El texto que se nos presenta pertenece al género literario de la lírica. Este poema fue escrito por Antonio
Machado, nacido el 26 de julio de 1876 en Sevilla y el cual falleció el 22 de febrero de 1939 en Francia
(Collioure).
Antonio Machado fue un poeta español perteneciente a la generación del 98. Entre sus obras más
importantes, debemos mencionar “Soledades, galerías y otros poemas” (1907) y “Campos de Castilla” (1912).
En poemas posteriores se irá acrecentando la crítica social. Machado también escribió teatro y prosa. Entre
los temas más destacados de sus obras, debemos mencionar el tiempo, preocupación principal de Machado,
la soledad, el sueño, el amor evocado y Dios. Se caracteriza por la presencia de símbolos, los principales son
la tarde que representa su angustiado y melancólico estado de ánimo, el reloj o el agua, en los que se aprecia
su obsesión por el paso del tiempo y la muerte. La sencillez formal y métrica aporta la esencialidad y
sobriedad, características del 98. En ese sentido, son habituales los poemas en alejandrinos y la silva-
romance.
“A un olmo seco” es el poema número CXV de su obra “Campos de Castilla” publicada en 1912. A los temas
anteriores de esta obra, se une el de Castilla. Se observan descripciones subjetivas de paisajes y una actitud
crítica. También apreciamos composiciones dedicadas a su mujer, como es el caso de este poema, en las que
a través del paisaje se muestra el estado de ánimo del poeta.
En esta obra, Machado ya ha evolucionado, alejándose del Modernismo, movimiento general propio de esta
época que supuso la reaparición de la angustia característica de la literatura romántica europea y
acercándose a la generación del 98. Entre las características principales de la generación del 98, debemos
hacer hincapié en que la mayoría de autores expresa la preocupación por el sentido de la vida y el destino
tras la muerte. Fueron inconformistas, pesimistas e individualistas y buscaron su “esencia” a través del
paisaje, la historia y la literatura.
El tema principal es la esperanza del autor en que el olmo vuelva a reverdecerse, esto lo podemos
contemplar en los versos 28, 29 y 30, “mi corazón espera, también hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de
la primavera”, donde se refleja claramente los aires de esperanza que siente el autor. En este caso, el tema
está relacionado con el fallecimiento de su mujer, la cual el interpreta como el olmo seco. Con la esperanza
transmitida en este poema, podemos comprenderlo como la esperanza de que esta siga viva y vuelva a
renacer.
Este poema habla acerca de un olmo seco al que le han salido algunas hojas verdes. Este, se halla en unas
colinas que bordean el río Duero. Al ver ese brote, el poeta decide componer unos versos antes de que el
olmo desaparezca definitivamente y se convierta en madera para el carpintero o madera para calentar algún
hogar.
Refiriéndonos a la estructura externa, este poema está formado por 5 estrofas escritas en versos
heptasílabos, formados por 7 sílabas, y endecasílabos, formados por 11 sílabas formando una silva. (La silva
es una métrica compuesta por versos endecasílabos y heptasílabos). Existe rima consonante exceptuando en
el verso 24, que queda suelto, sin rima. (También se puede poner el número de versos que hay en total)
Por otro lado, en cuanto a su estructura interna, del verso número 1 al 14 el poeta hace una descripción del
olmo y lo compara con los álamos. Del verso número 15 al 27, podemos observar el deseo de reflejar en el
poema el breve rebrotar del olmo antes de que desaparezca y del verso número 28 al 30, refleja la esperanza
de la curación de Leonor.
En cuanto a sus figuras literarias, en el verso 1 y 4 podemos observar un hipérbaton debido a la existencia de
un desorden sintáctico, “algunas hojas verdes le han salido al olmo viejo, hendido por el rayo”, al colocar al