Gobiernos de Rosas
Cuando llegó a la gobernación, Rosas contaba con el apoyo de los sectores sociales
más poderosos como los grandes hacendados y las clases subalternas. Además, se lo
nombra restaurador de las Leyes e Instituciones de la provincia.
Hastiada la inestabilidad política y la guerra civil, la sociedad porteña reclamaba un
gobierno fuerte, capaz de disciplinar a la población rural y terminar con los conflictos
armados. Por eso, se le otorgan Facultades Extraordinarias al gobernador. La medida
significo una fuerte concentración del poder político en su figura y lo habilitaba a tomar
decisiones sin consultar a la Legislatura.
Primer gobierno de Rosas
Rosas empleó las Facultades Extraordinarias, durante su gestión para controlar la
opinión pública; restringió la libertad de prensa, obligo usar distintivos federales e
intimido a los opositores.
En 1832, se lo designa a Rosas para un segundo mandato, esta vez sin Facultades
Extraordinarias, Rosas se niega y se lo designa a Ramon Balcarse.
Segundo gobierno de Rosas
Luego de la muerte de Facundo Quiroga y la inestabilidad política, en marzo de 1835,
la Legislatura eligió a Rosas como gobernador, esta vez, además de Facultades
Extraordinarias, incluía también la suma del poder público.
Estos poderes significaban que el gobernador tenía atribuciones para sancionar
leyes sin el acuerdo de la legislatura, hacerlas aplicar, administrar justicia y castigar a
quienes no la cumpliesen.
Durante su segundo mandato, profundizó las tendencias unanimistas, mantuvo el
control de la opinión pública y la represión de los disidentes políticos, también
perseguía y asesinaba a quienes no estaban de acuerdo con su gobierno, además, se
aplicó la censura a la prensa política.
Por último Rosas se valió de un instrumento para controlar a la oposición, la
Sociedad Popular Restauradora y su brazo armado: la Mazorca, una organización
encargada de perseguir, amenazar y asesinar a todos aquellos que se opusieran al
régimen rosista.
Cuando llegó a la gobernación, Rosas contaba con el apoyo de los sectores sociales
más poderosos como los grandes hacendados y las clases subalternas. Además, se lo
nombra restaurador de las Leyes e Instituciones de la provincia.
Hastiada la inestabilidad política y la guerra civil, la sociedad porteña reclamaba un
gobierno fuerte, capaz de disciplinar a la población rural y terminar con los conflictos
armados. Por eso, se le otorgan Facultades Extraordinarias al gobernador. La medida
significo una fuerte concentración del poder político en su figura y lo habilitaba a tomar
decisiones sin consultar a la Legislatura.
Primer gobierno de Rosas
Rosas empleó las Facultades Extraordinarias, durante su gestión para controlar la
opinión pública; restringió la libertad de prensa, obligo usar distintivos federales e
intimido a los opositores.
En 1832, se lo designa a Rosas para un segundo mandato, esta vez sin Facultades
Extraordinarias, Rosas se niega y se lo designa a Ramon Balcarse.
Segundo gobierno de Rosas
Luego de la muerte de Facundo Quiroga y la inestabilidad política, en marzo de 1835,
la Legislatura eligió a Rosas como gobernador, esta vez, además de Facultades
Extraordinarias, incluía también la suma del poder público.
Estos poderes significaban que el gobernador tenía atribuciones para sancionar
leyes sin el acuerdo de la legislatura, hacerlas aplicar, administrar justicia y castigar a
quienes no la cumpliesen.
Durante su segundo mandato, profundizó las tendencias unanimistas, mantuvo el
control de la opinión pública y la represión de los disidentes políticos, también
perseguía y asesinaba a quienes no estaban de acuerdo con su gobierno, además, se
aplicó la censura a la prensa política.
Por último Rosas se valió de un instrumento para controlar a la oposición, la
Sociedad Popular Restauradora y su brazo armado: la Mazorca, una organización
encargada de perseguir, amenazar y asesinar a todos aquellos que se opusieran al
régimen rosista.