CUARTO DE ATRÁS
Capítulo 1: el hombre descalzo
Carmen hace una reflexión sobre no poder quedarse dormida, ya que padece insomnio y
nos describe lo que ve. Se imagina en una playa dibujando una casa, una cama y una C (3
C's). A medida que se adentra en el sueño, la realidad de la playa se entrelaza con la de su
propia habitación, superponiendo el cuarto ha dibujado con su entorno real. Recuerda su
infancia, cuando compartía la cama con su hermana y anhelaba una habitación con un
teléfono que sonara, ofreciéndole aventuras que la sacaran de la rutina. Y hace mención a
aquellas mujeres que se cortaban el pelo a lo garçon y a unas telas. En el libro, las telas
representan las palabras de la novela, que se va "tejiendo" conforme avanza la historia.
Incapaz de conciliar el sueño, explora su habitación, deteniéndose en un grabado de un
Lutero que cuelga sobre el radiador.
Tira al suelo una cesta de costura de su abuela y entre las cosas encuentra también la
novela de Todorov, que habla de literatura fantástica, de la que podemos encontrar algunos
rasgos en "el cuarto de atrás"
Encuentra también una carta, escrita por un hombre, que le dice que está sentado en una
playa mirando el mar, que se acuerda de ella y que le gustaría tenerla con él. Carmen se
mete tan dentro de la carta que le parece estar viendo la situación del que escribió la carta.
De repente, el hombre se levanta y echa a andar con los zapatos en la mano. Finalmente,
se ve a sí misma leyendo la carta en el suelo, rodeada de objetos, antes de quedarse
dormida.
Capítulo 2: el sombrero negro
Se despierta asustada con el sonido del teléfono. Quien llama es un señor que dice tener
una entrevista concertada a las doce y media y, aunque ella no lo acuerda, le parece mal
decírselo, por lo que va a la puerta para abrirle. En el pasillo, mientras va a la puerta, nota
una cucaracha que la asusta bastante, pero, al pensar que el hombre la esperaba, sigue
adelante.
En el salón, el visitante coloca su sombrero en la mesa y comienza a hablar sobre meta
literatura. El sombrero del hombre es un elemento muy importante, ya que junto a él hay
una pila de papeles que, conforme va avanzando la novela, va creciendo. El hombre le dice
que la conoció a raíz de su primer trabajo "El Balneario", y esto la hace recordar un viaje a
Portugal. Hablan de su casa y como dicha novela la empezó a escribir el año que se mudó
alli. El hombre elogia entonces la sensación de extrañeza y ambigüedad que logra producir;
aunque le aconseja no buscar refugio en la lectura. Reflexiona sobre el franquismo, los
refugios y la sección femenina, que era una escuela para mujeres donde se formaban como
buenas mujeres, reflexionando sobre el papel de la mujer en el franquismo. Esta reflexión la
llevó a hablar de Carmen Franco, pensando en cuánto se aburriría aquella niña, sin amigos
con los que jugar. Recuerda a los refugios que iba con su familia para refugiarse de las
bombas, a los que iba con pocas ganas, sin entender realmente la situación. Ese
sentimiento de buscar un refugio es el motivo por el que Carmen empezó a escribir, para
refugiarse y recoger lo que ocurría Recuerda también el modelo americano de mujer
, despreocupada y desenvuelta que representaba Diana Durban, a la que admiraba mucho.
Recuerda los años de la posguerra como una época feliz, viéndole a la memoria son los
helados de limón que tanto disfrutaba. Con esto le ofrece un poco de té al visitante, que
acepta, por lo se va a la cocina a prepararlo.
Capítulo 3: vuelve pronto a Cúnigan
Este capítulo ocurre entero dentro de la cocina donde un espejo y un mueble, ambos
heredados de su familia hacen de portal hacia el pasado. En este capítulo recuerda:
- a su abuela, a la que su ansia de conocimiento y saber siempre le pareció mala
costumbre. Aquí hace una reflexión sobre las mujeres y su papel, como ellas no se podían
permitir pensar por sí solas. Utiliza para ello a su madre quien siempre la animó a estudiar y
la defendió de las críticas. Su madre al igual que Carmen siempre estuvo interesada en
estudiar y aprender, pero la época en la que nació no se lo permitió.
Los viajes que solía hacer con su familia a Madrid, dónde iban casi siempre para ver una
modista, ir al cine o al teatro.
