HISTORIA ECONÓMICA MUNDIAL | Curso 2020/2021
PRÁCTICA N.º 3: Crecimiento económico, condiciones de
vida y organización del trabajo durante la Revolución
Industrial
Alejandro Soriano Ríos (grado en Economía, grupo 2).
19/03/2021
Se trata de un ensayo llamado `` Industrialización y condiciones de vida en Inglaterra: Notas
sobre una larga polémica´´ que Esteban Canales escribió en 1994 en la Universidad Autónoma
de Barcelona. Esto ha sido investigado por varios historiadores desde hace más de ciento
cincuenta años, y tiene influencia ideológica, pues el capitalismo también se un determinante.
A nivel global, los optimistas han desaprobado posiciones de deterioro extremo del nivel de
vida (como Clapham); pero los pesimistas insisten en el aumento de la desigualdad, en los
costes de la dislocación social y en los efectos del deterioro ambiental sobre la salud y la
calidad de vida de los trabajadores, (como Hobsbawm; Marx; Engels; historiadores militantes
en las filas de la izquierda moderada como Arnold Toynbee, los Webb, los Hammond; Ashton o
Thompson). No obstante, se han desarrollado posturas eclécticas, que consideran una
modesta y desigual mejora, que, en el caso de los salarios reales, se produciría a partir de
1820.
Lindert y Williamson, mediante la econometría, llevan afirmando más de una década que los
salarios reales se duplicaron entre 1810 y 1850, pero los datos fueron imprecisos. Aun así, ellos
consideraron la existencia de una mejora de los niveles de vida superior a la que sus
predecesores optimistas habían planteado.
El reconocimiento de la desigualdad regional ha dado paso a trabajos más precisos sobre el
comportamiento de los salarios en el sur de Inglaterra y Londres (áreas no industriales que
tenían salarios más elevados hacia 1760) y en el norte industrial y Midlands (que se
industrializaron desde finales del siglo XVIII y que sobre 1800 tenían salarios más elevados
hasta 1850). Los trabajadores de la construcción de Londres sufrieron pérdidas considerables
en los salarios reales durante la segunda mitad del siglo XVIII de las que tardarían medio siglo
en recuperarse, pero los trabajadores industriales del norte mejoraron sus salarios reales
durante el mismo período. Hunt fue optimista y consideró los benéficos efectos de la
industrialización sobre los salarios; pero el crecimiento de unas áreas fue en detrimento de las
condiciones de vida de otras áreas.
Los ingresos masculinos superaban claramente el 50% del total familiar y en muchas ocasiones
se acercaban al 70 u 80%, ya que mujeres y niños aportaban en tomo a un 20% y la ayuda a la
pobreza proporcionaba buena parte del resto, además los ingresos por unidad familiar
crecieron más lentamente que los de los varones de la misma muestra. El crecimiento se
concentró sobre todo en los sectores salariales más favorecidos, aumentando la desigualdad
en las rentas.
PRÁCTICA N.º 3: Crecimiento económico, condiciones de
vida y organización del trabajo durante la Revolución
Industrial
Alejandro Soriano Ríos (grado en Economía, grupo 2).
19/03/2021
Se trata de un ensayo llamado `` Industrialización y condiciones de vida en Inglaterra: Notas
sobre una larga polémica´´ que Esteban Canales escribió en 1994 en la Universidad Autónoma
de Barcelona. Esto ha sido investigado por varios historiadores desde hace más de ciento
cincuenta años, y tiene influencia ideológica, pues el capitalismo también se un determinante.
A nivel global, los optimistas han desaprobado posiciones de deterioro extremo del nivel de
vida (como Clapham); pero los pesimistas insisten en el aumento de la desigualdad, en los
costes de la dislocación social y en los efectos del deterioro ambiental sobre la salud y la
calidad de vida de los trabajadores, (como Hobsbawm; Marx; Engels; historiadores militantes
en las filas de la izquierda moderada como Arnold Toynbee, los Webb, los Hammond; Ashton o
Thompson). No obstante, se han desarrollado posturas eclécticas, que consideran una
modesta y desigual mejora, que, en el caso de los salarios reales, se produciría a partir de
1820.
Lindert y Williamson, mediante la econometría, llevan afirmando más de una década que los
salarios reales se duplicaron entre 1810 y 1850, pero los datos fueron imprecisos. Aun así, ellos
consideraron la existencia de una mejora de los niveles de vida superior a la que sus
predecesores optimistas habían planteado.
El reconocimiento de la desigualdad regional ha dado paso a trabajos más precisos sobre el
comportamiento de los salarios en el sur de Inglaterra y Londres (áreas no industriales que
tenían salarios más elevados hacia 1760) y en el norte industrial y Midlands (que se
industrializaron desde finales del siglo XVIII y que sobre 1800 tenían salarios más elevados
hasta 1850). Los trabajadores de la construcción de Londres sufrieron pérdidas considerables
en los salarios reales durante la segunda mitad del siglo XVIII de las que tardarían medio siglo
en recuperarse, pero los trabajadores industriales del norte mejoraron sus salarios reales
durante el mismo período. Hunt fue optimista y consideró los benéficos efectos de la
industrialización sobre los salarios; pero el crecimiento de unas áreas fue en detrimento de las
condiciones de vida de otras áreas.
Los ingresos masculinos superaban claramente el 50% del total familiar y en muchas ocasiones
se acercaban al 70 u 80%, ya que mujeres y niños aportaban en tomo a un 20% y la ayuda a la
pobreza proporcionaba buena parte del resto, además los ingresos por unidad familiar
crecieron más lentamente que los de los varones de la misma muestra. El crecimiento se
concentró sobre todo en los sectores salariales más favorecidos, aumentando la desigualdad
en las rentas.