El título del texto es “Expulsión de los judíos”. Fue publicado en el Decreto de los Reyes
Católicos en Granada el 31 de marzo de 1492. Los autores son los Reyes Católicos,
Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla. Fueron dos de los personajes históricos
más importantes de España, su acto más memorable fue la expulsión total de los
judíos y musulmanes de la península. Además, prestaron su ayuda a Colón para el
descubrimiento de América. Por tanto sabemos que el texto tiene un autor colectivo.
Va destinado a la población peninsular de la época, tiene como finalidad hacer pública
la expulsión de los judíos; tiene un carácter público porque todo el mundo puede
leerlo, es oficial y abarca ámbito nacional porque afecta a la península.
Por su origen, el texto tiene una fuente primaria ya que se escribió en el momento
cuando suceden los hechos. Por su contenido es un texto histórico-jurídico ya que
tiene carácter legal. El contexto histórico del texto es la unificación y reforma religiosa
durante el reinado de los Reyes Católicos. Antes de conseguir el trono, Isabel tuvo que
enfrentarse a Juana ‘La Beltraneja’ para la obtención del mismo. Isabel resultó
victoriosa, se casó con Fernando de manera secreta, se inició una política de
reunificación de los territorios peninsulares y ambos iniciaron la creación de un Estado
Moderno. Para los Reyes Católicos era fundamental la implantación de una
burocracia, recopilaron todas las leyes en el Ordenamiento de Montalvo, lo que será
luego la base de las Leyes de Toro en 1505; también se implantó un nuevo modelo de
gobierno basado en la Autoridad Real frente al poder nobiliario. Los RRCC tenían el
objetivo de unificar los territorios dentro de la Península, respetando la existencia de
Portugal, pero sin renunciar a una posible unión, de manera que los reinos de Granada
y Navarra se convirtieron en objetivos de su política. La guerra de Granada tenía la
intención de unificar todo el territorio bajo una misma religión y poner fin a ocho siglos
de presencia musulmana. Conquistando el territorio de Navarra se evitaba una vía de
entrada de fuerzas francesas en la Península. Esta ocupación será en 1512 por
Fernando II de Aragón y se consolidará en 1525 con Carlos I. En cuanto a la unificación
religiosa, Isabel I tenía firmes convicciones religiosas y pretende llevar a cabo reformas
religiosas como la Inquisición, la expulsión de los judíos, como vemos en el texto, y una
reformatio membris (reforma de la forma de vida de los religiosos). Se lleva a cabo
también reformas en conventos y monasterios que buscaban una recuperación de la
forma de vida religiosa. Al frente de la Inquisición se encontraba un inquisidor general
llamado fray Tomás de Torquemeda, con atribuciones sobre las Coronas de Castilla y
Aragón. Inicialmente persigue a los conversos, pero luego también a erasmistas,
protestantes, brujería… En 1492, la reina Isabel I promulgó un decreto de expulsión de
todos los judíos que no aceptaran la conversión al cristianismo. Muchos judíos, fieles a
su religión prefirieron marcharse a Portugal, norte de África, Imperio Turco, Italia o
Flandes. Tuvo importancia la pérdida por el espíritu emprendedor de aquella gente,
todo ello se puede ver reflejado en el texto. En cuanto a los musulmanes en 1492 se
rindieron, pero su religión, leyes y libertades eran respetadas. Fray Hernando de
Talavera consiguió por métodos suaves la conversión de un gran número. Sin embargo,
el cardenal Cisneros cerró mezquitas y destruyó ejemplares del Corán, esto provocó
rebeliones de los mudéjares granadinos. Los Reyes Católicos declararon nulas las
capitulaciones y dieron a elegir entre el bautismo o la emigración. Los que se quedaron
Católicos en Granada el 31 de marzo de 1492. Los autores son los Reyes Católicos,
Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla. Fueron dos de los personajes históricos
más importantes de España, su acto más memorable fue la expulsión total de los
judíos y musulmanes de la península. Además, prestaron su ayuda a Colón para el
descubrimiento de América. Por tanto sabemos que el texto tiene un autor colectivo.
Va destinado a la población peninsular de la época, tiene como finalidad hacer pública
la expulsión de los judíos; tiene un carácter público porque todo el mundo puede
leerlo, es oficial y abarca ámbito nacional porque afecta a la península.
Por su origen, el texto tiene una fuente primaria ya que se escribió en el momento
cuando suceden los hechos. Por su contenido es un texto histórico-jurídico ya que
tiene carácter legal. El contexto histórico del texto es la unificación y reforma religiosa
durante el reinado de los Reyes Católicos. Antes de conseguir el trono, Isabel tuvo que
enfrentarse a Juana ‘La Beltraneja’ para la obtención del mismo. Isabel resultó
victoriosa, se casó con Fernando de manera secreta, se inició una política de
reunificación de los territorios peninsulares y ambos iniciaron la creación de un Estado
Moderno. Para los Reyes Católicos era fundamental la implantación de una
burocracia, recopilaron todas las leyes en el Ordenamiento de Montalvo, lo que será
luego la base de las Leyes de Toro en 1505; también se implantó un nuevo modelo de
gobierno basado en la Autoridad Real frente al poder nobiliario. Los RRCC tenían el
objetivo de unificar los territorios dentro de la Península, respetando la existencia de
Portugal, pero sin renunciar a una posible unión, de manera que los reinos de Granada
y Navarra se convirtieron en objetivos de su política. La guerra de Granada tenía la
intención de unificar todo el territorio bajo una misma religión y poner fin a ocho siglos
de presencia musulmana. Conquistando el territorio de Navarra se evitaba una vía de
entrada de fuerzas francesas en la Península. Esta ocupación será en 1512 por
Fernando II de Aragón y se consolidará en 1525 con Carlos I. En cuanto a la unificación
religiosa, Isabel I tenía firmes convicciones religiosas y pretende llevar a cabo reformas
religiosas como la Inquisición, la expulsión de los judíos, como vemos en el texto, y una
reformatio membris (reforma de la forma de vida de los religiosos). Se lleva a cabo
también reformas en conventos y monasterios que buscaban una recuperación de la
forma de vida religiosa. Al frente de la Inquisición se encontraba un inquisidor general
llamado fray Tomás de Torquemeda, con atribuciones sobre las Coronas de Castilla y
Aragón. Inicialmente persigue a los conversos, pero luego también a erasmistas,
protestantes, brujería… En 1492, la reina Isabel I promulgó un decreto de expulsión de
todos los judíos que no aceptaran la conversión al cristianismo. Muchos judíos, fieles a
su religión prefirieron marcharse a Portugal, norte de África, Imperio Turco, Italia o
Flandes. Tuvo importancia la pérdida por el espíritu emprendedor de aquella gente,
todo ello se puede ver reflejado en el texto. En cuanto a los musulmanes en 1492 se
rindieron, pero su religión, leyes y libertades eran respetadas. Fray Hernando de
Talavera consiguió por métodos suaves la conversión de un gran número. Sin embargo,
el cardenal Cisneros cerró mezquitas y destruyó ejemplares del Corán, esto provocó
rebeliones de los mudéjares granadinos. Los Reyes Católicos declararon nulas las
capitulaciones y dieron a elegir entre el bautismo o la emigración. Los que se quedaron