Contexto histórico y literario general
A finales del siglo XIX, el mundo hispánico atraviesa una profunda transformación política,
social, económica y cultural. Tanto en Hispanoamérica como en España surge entre los
escritores jóvenes una fuerte necesidad de renovación. Estos autores rechazan las formas
literarias convencionales, la retórica desgastada y una realidad social que consideran
insatisfactoria.
En este contexto aparecen dos fenómenos literarios fundamentales:
el Modernismo, que nace principalmente en Hispanoamérica y busca ante todo una
renovación estética, poética y lingüística
la Generación del 98, vinculada sobre todo a España y centrada en la crisis política,
moral, cultural y existencial del país
Ambas tendencias comparten un espíritu de rebeldía y un deseo de cambio. Sin embargo, sus
objetivos y su sensibilidad son diferentes. El Modernismo busca principalmente la belleza y la
creación de una nueva expresión poética, mientras que los autores del 98 buscan comprender
la realidad española y expresar sus preocupaciones intelectuales y existenciales.
EL MODERNISMO
Contexto histórico del Modernismo: modernidad y Belle Époque
El Modernismo hispanoamericano se desarrolla aproximadamente entre 1870 y 1910, durante
la llamada Belle Époque.
Este periodo se caracteriza por la expansión del capitalismo europeo, el imperialismo y el
crecimiento del comercio internacional. Hispanoamérica se integra progresivamente en la
economía capitalista mundial mediante la exportación de materias primas.
Las principales transformaciones de este periodo son:
la prosperidad comercial y financiera de algunos países hispanoamericanos
la consolidación de Estados nacionales basados en una economía liberal
el dominio político, social y económico de las oligarquías
el crecimiento y la modernización de ciudades como Buenos Aires, Santiago,
Montevideo y Ciudad de México
el desarrollo del ferrocarril y de las comunicaciones marítimas con Europa
una industrialización incipiente en regiones como el Cono Sur y México
la aparición de nuevas clases obreras
el desarrollo de una cultura urbana y cosmopolita
El Modernismo constituye una respuesta literaria a esta nueva modernidad. Los modernistas
se sienten atraídos por la novedad, la vida urbana y el cosmopolitismo, pero al mismo tiempo
experimentan un profundo malestar ante una sociedad materialista, burguesa, industrial y
utilitaria.
Existe, por tanto, una tensión entre:
la vida cotidiana, prosaica y moderna
el deseo de belleza, misterio, idealidad y trascendencia
,Definición del Modernismo
El término Modernismo puede entenderse desde distintas perspectivas complementarias.
El Modernismo como deseo de modernidad
El Modernismo representa la búsqueda de algo nuevo frente a la rutina y la realidad cotidiana.
Su punto de partida es una profunda:
ansia de novedad
Los escritores modernistas desean renovar la literatura y crear una forma de expresión
adecuada a la sensibilidad moderna.
El Modernismo como renovación de la poesía
El Modernismo es también un movimiento de jóvenes escritores hispanoamericanos de finales
del siglo XIX que pretende renovar profundamente la expresión poética en lengua española.
Sus principios esenciales son:
libertad: la belleza y la creatividad deben situarse por encima de las reglas
tradicionales
novedad: es necesario dar una nueva vida al verso y abandonar las formas
desgastadas
originalidad: cada poeta debe crear una voz propia
perfección formal: el poema debe ser trabajado cuidadosamente como una obra de
arte
El Modernismo como traducción cultural de la modernidad francesa
Los modernistas introducen en la literatura en español muchas de las innovaciones de la
poesía francesa contemporánea.
Las influencias principales proceden de:
el Parnasianismo
el Simbolismo
el Decadentismo
También reciben influencias de autores europeos y norteamericanos como:
Edgar Allan Poe
Walt Whitman
Gabriele D’Annunzio
Eugénio de Castro
No se trata de una simple imitación de la poesía extranjera. Los modernistas reúnen y
transforman estas influencias para crear una voz nueva y original en español.
,El término como denominación despectiva
En un primer momento, algunos críticos emplearon la palabra modernismo de forma
despectiva. Consideraban la nueva literatura como una moda extravagante caracterizada por:
neologismos extraños
temas exóticos
un lenguaje artificial
una excesiva preocupación por la forma
una admiración exagerada por la vida moderna
Sin embargo, los escritores asumieron el término y lo convirtieron en el nombre de una de las
renovaciones más importantes de la literatura en español.
El «ansia de novedad» y el rechazo del cliché
El punto de partida fundamental del Modernismo es:
un ansia de novedad y superación en cuanto a la forma
Los modernistas rechazan:
los tópicos
las frases hechas
las expresiones convencionales
la retórica exagerada
los clichés del Romanticismo
el lenguaje poético ya desgastado
Por ejemplo, para describir una puesta de sol, la poesía convencional podía utilizar
expresiones como:
«el Astro Rey se oculta en el horizonte»
o:
«el rubicundo Febo se hunde en el ocaso».
Estas expresiones habían perdido su originalidad por su uso excesivo.
El modernista Manuel Gutiérrez Nájera escribe, en cambio:
«la luz triste retira sus redes áureas de la onda verde».
Esta formulación es innovadora por varios motivos:
«la luz» es una metonimia que representa el sol
el adjetivo «triste» concentra el efecto emocional del crepúsculo
el sol aparece metafóricamente como un pescador que retira sus redes
«áureas» y «onda» son palabras escogidas por su valor plástico y musical
se combinan colores como el dorado y el verde
El objetivo modernista consiste en hacer que el lector contemple la realidad de una manera
nueva mediante imágenes sorprendentes y originales.
, La renovación de la métrica
El Modernismo transforma profundamente la métrica española. Los poetas experimentan con
una gran variedad de versos, estrofas, ritmos y acentos.
Recuperan formas procedentes de la tradición, como:
el endecasílabo dactílico
la monorrima
el hexámetro grecolatino
determinados ritmos medievales
También introducen o generalizan versos poco habituales en la poesía española:
versos de nueve sílabas
versos de diez sílabas
versos de doce sílabas
versos de quince sílabas
versos de dieciséis o más sílabas
Experimentan igualmente con nuevos tipos de sonetos:
sonetos en alejandrinos
sonetos en versos de doce sílabas
sonetos en versos de dieciséis sílabas
Además del número de sílabas, los modernistas prestan mucha atención a la distribución de
los acentos, a la rima interna, a las repeticiones sonoras y a la musicalidad del poema.
El verso alejandrino
El alejandrino es un verso de catorce sílabas dividido normalmente en dos hemistiquios de
siete sílabas separados por una cesura.
Ejemplo:
«La princesa está triste // ¿qué tendrá la princesa?»
El alejandrino había sido utilizado en la poesía medieval castellana, pero era poco frecuente
desde el Renacimiento. Los modernistas lo recuperan, en parte bajo la influencia del soneto
francés.
La monorrima y la rima interna