Fracaso y abandono escolar en España
1. El problema del fracaso y el abandono escolar
1.1. ¿Qué es el fracaso escolar?
El término fracaso escolar es reiteradamente objeto de discusión por dos
motivos.
❏ El primero, por su valor denotativo, ya que no una definición clara del
mismo, pues para unos consistiría en no terminar la ESO, y para otros,
en no terminar la educación secundaria postobligatoria, a la vez que
cabría incluir todas las formas de suspender, repetición o retraso.
❏ El segundo, por su valor connotativo, pues conlleva la descalificación e
incluso la estigmatización dela lumno, su culpabilización en exclusiva
con la consiguiente desresponsabilización de la institución.
Fracaso escolar es la situación del alumno que intenta alcanzar los objetivos
mínimos planteados por la institución. Una versión algo menos restrictiva
incluiría a los que fracasan habiéndose intentado, intentarlo supone
simplemente asistir al aula. Por el contraria acumular repeticiones no sería
incompatibles con terminar los estudios con éxito.
Cualquier concepción más o menos restrictiva del fracaso sitúa a otro
importante número de alumnos bajo el epígrafe del abandono. En el sentido
más amplio, abandono sería el caso de todos los alumnos entre 18 y 24 años
que no han completado algún tipo de educación secundaria postobligatoria,
reglada y ordinaria, lo que en el caso español quiere decir o el bachillerato o
los ciclos formativos de grado medio y, por supuesto, sus equivalentes
anteriores.
En realidad, el énfasis sobre un término y otro tiene mucho que ver con la
manera como cada sociedad contempla su sistema educativo. El término
fracaso sea de uso común en Europa, donde el problema del abandono, y
mucho más el abandono referido a un objetivo postobligatorio, se ha
convertido en tema de atención en los últimos tiempos, mientras que en los
Estados Unidos apenas se habla de fracaso y sí de abandono. Podemos
sugerir la hipótesis de que corresponde preocuparse por el abandono a una
sociedad poco clasista, en el sentido fuerte, una sociedad real o
pretendidamente abierta cuyo sistema educativo permite a todos continuar
largo tiempo a través de una pluralidad de vías y oportunidades, en la que se
espera que todos los alumnos permanezcan hasta los 18 años aunque con
programas y contenidos distintos. Por el contrario, se preocupan más por el
fracaso las sociedades que, como las europeas, tienen todavía sistemas
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1. El problema del fracaso y el abandono escolar
1.1. ¿Qué es el fracaso escolar?
El término fracaso escolar es reiteradamente objeto de discusión por dos
motivos.
❏ El primero, por su valor denotativo, ya que no una definición clara del
mismo, pues para unos consistiría en no terminar la ESO, y para otros,
en no terminar la educación secundaria postobligatoria, a la vez que
cabría incluir todas las formas de suspender, repetición o retraso.
❏ El segundo, por su valor connotativo, pues conlleva la descalificación e
incluso la estigmatización dela lumno, su culpabilización en exclusiva
con la consiguiente desresponsabilización de la institución.
Fracaso escolar es la situación del alumno que intenta alcanzar los objetivos
mínimos planteados por la institución. Una versión algo menos restrictiva
incluiría a los que fracasan habiéndose intentado, intentarlo supone
simplemente asistir al aula. Por el contraria acumular repeticiones no sería
incompatibles con terminar los estudios con éxito.
Cualquier concepción más o menos restrictiva del fracaso sitúa a otro
importante número de alumnos bajo el epígrafe del abandono. En el sentido
más amplio, abandono sería el caso de todos los alumnos entre 18 y 24 años
que no han completado algún tipo de educación secundaria postobligatoria,
reglada y ordinaria, lo que en el caso español quiere decir o el bachillerato o
los ciclos formativos de grado medio y, por supuesto, sus equivalentes
anteriores.
En realidad, el énfasis sobre un término y otro tiene mucho que ver con la
manera como cada sociedad contempla su sistema educativo. El término
fracaso sea de uso común en Europa, donde el problema del abandono, y
mucho más el abandono referido a un objetivo postobligatorio, se ha
convertido en tema de atención en los últimos tiempos, mientras que en los
Estados Unidos apenas se habla de fracaso y sí de abandono. Podemos
sugerir la hipótesis de que corresponde preocuparse por el abandono a una
sociedad poco clasista, en el sentido fuerte, una sociedad real o
pretendidamente abierta cuyo sistema educativo permite a todos continuar
largo tiempo a través de una pluralidad de vías y oportunidades, en la que se
espera que todos los alumnos permanezcan hasta los 18 años aunque con
programas y contenidos distintos. Por el contrario, se preocupan más por el
fracaso las sociedades que, como las europeas, tienen todavía sistemas
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