HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA – TEMA 1 “MARCO HISTÓRICO
CULTURAL”
PLATÓN (-347 AC)
El alma está atrapada en un cuerpo mortal. Para Platón cohabitan dos
mundos, el mundo sensible y el mundo inteligible. Platón desarrolla sus
teorías filosóficas a través de mitos y alegorías. El estado ideal para Platón
sería la aristocracia. Según Platón el cuerpo y el alma son realidades
antagónicas unidas circunstancialmente. Funda la Academia, que es el
primer centro dedicado al saber.
ARISTÓTELES (384-322 AC)
Fue el primer filósofo de la ciencia. En esa época se creía que había dos
mundos: el de las ideas (perfecto, irreal) y el de la materia (imperfecto,
irreal). Aristóteles creía que sólo existía el mundo real; consideraba la
naturaleza como algo sagrado, donde todas las cosas podían estar de dos
formas posibles: en acto y en potencia. El alma da vida y completa al cuerpo
de todos los seres vivos. Hay tres tipos de psique: vegetativa, sensitiva y
raciona. También dice que la psicología humana se basa en los 5 sentidos.
Sostenía que la mente en el momento de nacer es una tabula rasa sin ideas
innatas y todo depende del aprendizaje. Aprender depende directamente
de la memoria, que trabaja en base a la semejanza, el contraste y la
contigüidad.
Decía que los procesos de motivación estaban guiados por dos polos:
agrado y desagrado. Nuestra mente nos guía hacia el agrado y rechaza o
nos separa del desagrado. El fin último de cualquier motivación es
la felicidad y ésta se consigue con la búsqueda del auto-perfeccionamiento;
ser más perfectos y completos.
SAN AGUSTÍN (354-430 DC)
Da impulso al estudio introspectivo del alma como forma de acceso al
conocimiento de Dios en obras como sus “CONFESIONES” (400 dc). Siguió
varias corrientes filosóficas, pero nunca se quedó aferrado a ellas, volviendo
nuevamente al cristianismo. La filosofía se manifiesta para San Agustín
como el camino para la búsqueda existencial, la vía del conocimiento y la
realización personal a partir de la exploración interior. El punto de partida
de la filosofía de Agustín es el ansia incontenible de felicidad. Pero sólo la
verdad puede hacer plenamente feliz al hombre. La meta final de la filosofía
es la posesión de la verdad, fuente de la felicidad a la que el corazón aspira.
, SANTO TOMÁS DE AQUINO (1224-1274)
Apuesta por una relativa autonomía de la filosofía. En su obra
“ESCOLÁSTICA” define el alma humana como la forma del cuerpo. Separó
el conocimiento del mundo (filosofía) del conocimiento de dios (teología) y
así sentó las bases para el futuro conflicto entre razón y fe con el que dará
comienzo la filosofía moderna. Transformó la teología cristiana basándose
en la filosofía aristotélica.
MARTIN LUTERO (1483-1546)
Denuncia la degeneración de la institución eclesiástica.
En la última década del siglo XVI empieza a aparecer en algunos textos de
la escolástica protestante el término “psicología” como una traducción de lo
que se venía llamando “ciencia del alma”. Sin embargo, no supone el
nacimiento de una nueva disciplina, sino que el estudio del alma se sigue
dando en diferentes ámbitos: la física, donde se estudiaba la parte del alma
ligada al cuerpo, es decir, a los sentidos (más o menos lo que hoy
llamaríamos fisiología); la pneumatología, dedicada al estudio de los
espíritus (el alma inmortal); y la filosofía moral (ética y política), centrada
en el escrutinio del alma racional, compuesta de entendimiento y voluntad
así como de una conciencia moral, juez interno ante el que responden
aquellos actos de la voluntad que no pasan por el entendimiento (los
afectos).
RENÉ DESCARTES (1596-1650)
Los reformadores cristianos más comprometidos con el desarrollo de la
ciencia dieron un giro hacia el mecanicismo, haciendo de la materia algo
completamente inerte, sin capacidades. La materia se convertía así en algo
mecánico, movido tan solo por la mano de Dios. Este fue el marco científico
y religioso en que desarrolló su trabajo Descartes, que llevaría ese
mecanicismo hasta el cuerpo humano.
Postuló la doctrina del interaccionismo, según la cual el cuerpo y la mente
se influyen entre sí en alguna medida, y que el punto de interacción entre
ambos se halla en la glándula pineal.
