TEMA 4 : SISTEMA OSTEO-MUSCULAR
, 1. INTRODUCCIÓN.
El sistema esquelético muscular permite la movilidad al cuerpo gracias a la acción
conjunta de estructuras rígidas —los huesos, que sirven de sostén al resto de nuestro
organismo—, de unos elementos contráctiles —los músculos, que aportan el
movimiento— y unos elementos que permiten la movilidad a las estructuras rígidas
como son las articulaciones.
1.1 SISTEMA ÓSEO: TIPOS DE HUESOS.
El esqueleto humano está compuesto por aproximadamente 206 huesos que
desempeñan funciones cruciales, como proporcionar estructura al cuerpo, proteger
los órganos internos y facilitar el movimiento. A continuación se presenta una
clasificación detallada de los huesos según su forma y características:
Clasificación de los huesos según su forma:
1. Huesos largos
a. Los huesos largos se caracterizan por tener una longitud que predomina
sobre la anchura. Este tipo de huesos son fundamentales para el
movimiento y sirven como palancas en las articulaciones.
b. Ejemplo: El húmero, que es un hueso largo del brazo.
c. Estructura del hueso largo:
i. Epífisis (E): Son los extremos del hueso, formados por hueso
esponjoso que contiene médula ósea roja, donde se produce la
formación de células sanguíneas.
ii. Diáfisis (D): Es la parte central del hueso, un tubo hueco formado
por hueso compacto y resistente.
iii. Metáfisis (M): Es la zona de transición entre la diáfisis y la epífisis,
donde se produce el crecimiento del hueso en los niños.
, iv. Cartílago articular (C): Cubre las epífisis y facilita el movimiento
de las articulaciones, reduciendo la fricción.
v. Periostio (P): Membrana fibrosa que recubre la superficie externa
del hueso, importante para su nutrición y crecimiento.
vi. Endostio (E): Membrana que recubre la cavidad medular en el
interior del hueso.
2. Huesos cortos
d. Estos huesos tienen dimensiones casi iguales en las tres direcciones, lo
que les da una forma más o menos cúbica. Son esenciales para la
estabilidad y el soporte.
e. Ejemplo: Los huesos carpianos de la muñeca.
f. Tienen una estructura sólida y compacta que les permite absorber
impactos.
3. Huesos planos
g. Los huesos planos tienen dos dimensiones predominantes, con una
tercera dimensión mucho más pequeña. Estos huesos protegen los
órganos internos y proporcionan áreas amplias para la inserción de
músculos.
h. Ejemplo: El hueso del esternón.
i. Son generalmente delgados y tienen una estructura en forma de lámina,
lo que les da gran resistencia sin ser pesados.
4. Huesos irregulares
, j. Estos huesos tienen tres dimensiones diferentes y formas complejas.
Son importantes para la estructura y la protección de ciertos órganos.
k. Ejemplo: Las vértebras de la columna vertebral.
l. Los huesos irregulares tienen formas únicas que se adaptan a funciones
específicas dentro del cuerpo, como la protección de la médula espinal
en las vértebras.
Otros tipos de huesos:
• Huesos sesamoideos: Son huesos pequeños que se desarrollan dentro de los
tendones para protegerlos del desgaste y mejorar la mecánica del cuerpo. Un
ejemplo común es la rótula (hueso de la rodilla).
En resumen, los huesos tienen diversas formas y funciones en el cuerpo humano, y su
clasificación en largos, cortos, planos e irregulares refleja su estructura adaptada a las
necesidades de soporte, protección y movimiento del organismo.
1.2 ESTRUCTURA MICROSCÓPICA DEL HUESO
El hueso es un tejido complejo que desempeña una variedad de funciones esenciales
en el cuerpo humano. Dependiendo de su ubicación y función, el hueso presenta
diferentes estructuras y texturas, que se adaptan a sus necesidades específicas. A
continuación, se describen algunos aspectos clave del hueso, su composición, y la
clasificación del esqueleto humano.
Composición y estructura del hueso
1. Tejido óseo denso o compacto:
a. Este tejido forma la capa externa del hueso y es muy denso y duro. Se
encuentra principalmente en la diáfisis (cuerpo) de los huesos largos,
proporcionando rigidez y resistencia.
b. Su función principal es proteger el hueso y soportar las fuerzas que
actúan sobre el cuerpo.
2. Tejido óseo esponjoso:
a. Se encuentra en las epífisis (extremos) de los huesos largos, así como en
los huesos cortos e irregulares. Este tejido tiene una estructura porosa
con numerosos espacios que a menudo están llenos de médula ósea.