NEOCLASICISMO Y ROMANTICISMO S. XVII (TEMAS 15/16)
1. CONTEXTO HISTÓRICO
A finales del siglo XVII y durante el siglo XVIII surge en Europa la Ilustración, un movimiento cultural que pone en el centro la
razón, el progreso y la ciencia como bases del conocimiento y la mejora de la sociedad. Los ilustrados confían en el método
científico y en la observación de la naturaleza para entender la realidad, lo que impulsa importantes avances culturales e
instituciones en España como la Real Academia Española o la Biblioteca Nacional.
En lo social, destaca el crecimiento de la burguesía, que impulsa el pensamiento crítico, mientras el pueblo empeora sus
condiciones y la nobleza mantiene sus privilegios aunque pierde influencia.
En lo político, tras la muerte de Carlos II llega la dinastía borbónica con Felipe V, lo que provoca la Guerra de Sucesión. Los
Borbones introducen ideas ilustradas y el despotismo ilustrado, donde se gobierna “todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
Carlos III impulsa reformas modernizadoras, aunque con resistencia social, y Carlos IV continúa ese proceso en un contexto
de crisis creciente.
2. LA LITERATURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVIII.
La literatura se convierte en vehículo de transmisión de las ideas ilustradas;es una literatura racional y de carácter didáctico.
la razón triunfa frente a la imaginación de épocas anteriores.
Los ilustrados españoles demuestran una gran preocupación lingüística. Se cuida la sencillez de la lengua frente a los
excesos barrocos, se protege el idioma ante la entrada desmesurada de extranjerismos de influencia francesa
2.1. CORRIENTES ESTILÍSTICAS
● Posbarroquismo: Los poetas imitan a Góngora, aunque no tienen originalidad. Aparece entonces el movimiento
denominado rococó, un Barroco menor.
● Neoclasicismo: Es el estilo que mejor define la literatura ilustrada, y supone una vuelta a lo clásico. Las reglas y la
imitación de la naturaleza son sus bases; el sentimiento está prohibido.
● Prerromanticismo: en las últimas décadas del siglo aparecen manifestaciones literarias que rechazan la
normativa neoclásica y dan prioridad a los sentimientos sobre la razón .
3. LA POESÍA DIECIOCHESCA
El propósito de enseñar y la repetición de esquemas y expresiones determinaron unas formas poéticas poco expresivas. Entre
los subgéneros poéticos desarrollados destacan:
- La anacreónica, una poesía que canta con delicadeza y gracia los placeres del amor, el vino, la fiesta o la danza.
, - La sátira, la epístola y las odas, tratan temas cívicos, como la amistad o la convivencia.
- La fábula, que responde a la preocupación didáctica del siglo. Son cuentos populares en verso que ofrecen una moraleja
final y cuyos protagonistas son animales. Los dos representantes más destacados son:
● Félix María de Samaniego debe su fama a las fábulas. Sus modelos son Esopo y La Fontaine. Entre las más famosas
destacan La cigarra y la hormiga, La zorra y el busto y Los gatos escrupulosos.
● Tomás de Iriarte, sus fábulas literarias presentan una moraleja que no está al servicio de la ética sino de su propia
estética. Entre las más conocidas destacan: El burro flautista, La ardilla y el caballo
4. LA PROSA
La prosa es una de las formas expresivas más practicadas en la literatura del siglo XVIII. Aparece unida al propósito de
enseñar de la época, y en ella también se pueden distinguir las distintas tendencias de las que venimos hablando.
En la primera parte del siglo aparecen vidas de santos, sermones, libros históricos o narraciones de carácter popular con un
lenguaje barroco. El autor más conocido es Torres Villarroel.
Hacia la mitad del siglo se inicia el periodo plenamente neoclásico, en el que destacan dos géneros: el ensayo y la crítica.
4.1. EL ENSAYO
El ensayo, con estructura libre y lenguaje moderno, comparte reflexiones sobre diversos asuntos : la decadencia del país, la
educación, la situación social y cultural de las mujeres, la religión. Hay dos tipos de ensayos:
- Didáctico; exponen problemas sociales, científicos o religiosos con el fin de erradicarlos de la sociedad.
- Humanísticos; que tratan sobre economía, sociología y derecho.
Feijoo luchó por la modernización de la mentalidad española. La experiencia, la observación y la crítica eran para él las bases
del progreso humano. Sus obras son: Teatro crítico universal, destierran errores cometidos en todos los campos del saber; y
Cartas eruditas y curiosas, expone problemas filosóficos, científicos y literarios basados en la razón. Defensor de la religión
frente a las falsas supersticiones.
Jovellanos, Participó activamente en las reformas ilustradas y en la política. Escribió numerosas obras ensayísticas dedicadas
a promover la educación cultural del país, a mejorar los espectáculos. Entre sus títulos más destacados se encuentran
Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos e Informe sobre el expediente de la Ley Agraria.
4.2. LA CRÍTICA
La crítica fue muy utilizada para satirizar vicios o costumbres. Cadalso, que escribió una de las obras más importantes de
este género: Cartas marruecas. Mediante el género epistolar, y a través del punto de vista de tres personajes (un español y
dos árabes), Cadalso revisa los temas más preocupantes de la sociedad española del momento: la sabiduría fingida, la historia
del Imperio español, la libertad de las mujeres.