Escribió “El discurso del método” (1637) donde expone que podemos dudar
de todo menos desde una cosa, de que estoy dudando; y si estoy dudando
es que pienso, y si pienso es que existo. De aquí su famosa frase “pienso,
luego existo” (cogito ergo sum). Para Descartes hay tres cosas de las que
no podemos dudar: del Yo o del Pensamiento, del Mundo por su extensión
y de Dios por su infinitud. Para él lo psíquico es lo consciente, o sea todo lo
CULTURAL”
PLATÓN (-347 AC)
El alma está atrapada en un cuerpo mortal. Para Platón cohabitan dos
mundos, el mundo sensible y el mundo inteligible. Platón desarrolla sus
teorías filosóficas a través de mitos y alegorías. El estado ideal para Platón
sería la aristocracia. Según Platón el cuerpo y el alma son realidades
antagónicas unidas circunstancialmente. Funda la Academia, que es el
primer centro dedicado al saber.
ARISTÓTELES (384-322 AC)
Fue el primer filósofo de la ciencia. En esa época se creía que había dos
mundos: el de las ideas (perfecto, irreal) y el de la materia (imperfecto,
irreal). Aristóteles creía que sólo existía el mundo real; consideraba la
naturaleza como algo sagrado, donde todas las cosas podían estar de dos
formas posibles: en acto y en potencia. El alma da vida y completa al cuerpo
de todos los seres vivos. Hay tres tipos de psique: vegetativa, sensitiva y
raciona. También dice que la psicología humana se basa en los 5 sentidos.
Sostenía que la mente en el momento de nacer es una tabula rasa sin ideas
innatas y todo depende del aprendizaje. Aprender depende directamente
de la memoria, que trabaja en base a la semejanza, el contraste y la
contigüidad.
Decía que los procesos de motivación estaban guiados por dos polos:
agrado y desagrado. Nuestra mente nos guía hacia el agrado y rechaza o
nos separa del desagrado. El fin último de cualquier motivación es
la felicidad y ésta se consigue con la búsqueda del auto-perfeccionamiento;
ser más perfectos y completos.
SAN AGUSTÍN (354-430 DC)
Da impulso al estudio introspectivo del alma como forma de acceso al
conocimiento de Dios en obras como sus “CONFESIONES” (400 dc). Siguió
varias corrientes filosóficas, pero nunca se quedó aferrado a ellas, volviendo
nuevamente al cristianismo. La filosofía se manifiesta para San Agustín
como el camino para la búsqueda existencial, la vía del conocimiento y la
realización personal a partir de la exploración interior. El punto de partida
de la filosofía de Agustín es el ansia incontenible de felicidad. Pero sólo la
verdad puede hacer plenamente feliz al hombre. La meta final de la filosofía
es la posesión de la verdad, fuente de la felicidad a la que el corazón aspira.
, SANTO TOMÁS DE AQUINO (1224-1274)
Apuesta por una relativa autonomía de la filosofía. En su obra
“ESCOLÁSTICA” define el alma humana como la forma del cuerpo. Separó
el conocimiento del mundo (filosofía) del conocimiento de dios (teología) y
así sentó las bases para el futuro conflicto entre razón y fe con el que dará
comienzo la filosofía moderna. Transformó la teología cristiana basándose
en la filosofía aristotélica.
MARTIN LUTERO (1483-1546)
Denuncia la degeneración de la institución eclesiástica.
En la última década del siglo XVI empieza a aparecer en algunos textos de
la escolástica protestante el término “psicología” como una traducción de lo
que se venía llamando “ciencia del alma”. Sin embargo, no supone el
nacimiento de una nueva disciplina, sino que el estudio del alma se sigue
dando en diferentes ámbitos: la física, donde se estudiaba la parte del alma
ligada al cuerpo, es decir, a los sentidos (más o menos lo que hoy
llamaríamos fisiología); la pneumatología, dedicada al estudio de los
espíritus (el alma inmortal); y la filosofía moral (ética y política), centrada
en el escrutinio del alma racional, compuesta de entendimiento y voluntad
así como de una conciencia moral, juez interno ante el que responden
aquellos actos de la voluntad que no pasan por el entendimiento (los
afectos).
RENÉ DESCARTES (1596-1650)
Los reformadores cristianos más comprometidos con el desarrollo de la
ciencia dieron un giro hacia el mecanicismo, haciendo de la materia algo
completamente inerte, sin capacidades. La materia se convertía así en algo
mecánico, movido tan solo por la mano de Dios. Este fue el marco científico
y religioso en que desarrolló su trabajo Descartes, que llevaría ese
mecanicismo hasta el cuerpo humano.
Postuló la doctrina del interaccionismo, según la cual el cuerpo y la mente
se influyen entre sí en alguna medida, y que el punto de interacción entre
ambos se halla en la glándula pineal.
Escribió “El discurso del método” (1637) donde expone que podemos dudar
de todo menos desde una cosa, de que estoy dudando; y si estoy dudando
es que pienso, y si pienso es que existo. De aquí su famosa frase “pienso,
luego existo” (cogito ergo sum). Para Descartes hay tres cosas de las que
no podemos dudar: del Yo o del Pensamiento, del Mundo por su extensión
y de Dios por su infinitud. Para él lo psíquico es lo consciente, o sea todo lo