Universidad Autónoma de Entre Ríos
Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales
Profesorado Universitario en Educación Especial
Cátedra: Psicología Educacional
Reflexionar sobre el rol docente en el desarrollo del normalismo educativo. Desde sus
inicios en Argentina hasta la actualidad
, Reflexionar sobre el rol docente en el desarrollo del normalismo educativo
Desde sus inicios en Argentina hasta la actualidad
Introducción
La presente monografía parte del interrogante: ¿ha dejado huellas el normalismo en la educación
actual?
Han existido diferentes interpretaciones sobre el concepto de educación inscripto en diversas teorías
debido a que la educación es una construcción histórica, social y cultural que sufre modificaciones en
la medida del tiempo.
En Argentina, específicamente en la ciudad de Paraná, en el año 1870, el entonces presidente de la
Nación Argentina Domingo Faustino Sarmiento, crea la Escuela Normal de Paraná, por un
Decreto que lleva su firma. Según Adriana Puiggrós el modelo de educación construido por
Sarmiento, llevaba la intención de operar sobre la sociedad, cambiándola y controlándola, de
manera que se haga posible imponer una forma de ser, sentir y hablar, influido por su interés
en el positivismo pedagógico.
Para la práctica positivista, el orden y la reconciliación y armonía sociales aparecen como
elementos fundamentales. Siguiendo esta filosofía, la mirada normalizadora de la educación
implica crear una norma general en términos de la cual se puede medir cada una de las
singularidades individuales, e identificar si cada uno cumple con ella o se desvía del
parámetro común.
En la Argentina, durante la segunda mitad del siglo XIX y en especial con la ley 1420 del año 1884, el
diseño del sistema educativo se propuso en convertir a los habitantes originarios, mestizos e
inmigrantes en miembros de esa nueva configuración política que se estaba gestando. Buscaba reducir
las diversidades étnicas, culturales y lingüísticas inculcando en la población un denominador común,
es decir, una lengua, una “historia” y una “geografía” oficiales que consideraban necesarias para
construir una identidad nacional que trascendieran las pertenencias de origen.
El objetivo, entonces, de este trabajo es realizar una crítica dirigida hacia las prácticas docentes que
siguen, de alguna u otra manera, reproduciendo el normalismo, y poner en cuestión las prácticas
cristalizadas que a menudo se expresan, y así generar dudas y preguntas. ¿Y si las cosas fueran de otra
manera? Esa es la virtud potencial de la reflexividad. Al tomar distancia de nuestras propias creencias
y nuestros dichos más naturalizados, los consideramos objetos de reflexión y, al hacerlo, los
colocamos fuera del terreno de aquello que se acepta sin lugar a discusión, convirtiéndose en dogma.
Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales
Profesorado Universitario en Educación Especial
Cátedra: Psicología Educacional
Reflexionar sobre el rol docente en el desarrollo del normalismo educativo. Desde sus
inicios en Argentina hasta la actualidad
, Reflexionar sobre el rol docente en el desarrollo del normalismo educativo
Desde sus inicios en Argentina hasta la actualidad
Introducción
La presente monografía parte del interrogante: ¿ha dejado huellas el normalismo en la educación
actual?
Han existido diferentes interpretaciones sobre el concepto de educación inscripto en diversas teorías
debido a que la educación es una construcción histórica, social y cultural que sufre modificaciones en
la medida del tiempo.
En Argentina, específicamente en la ciudad de Paraná, en el año 1870, el entonces presidente de la
Nación Argentina Domingo Faustino Sarmiento, crea la Escuela Normal de Paraná, por un
Decreto que lleva su firma. Según Adriana Puiggrós el modelo de educación construido por
Sarmiento, llevaba la intención de operar sobre la sociedad, cambiándola y controlándola, de
manera que se haga posible imponer una forma de ser, sentir y hablar, influido por su interés
en el positivismo pedagógico.
Para la práctica positivista, el orden y la reconciliación y armonía sociales aparecen como
elementos fundamentales. Siguiendo esta filosofía, la mirada normalizadora de la educación
implica crear una norma general en términos de la cual se puede medir cada una de las
singularidades individuales, e identificar si cada uno cumple con ella o se desvía del
parámetro común.
En la Argentina, durante la segunda mitad del siglo XIX y en especial con la ley 1420 del año 1884, el
diseño del sistema educativo se propuso en convertir a los habitantes originarios, mestizos e
inmigrantes en miembros de esa nueva configuración política que se estaba gestando. Buscaba reducir
las diversidades étnicas, culturales y lingüísticas inculcando en la población un denominador común,
es decir, una lengua, una “historia” y una “geografía” oficiales que consideraban necesarias para
construir una identidad nacional que trascendieran las pertenencias de origen.
El objetivo, entonces, de este trabajo es realizar una crítica dirigida hacia las prácticas docentes que
siguen, de alguna u otra manera, reproduciendo el normalismo, y poner en cuestión las prácticas
cristalizadas que a menudo se expresan, y así generar dudas y preguntas. ¿Y si las cosas fueran de otra
manera? Esa es la virtud potencial de la reflexividad. Al tomar distancia de nuestras propias creencias
y nuestros dichos más naturalizados, los consideramos objetos de reflexión y, al hacerlo, los
colocamos fuera del terreno de aquello que se acepta sin lugar a discusión, convirtiéndose en dogma.