ESTRUCTURAS, ESQUEMAS O BASES TEXTUALES
Un texto es una realidad muy heterogénea y, por eso, resulta muy difícil clasificarla. Es posible
afirmar, en efecto, que las narraciones son, al menos, tan variadas como las argumentaciones y
que las descripciones existen rara vez en estado puro, ya que a menudo sólo constituyen un
momento de un texto narrativo o explicativo; del mismo modo, un relato puede ser apenas un
momento en una argumentación, una explicación o una conversación. En razón de esta
diversidad, la lingüística actual tiene aún pendiente la tarea de acordar una clasificación de las
estructuras textuales, entendidas no desde el punto de vista del saber de los hablantes —que,
empíricamente, pueden decir de un texto: “es un chiste” o “es un cuento”— sino como categoría
científica ligada a una teoría y construida a partir de la consideración sistemática de determinados
parámetros.
Aquí adoptaremos como criterio la consideración de cinco estructuras textuales básicas, que
pueden combinarse entre sí: narración, descripción, argumentación, explicación y diálogo. Al
parecer, a lo largo de su desarrollo cognitivo, los sujetos internalizan progresivamente esas
estructuras y las ponen en juego tanto al comprender como al producir textos; así, cada secuencia
descriptiva llegaría a ser reconocida como tal por compartir con las otras un cierto número de
características lingüísticas de conjunto que se han incorporado (Adam: 1992).
Secuencias textuales o tramas
Las secuencias textuales son esquemas abstractos o estructuras globales, que se pueden
presentar alternadas o entrelazadas a lo largo de una estructura o base textual, y que conllevan
una serie de características lingüísticas. Las básicas son cinco: narrativa, descriptiva,
argumentativa, explicativa-expositiva y la instructiva. Responden a la intencionalidad del discurso:
Relatar / Contar; Mostrar; Persuadir / Convencer y Hacer /Ordenar. (Observar que la
intencionalidad o finalidad la mencionamos en infinitivo)
Secuencia narrativa
La narración es un tipo de texto en el que se cuentan hechos reales o imaginarios. Al abordar el
análisis de los textos narrativos es necesario estudiar la historia y las acciones que la componen,
los personajes que las llevan a cabo, el tiempo y el espacio donde se desarrollan, cómo se
ordenan todos estos elementos y desde qué punto de vista se cuentan. Como regla nemotécnica
para recordar su estructura tenemos la figura de la estrella de cinco puntas: acciones, tiempo,
espacio, personajes y narrador (enunciador de un texto narrativo).
Un texto es una realidad muy heterogénea y, por eso, resulta muy difícil clasificarla. Es posible
afirmar, en efecto, que las narraciones son, al menos, tan variadas como las argumentaciones y
que las descripciones existen rara vez en estado puro, ya que a menudo sólo constituyen un
momento de un texto narrativo o explicativo; del mismo modo, un relato puede ser apenas un
momento en una argumentación, una explicación o una conversación. En razón de esta
diversidad, la lingüística actual tiene aún pendiente la tarea de acordar una clasificación de las
estructuras textuales, entendidas no desde el punto de vista del saber de los hablantes —que,
empíricamente, pueden decir de un texto: “es un chiste” o “es un cuento”— sino como categoría
científica ligada a una teoría y construida a partir de la consideración sistemática de determinados
parámetros.
Aquí adoptaremos como criterio la consideración de cinco estructuras textuales básicas, que
pueden combinarse entre sí: narración, descripción, argumentación, explicación y diálogo. Al
parecer, a lo largo de su desarrollo cognitivo, los sujetos internalizan progresivamente esas
estructuras y las ponen en juego tanto al comprender como al producir textos; así, cada secuencia
descriptiva llegaría a ser reconocida como tal por compartir con las otras un cierto número de
características lingüísticas de conjunto que se han incorporado (Adam: 1992).
Secuencias textuales o tramas
Las secuencias textuales son esquemas abstractos o estructuras globales, que se pueden
presentar alternadas o entrelazadas a lo largo de una estructura o base textual, y que conllevan
una serie de características lingüísticas. Las básicas son cinco: narrativa, descriptiva,
argumentativa, explicativa-expositiva y la instructiva. Responden a la intencionalidad del discurso:
Relatar / Contar; Mostrar; Persuadir / Convencer y Hacer /Ordenar. (Observar que la
intencionalidad o finalidad la mencionamos en infinitivo)
Secuencia narrativa
La narración es un tipo de texto en el que se cuentan hechos reales o imaginarios. Al abordar el
análisis de los textos narrativos es necesario estudiar la historia y las acciones que la componen,
los personajes que las llevan a cabo, el tiempo y el espacio donde se desarrollan, cómo se
ordenan todos estos elementos y desde qué punto de vista se cuentan. Como regla nemotécnica
para recordar su estructura tenemos la figura de la estrella de cinco puntas: acciones, tiempo,
espacio, personajes y narrador (enunciador de un texto narrativo).