1. CONTEXTO HISTÓRICO
A finales del siglo XVII y durante el siglo XVIII surge en Europa la Ilustración, un movimiento cultural que pone en el centro la
razón, el progreso y la ciencia como bases del conocimiento y la mejora de la sociedad. Los ilustrados confían en el método
científico y en la observación de la naturaleza para entender la realidad, lo que impulsa importantes avances culturales e
instituciones en España como la Real Academia Española o la Biblioteca Nacional.
En lo social, destaca el crecimiento de la burguesía, que impulsa el pensamiento crítico, mientras el pueblo empeora sus
condiciones y la nobleza mantiene sus privilegios aunque pierde influencia.
En lo político, tras la muerte de Carlos II llega la dinastía borbónica con Felipe V, lo que provoca la Guerra de Sucesión. Los
Borbones introducen ideas ilustradas y el despotismo ilustrado, donde se gobierna “todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
Carlos III impulsa reformas modernizadoras, aunque con resistencia social, y Carlos IV continúa ese proceso en un contexto
de crisis creciente.
2. LA LITERATURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVIII.
La literatura se convierte en vehículo de transmisión de las ideas ilustradas;es una literatura racional y de carácter didáctico.
la razón triunfa frente a la imaginación de épocas anteriores.
Los ilustrados españoles demuestran una gran preocupación lingüística. Se cuida la sencillez de la lengua frente a los
excesos barrocos, se protege el idioma ante la entrada desmesurada de extranjerismos de influencia francesa
2.1. CORRIENTES ESTILÍSTICAS
● Posbarroquismo: Los poetas imitan a Góngora, aunque no tienen originalidad. Aparece entonces el movimiento
denominado rococó, un Barroco menor.
● Neoclasicismo: Es el estilo que mejor define la literatura ilustrada, y supone una vuelta a lo clásico. Las reglas y la
imitación de la naturaleza son sus bases; el sentimiento está prohibido.
● Prerromanticismo: en las últimas décadas del siglo aparecen manifestaciones literarias que rechazan la
normativa neoclásica y dan prioridad a los sentimientos sobre la razón .
3. LA POESÍA DIECIOCHESCA
El propósito de enseñar y la repetición de esquemas y expresiones determinaron unas formas poéticas poco expresivas. Entre
los subgéneros poéticos desarrollados destacan:
- La anacreónica, una poesía que canta con delicadeza y gracia los placeres del amor, el vino, la fiesta o la danza.
, - La sátira, la epístola y las odas, tratan temas cívicos, como la amistad o la convivencia.
- La fábula, que responde a la preocupación didáctica del siglo. Son cuentos populares en verso que ofrecen una moraleja
final y cuyos protagonistas son animales. Los dos representantes más destacados son:
● Félix María de Samaniego debe su fama a las fábulas. Sus modelos son Esopo y La Fontaine. Entre las más famosas
destacan La cigarra y la hormiga, La zorra y el busto y Los gatos escrupulosos.
● Tomás de Iriarte, sus fábulas literarias presentan una moraleja que no está al servicio de la ética sino de su propia
estética. Entre las más conocidas destacan: El burro flautista, La ardilla y el caballo
4. LA PROSA
La prosa es una de las formas expresivas más practicadas en la literatura del siglo XVIII. Aparece unida al propósito de
enseñar de la época, y en ella también se pueden distinguir las distintas tendencias de las que venimos hablando.
En la primera parte del siglo aparecen vidas de santos, sermones, libros históricos o narraciones de carácter popular con un
lenguaje barroco. El autor más conocido es Torres Villarroel.
Hacia la mitad del siglo se inicia el periodo plenamente neoclásico, en el que destacan dos géneros: el ensayo y la crítica.
4.1. EL ENSAYO
El ensayo, con estructura libre y lenguaje moderno, comparte reflexiones sobre diversos asuntos : la decadencia del país, la
educación, la situación social y cultural de las mujeres, la religión. Hay dos tipos de ensayos:
- Didáctico; exponen problemas sociales, científicos o religiosos con el fin de erradicarlos de la sociedad.
- Humanísticos; que tratan sobre economía, sociología y derecho.
Feijoo luchó por la modernización de la mentalidad española. La experiencia, la observación y la crítica eran para él las bases
del progreso humano. Sus obras son: Teatro crítico universal, destierran errores cometidos en todos los campos del saber; y
Cartas eruditas y curiosas, expone problemas filosóficos, científicos y literarios basados en la razón. Defensor de la religión
frente a las falsas supersticiones.
Jovellanos, Participó activamente en las reformas ilustradas y en la política. Escribió numerosas obras ensayísticas dedicadas
a promover la educación cultural del país, a mejorar los espectáculos. Entre sus títulos más destacados se encuentran
Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos e Informe sobre el expediente de la Ley Agraria.
4.2. LA CRÍTICA
La crítica fue muy utilizada para satirizar vicios o costumbres. Cadalso, que escribió una de las obras más importantes de
este género: Cartas marruecas. Mediante el género epistolar, y a través del punto de vista de tres personajes (un español y
dos árabes), Cadalso revisa los temas más preocupantes de la sociedad española del momento: la sabiduría fingida, la historia
del Imperio español, la libertad de las mujeres.