Saber perder, de David Trueba
Lectura del periodo de 1974 hasta nuestros días.
Desde 1975 es notable el desarrollo de la industria editorial y aumento del consumo literario. La
diversidad de corrientes y la multiplicidad de escritores son características de la narrativa
contemporánea y la pluralidad de tendencias se suele señalar como el rasgo más característico de la
narrativa española.
Esta tercera novela del periodista, guionista y director de cine, se llevó el Premio Nacional de la Crítica
2008. David Trueba construye la trama en secuencias de corta extensión, mediante las cuales conforma
un conjunto de vidas cruzadas que dan una visión coral de la sociedad actual.
Saber perder es la historia de un país resumida en las pequeñas historias de «esa gente que no tiene
visibilidad», como dijo el propio autor. Trueba presenta en esta novela un «entramado social, difícil»,
pero lo mira a veces «a través del cristal del humor y suaviza su crudeza». Para ello recurre a unos
personajes de gran complejidad, habitantes de Madrid. No faltan secuencias que remiten a Buenos
Aires, a Ecuador o Nigeria.
La novela relata en cuatro capítulos y de forma paralela historias diversas, ya independientes unas de
otras, ya engarzadas sustantivamente las cuatro historias paralelas de Leandro, Lorenzo, Sylvia y Ariel.
Estos, nos llevan a cuatro etapas importantes de la vida: la adolescencia, la juventud, la madurez y la
vejez y la lucha en cada una de ellas por no dejarse llevar por la multitud.
Presenta un desarrollo aparentemente lineal, aunque el autor recurre a cortes y saltos temporales hacia
el futuro (prolepsis), a la vez que los capítulos ofrecen relatos que se internan en el pasado de los
protagonistas y recuperan vacíos narrativos (analepsis); todo relacionado por la voz persuasiva y poética
de un narrador omnisciente que hace dudar si presta sus palabras a los personajes o si estos expresan
sus pensamientos a través suyo, ya que combina el estilo directo, indirecto e indirecto libre.
Se puede apreciar la influencia del periodista en el escritor, en la voluntad de acercarse a las nuevas
realidades que impactan en la sociedad del siglo XXI. La nueva composición social y moral de la sociedad
española adquiere la fuerza de lo inmediato, encarnada en el mundo cotidiano: la economía del
pelotazo, el ascenso de los nuevos ricos, el desconcierto de una nueva clase media, los dramas y la
picaresca de la emigración, el submundo del negocio del sexo, el fútbol (la parte pública y oculta), la
corrupción.
A estos se le añaden, como su nombre indica, el saber perder las cosas importantes y también el saber
luchar para continuar y superarlo. Constituyen unas historias realistas que quieren demostrar que
perder es parte de vivir. Es un libro que enseña los fracasos y las superaciones a través de unos
personajes que inspiran ternura y compasió
Lectura del periodo de 1974 hasta nuestros días.
Desde 1975 es notable el desarrollo de la industria editorial y aumento del consumo literario. La
diversidad de corrientes y la multiplicidad de escritores son características de la narrativa
contemporánea y la pluralidad de tendencias se suele señalar como el rasgo más característico de la
narrativa española.
Esta tercera novela del periodista, guionista y director de cine, se llevó el Premio Nacional de la Crítica
2008. David Trueba construye la trama en secuencias de corta extensión, mediante las cuales conforma
un conjunto de vidas cruzadas que dan una visión coral de la sociedad actual.
Saber perder es la historia de un país resumida en las pequeñas historias de «esa gente que no tiene
visibilidad», como dijo el propio autor. Trueba presenta en esta novela un «entramado social, difícil»,
pero lo mira a veces «a través del cristal del humor y suaviza su crudeza». Para ello recurre a unos
personajes de gran complejidad, habitantes de Madrid. No faltan secuencias que remiten a Buenos
Aires, a Ecuador o Nigeria.
La novela relata en cuatro capítulos y de forma paralela historias diversas, ya independientes unas de
otras, ya engarzadas sustantivamente las cuatro historias paralelas de Leandro, Lorenzo, Sylvia y Ariel.
Estos, nos llevan a cuatro etapas importantes de la vida: la adolescencia, la juventud, la madurez y la
vejez y la lucha en cada una de ellas por no dejarse llevar por la multitud.
Presenta un desarrollo aparentemente lineal, aunque el autor recurre a cortes y saltos temporales hacia
el futuro (prolepsis), a la vez que los capítulos ofrecen relatos que se internan en el pasado de los
protagonistas y recuperan vacíos narrativos (analepsis); todo relacionado por la voz persuasiva y poética
de un narrador omnisciente que hace dudar si presta sus palabras a los personajes o si estos expresan
sus pensamientos a través suyo, ya que combina el estilo directo, indirecto e indirecto libre.
Se puede apreciar la influencia del periodista en el escritor, en la voluntad de acercarse a las nuevas
realidades que impactan en la sociedad del siglo XXI. La nueva composición social y moral de la sociedad
española adquiere la fuerza de lo inmediato, encarnada en el mundo cotidiano: la economía del
pelotazo, el ascenso de los nuevos ricos, el desconcierto de una nueva clase media, los dramas y la
picaresca de la emigración, el submundo del negocio del sexo, el fútbol (la parte pública y oculta), la
corrupción.
A estos se le añaden, como su nombre indica, el saber perder las cosas importantes y también el saber
luchar para continuar y superarlo. Constituyen unas historias realistas que quieren demostrar que
perder es parte de vivir. Es un libro que enseña los fracasos y las superaciones a través de unos
personajes que inspiran ternura y compasió