Raimunda
Raimunda: Las mujeres aquí viven más que los hombres.
Raimunda: Mañana os voy a poner de comida que os cois a caer de culo.
Paula: ¿Mamá, es verdad que Agustina viene a arreglar su propia tumba?
Raimunda: Sí, aquí es costumbre.
Raimunda: ¿Pero no estabas muerta?
Irene: He vuelto para pedirte perdón. Yo no sabía, hija mía. Ni me lo podía imaginar.
Sole: ¡Cuánto tiempo que no te oía cantar!
Paula: Pues yo no la he oído cantar nunca.
Raimunda: ¿Y te gustaría, hija mía?
Sole: ¿Cómo no vas a ir Raimunda? ¡menuda campaná!
Raimunda: Pues no puedo… remotamente.
Raimunda: Pues yo misma os lo preparo… así que comida para treinta…. ¿Y a qué hora?
Raimunda: ¿Qué hace aquí esta bata?
Sole: Es de mamá.
Raimunda: Ya lo sé.
Raimunda: Y no me mires así, que me pones nerviosa.
Asistente: Y tú a mí.
Raimunda: Anda, vete a tomarte algo, que estoy trabajando.
Raimunda: ¿Hay más cosas que yo debería saber y que no sé?
Sole: Mogollón.
Raimunda: Paula, recuerda que fui yo quien lo mató, y que tú no lo viste porque estabas en
la calle. Es muy importante que recuerdes eso.
Paco: No me vuelvas a llamar pesao.
Raimunda: Es el viento, el maldito viento solano, que saca a todo el mundo de quicio.
Irene (a Raimunda): Tu padre había nacido para hacer sufrir a las mujeres que le querían
Raimunda: Te necesito Mamá.
Raimunda: Las mujeres aquí viven más que los hombres.
Raimunda: Mañana os voy a poner de comida que os cois a caer de culo.
Paula: ¿Mamá, es verdad que Agustina viene a arreglar su propia tumba?
Raimunda: Sí, aquí es costumbre.
Raimunda: ¿Pero no estabas muerta?
Irene: He vuelto para pedirte perdón. Yo no sabía, hija mía. Ni me lo podía imaginar.
Sole: ¡Cuánto tiempo que no te oía cantar!
Paula: Pues yo no la he oído cantar nunca.
Raimunda: ¿Y te gustaría, hija mía?
Sole: ¿Cómo no vas a ir Raimunda? ¡menuda campaná!
Raimunda: Pues no puedo… remotamente.
Raimunda: Pues yo misma os lo preparo… así que comida para treinta…. ¿Y a qué hora?
Raimunda: ¿Qué hace aquí esta bata?
Sole: Es de mamá.
Raimunda: Ya lo sé.
Raimunda: Y no me mires así, que me pones nerviosa.
Asistente: Y tú a mí.
Raimunda: Anda, vete a tomarte algo, que estoy trabajando.
Raimunda: ¿Hay más cosas que yo debería saber y que no sé?
Sole: Mogollón.
Raimunda: Paula, recuerda que fui yo quien lo mató, y que tú no lo viste porque estabas en
la calle. Es muy importante que recuerdes eso.
Paco: No me vuelvas a llamar pesao.
Raimunda: Es el viento, el maldito viento solano, que saca a todo el mundo de quicio.
Irene (a Raimunda): Tu padre había nacido para hacer sufrir a las mujeres que le querían
Raimunda: Te necesito Mamá.