Cúnigan, aquel lugar que le presentó una canción, o quizás un anuncio que nadie más
parecía haber escuchado, un lugar mágico en el que se liberaría de las pesadeces, y se
preguntaba si las calles que se abrían delante de ella (en Madrid) la conducirían alli.
Explica el concepto del cuarto de atrás, que es un cuarto que había en casa de Carmen
donde solía jugar con su hermana y que le sirvió de refugio durante la guerra civil. También
menciona que su madre también tuvo su propio cuarto de atrás. Este cuarto simboliza la
cabeza de Carmen. Critica la literatura que se escribe sobre las mujeres porque las retrata
como mujeres valientes hasta que se casan, momento en el que desaparecen todas sus
ambiciones e independencia para centrarse únicamente en el hombre. Utiliza a Isabel I para
ejemplificar esa figura detestable de mujer fuerte e independiente que se ha retratado a lo
largo de la guerra y el franquismo, momento en el que se suprimió todo movimiento
feminista.
Capítulo 4: el escondite inglés
El título hace referencia al juego con el que se distraían los niños durante la guerra civil.
También lo utiliza como metáfora de sus propios recuerdos, diciendo que siente a los
recuerdos "detrás de ella" pero que, cuando "se gira" para buscarlos, estos se esconden. En
este capítulo, Carmen admite estar perdiendo la memoria y el hombre de negro le ofrece
una cajita dorada con pastillas que, según él, ayudaban a recordar. Aparecen entonces más
folios debajo de ese sombrero negro, en los que aparece escrito lo que acaba de ocurrir.
Siguen hablando de juegos infantiles y recuerda de pronto a su tío, Peque, quien fue
fusilado durante la guerra civil por ser socialista. Es una referencia a cómo el dolor entraba
en las casas porque fusilaban a aquellos que eran de un bando u otro según quién estuviera
ganando en aquel momento la guerra. En sus recuerdos aparece el coche de su padre, que
fue confiscado y utilizado en una cruzada. El coche quedó completamente destrozado y ella
tuvo que ir a Burgos junto a su prima para que al menos le dieran algo. Vuelve a mencionar
a Carmencita Franco, al propio Franco y al régimen. Cita que "la lectura es un medio de
Capítulo 1: el hombre descalzo
Carmen hace una reflexión sobre no poder quedarse dormida, ya que padece insomnio y
nos describe lo que ve. Se imagina en una playa dibujando una casa, una cama y una C (3
C's). A medida que se adentra en el sueño, la realidad de la playa se entrelaza con la de su
propia habitación, superponiendo el cuarto ha dibujado con su entorno real. Recuerda su
infancia, cuando compartía la cama con su hermana y anhelaba una habitación con un
teléfono que sonara, ofreciéndole aventuras que la sacaran de la rutina. Y hace mención a
aquellas mujeres que se cortaban el pelo a lo garçon y a unas telas. En el libro, las telas
representan las palabras de la novela, que se va "tejiendo" conforme avanza la historia.
Incapaz de conciliar el sueño, explora su habitación, deteniéndose en un grabado de un
Lutero que cuelga sobre el radiador.
Tira al suelo una cesta de costura de su abuela y entre las cosas encuentra también la
novela de Todorov, que habla de literatura fantástica, de la que podemos encontrar algunos
rasgos en "el cuarto de atrás"
Encuentra también una carta, escrita por un hombre, que le dice que está sentado en una
playa mirando el mar, que se acuerda de ella y que le gustaría tenerla con él. Carmen se
mete tan dentro de la carta que le parece estar viendo la situación del que escribió la carta.
De repente, el hombre se levanta y echa a andar con los zapatos en la mano. Finalmente,
se ve a sí misma leyendo la carta en el suelo, rodeada de objetos, antes de quedarse
dormida.
Capítulo 2: el sombrero negro
Se despierta asustada con el sonido del teléfono. Quien llama es un señor que dice tener
una entrevista concertada a las doce y media y, aunque ella no lo acuerda, le parece mal
decírselo, por lo que va a la puerta para abrirle. En el pasillo, mientras va a la puerta, nota
una cucaracha que la asusta bastante, pero, al pensar que el hombre la esperaba, sigue
adelante.
