HISTORIA DE UNA ESCALERA. Antonio Buero Vallejo
Obra escogida del periodo comprendido entre 1940 y 1974, (1949)
Historia de una escalera, que se estrena en 1949, tras ganar el Premio Lope de Vega, se
sitúa dentro de la literatura de posguerra. lleva a la escena, por primera vez después de la guerra, un
pedazo de realidad y se inscribía en el realismo social, que pretendía presentar los conflictos de una
sociedad aplastada por la pobreza, las diferencias sociales y la falta de expectativas
La verosimilitud y acercamiento a lo cotidiano frente a una realidad insatisfactoria, están
presentes en esta obra. Cuya acción sucede en una escalera por la que pasan tres generaciones de
vecinos en las que se repetirán las aspiraciones, las angustias y el fracaso. Así se ha clasificado
este drama como parte del teatro existencialista de Buero.
La escalera simboliza la dramática situación en la que se encuentra la población española
del momento, pero sobre todo una frustración y una falta de esperanza en el futuro que refleja la
imposibilidad de realizar sus ideales de mejoramiento, por falta de voluntad y por las circunstancias.
La obra contiene constantes Buero: la antonimia personajes activos-contemplativos,
Fernando y Urbano; dos modos opuestos de vivir el mundo: individualista e insolidario, el primero,
solidario y colectivista el segundo. Así, aunque el tema central parece la historia de un fracaso
sentimental, la obra presenta la frustración y el fracaso de unas vidas determinadas socialmente por
la pobreza, la imposibilidad del cambio. La obra plantea el conflicto entre el idealismo y la realidad
con la idea de que la realidad siempre acaba por imponer sus aspectos negativos.
Tiene, pues, un mensaje, desde el punto de vista existencial, pesimista, a pesar del cual, la
última generación tienen la posibilidad de romper la infelicidad. Buero ha ido poniendo
interrogaciones a las cuales debe responder el espectador. ¿Conseguirán salir del círculo en el que
se han movido las generaciones anteriores? El autor lo deja en la conciencia del espectador, para
que este reflexione.
Buero da en esta obra una imagen totalizadora de lo humano, que abarca los conflictos
sociales y políticos. Acude a la tragedia de raíz unamuniana para plantear la cuestión del conflicto
entre el hombre y su destino y el sentido de la vida.
Historia de una escalera ofrece a la sociedad española del s. XX un espejo donde ésta se
mirara a sí misma. Esta obra nos enseña, nos recuerda hoy, los valores sobre los cuales es posible
construir una vida justa y libre, una digna convivencia de la sociedad española.
Obra escogida del periodo comprendido entre 1940 y 1974, (1949)
Historia de una escalera, que se estrena en 1949, tras ganar el Premio Lope de Vega, se
sitúa dentro de la literatura de posguerra. lleva a la escena, por primera vez después de la guerra, un
pedazo de realidad y se inscribía en el realismo social, que pretendía presentar los conflictos de una
sociedad aplastada por la pobreza, las diferencias sociales y la falta de expectativas
La verosimilitud y acercamiento a lo cotidiano frente a una realidad insatisfactoria, están
presentes en esta obra. Cuya acción sucede en una escalera por la que pasan tres generaciones de
vecinos en las que se repetirán las aspiraciones, las angustias y el fracaso. Así se ha clasificado
este drama como parte del teatro existencialista de Buero.
La escalera simboliza la dramática situación en la que se encuentra la población española
del momento, pero sobre todo una frustración y una falta de esperanza en el futuro que refleja la
imposibilidad de realizar sus ideales de mejoramiento, por falta de voluntad y por las circunstancias.
La obra contiene constantes Buero: la antonimia personajes activos-contemplativos,
Fernando y Urbano; dos modos opuestos de vivir el mundo: individualista e insolidario, el primero,
solidario y colectivista el segundo. Así, aunque el tema central parece la historia de un fracaso
sentimental, la obra presenta la frustración y el fracaso de unas vidas determinadas socialmente por
la pobreza, la imposibilidad del cambio. La obra plantea el conflicto entre el idealismo y la realidad
con la idea de que la realidad siempre acaba por imponer sus aspectos negativos.
Tiene, pues, un mensaje, desde el punto de vista existencial, pesimista, a pesar del cual, la
última generación tienen la posibilidad de romper la infelicidad. Buero ha ido poniendo
interrogaciones a las cuales debe responder el espectador. ¿Conseguirán salir del círculo en el que
se han movido las generaciones anteriores? El autor lo deja en la conciencia del espectador, para
que este reflexione.
Buero da en esta obra una imagen totalizadora de lo humano, que abarca los conflictos
sociales y políticos. Acude a la tragedia de raíz unamuniana para plantear la cuestión del conflicto
entre el hombre y su destino y el sentido de la vida.
Historia de una escalera ofrece a la sociedad española del s. XX un espejo donde ésta se
mirara a sí misma. Esta obra nos enseña, nos recuerda hoy, los valores sobre los cuales es posible
construir una vida justa y libre, una digna convivencia de la sociedad española.