgos evolutivos tempranos y en su mejora. Y este
modelo examina el ambiente en cuatro niveles jerarquizados:
• El microsistema: interacción persona en desarrollo con las circunstancias
ambientales inmediatas. EJ: relación niño con iguales en la escuela.
• El mesosistema: relaciones entre varios contextos o situaciones en los que la persona
en desarrollo participa activamente. Ej. Escuela- grupo de iguales- familia.
• Exosistema: entornos que no incluyen a la persona concreta como participante activo
pero que afectan indirectamente en su entorno. EJ: Estructuras políticas y
gubernamentales.
• Macrosistema: Cultura, sistema de creencias o ideología.
Regulación transaccional:
Destacan que ningún factor único en sí mismo es perjudicial o facilitador para el desarrollo
de los niños. Por tanto, un programa de intervención no podría tener éxito si los cambios
sólo se realizaran en el niño individual y deben producirse cambios en los ambientes
colaterales y específicos de cada persona.
Se toma como importante el papel que juegan las diferencias individuales del niño, en
cuanto a lo que éste provoca en el ambiente y lo que el niño es capaz de tomar de este
ambiente.
El modelo transaccional tiene implicaciones para la AT a la hora de identificar objetivos y
estrategias de intervención.
Definen 3 categorías de intervención:
1. Remedio: se interviene en el niño teniendo en cuenta y contando con los cambios
eventuales que se producen en los padres. Ej. Corrección quirúrgica de un bloqueo
mecánico. Ayudas técnicas.
2. Redefinición: está indicada cuando los códigos familiares existentes no encajan con la
conducta del niño. (Flechas horizontales). Se dirige a facilitar unas interacciones
parentales más apropiadas u con convenientes cuando los padres han definido a su hijo
como anormal, bien son incapaces, o desconocen las formas de cuidado apropiado. Ej.:
padres que se desilusionan porque su hijo no se ajusta a las expectativas que tenían.
, Va encaminada a normalizar las reacciones de los padres hacia sus hijos y resaltar a los
padres los aspectos normales de la conducta del niño. Re-etiquetado de la conducta del
niño.
3. Reeducación: enseñar a los padres cómo cuidar o educar a sus hijos. Son padres que a
pesar de hacer atribuciones correctas de los comportamientos que el niño está haciendo,
no saben cómo responder de forma apropiada.
REDEFINIR
Padres Padres
REMEDIO REEDUCAR
Niño Niño
Una vez se ha determinado la forma de intervención (remedio, redefinición o reeducación, o
una combinación de todas ellas), se debe identificar el nivel de regulación (micro, meso o
macro).
El modelo transaccional se ha mostrado como uno de los más útiles para el diseño de
programas de intervención.
Aproximaciones clínicas:
Se inicia con una evaluación completa de:
1. Variables prenatales y perinatales.
2. Variables paternas, familiares y ambientales. Organización de la personalidad de
cada uno de los miembros u las necesidades evolutivas, la capacidad de cuidado
del niño y los patrones de interacción de la familia. Apoyo disponible de la
familia y el ambiente total del hogar.
3. Variables de las relaciones cuidador primario con el niño. Calidad del ritmo
mutuo, retroalimentación y la capacidad para divertirse de forma conjunta, así
como la flexibilidad de la díada para tolerar la tensión y reestablecer un estado
de intimidad.
4. Variables del niño (físicas, neurológicas y fisiológicas): Estado físico general,
integridad neurológica, tendencia fisiológica, ritmo, vigilia sueño.
5. Variables del niño (sensoriales, motoras y cognitivas): relaciones del desarrollo
sensoriomotor con el desarrollo cognitivo del niño.
6. Variables del niño (formación e internalización de las relaciones humanas)