En el salón, el visitante coloca su sombrero en la mesa y comienza a hablar sobre meta
literatura. El sombrero del hombre es un elemento muy importante, ya que junto a él hay
una pila de papeles que, conforme va avanzando la novela, va creciendo. El hombre le dice
que la conoció a raíz de su primer trabajo "El Balneario", y esto la hace recordar un viaje a
Portugal. Hablan de su casa y como dicha novela la empezó a escribir el año que se mudó
alli. El hombre elogia entonces la sensación de extrañeza y ambigüedad que logra producir;
aunque le aconseja no buscar refugio en la lectura. Reflexiona sobre el franquismo, los
refugios y la sección femenina, que era una escuela para mujeres donde se formaban como
buenas mujeres, reflexionando sobre el papel de la mujer en el franquismo. Esta reflexión la
llevó a hablar de Carmen Franco, pensando en cuánto se aburriría aquella niña, sin amigos
con los que jugar. Recuerda a los refugios que iba con su familia para refugiarse de las
bombas, a los que iba con pocas ganas, sin entender realmente la situación. Ese
sentimiento de buscar un refugio es el motivo por el que Carmen empezó a escribir, para
refugiarse y recoger lo que ocurría Recuerda también el modelo americano de mujer
, despreocupada y desenvuelta que representaba Diana Durban, a la que admiraba mucho.
Recuerda los años de la posguerra como una época feliz, viéndole a la memoria son los
helados de limón que tanto disfrutaba. Con esto le ofrece un poco de té al visitante, que
acepta, por lo se va a la cocina a prepararlo.
Capítulo 3: vuelve pronto a Cúnigan
Este capítulo ocurre entero dentro de la cocina donde un espejo y un mueble, ambos
heredados de su familia hacen de portal hacia el pasado. En este capítulo recuerda:
- a su abuela, a la que su ansia de conocimiento y saber siempre le pareció mala
costumbre. Aquí hace una reflexión sobre las mujeres y su papel, como ellas no se podían
permitir pensar por sí solas. Utiliza para ello a su madre quien siempre la animó a estudiar y
la defendió de las críticas. Su madre al igual que Carmen siempre estuvo interesada en
estudiar y aprender, pero la época en la que nació no se lo permitió.
Los viajes que solía hacer con su familia a Madrid, dónde iban casi siempre para ver una
modista, ir al cine o al teatro.
Cúnigan, aquel lugar que le presentó una canción, o quizás un anuncio que nadie más
parecía haber escuchado, un lugar mágico en el que se liberaría de las pesadeces, y se
preguntaba si las calles que se abrían delante de ella (en Madrid) la conducirían alli.
Explica el concepto del cuarto de atrás, que es un cuarto que había en casa de Carmen
donde solía jugar con su hermana y que le sirvió de refugio durante la guerra civil. También
menciona que su madre también tuvo su propio cuarto de atrás. Este cuarto simboliza la
cabeza de Carmen. Critica la literatura que se escribe sobre las mujeres porque las retrata
como mujeres valientes hasta que se casan, momento en el que desaparecen todas sus
ambiciones e independencia para centrarse únicamente en el hombre. Utiliza a Isabel I para
ejemplificar esa figura detestable de mujer fuerte e independiente que se ha retratado a lo
largo de la guerra y el franquismo, momento en el que se suprimió todo movimiento
feminista.
Capítulo 4: el escondite inglés
El título hace referencia al juego con el que se distraían los niños durante la guerra civil.
También lo utiliza como metáfora de sus propios recuerdos, diciendo que siente a los
recuerdos "detrás de ella" pero que, cuando "se gira" para buscarlos, estos se esconden. En
este capítulo, Carmen admite estar perdiendo la memoria y el hombre de negro le ofrece
una cajita dorada con pastillas que, según él, ayudaban a recordar. Aparecen entonces más
folios debajo de ese sombrero negro, en los que aparece escrito lo que acaba de ocurrir.
Siguen hablando de juegos infantiles y recuerda de pronto a su tío, Peque, quien fue
fusilado durante la guerra civil por ser socialista. Es una referencia a cómo el dolor entraba
en las casas porque fusilaban a aquellos que eran de un bando u otro según quién estuviera
ganando en aquel momento la guerra. En sus recuerdos aparece el coche de su padre, que
fue confiscado y utilizado en una cruzada. El coche quedó completamente destrozado y ella
tuvo que ir a Burgos junto a su prima para que al menos le dieran algo. Vuelve a mencionar
a Carmencita Franco, al propio Franco y al régimen. Cita que "la lectura es un medio de