Escrito por estudiantes que aprobaron Inmediatamente disponible después del pago Leer en línea o como PDF ¿Documento equivocado? Cámbialo gratis 4,6 TrustPilot
logo-home
Resumen

Sumario 8.1 Resumen - History

Puntuación
-
Vendido
-
Páginas
2
Subido en
27-03-2024
Escrito en
2023/2024

8.1 (8.1)

Institución
Grado

Vista previa del contenido

8.1. La crisis de la Restauración: intentos regeneradores y oposición al régimen.

I.- Intentos de modernización: Alfonso XIII (1902-1931) destacó por su intervencionismo constante en la vida política y en las luchas
internas de los partidos dinásticos, y por su relación directa con los mandos militares. Durante los primeros momentos de su reinado, se
intentó cierto regeneracionismo y revisionismo político, ya que el impacto del 98 en la opinión pública española hizo aflorar el
descontento hacia el régimen:
a) Regeneracionismo social y económico: los pequeños y medianos empresarios están descontentos con la Restauración. Joaquín
Costa (autor de “Colectivismo agrario en España” y “Oligarquía y caciquismo”) es el mayor representante de este regeneracionismo,
propuso reformas resumidas en su “despensa y escuela”, aunque no participó en la vida política.
b) Regeneracionismo intelectual y literario: Ángel Ganivet, Miguel de Unamuno, Ramiro de Maeztu... expresaron su pesimismo
existencial e irracionalista, reflexionando sobre la decadencia de España.
c) El revisionismo político: empleando los argumentos regeneracionistas (supresión del caciquismo, reforma social, proteccionismo...)
algunos políticos quisieron relanzar el sistema, primero fueron conservadores como Francisco Silvela (“sin pulso” fue un artículo de
1898 donde expresa su ideario), Raimundo Fernández Villaverde, y Eduardo Dato .El Partido Liberal tuvo sus regeneracionistas en
Santiago Alba, José Canalejas y Melquíades Álvarez, con intelectuales liberales como José Ortega y Gasset y algunos de
izquierda y de la Institución Libre de Enseñanza, como Azaña o Gumersindo Azcarate que eran más críticos con el sistema.

Tras la muerte de los fundadores de los dos partidos dinásticos (Cánovas en 1897, Sagasta en 1903), el conservador Antonio Maura
y el liberal José Canalejas, protagonizan la acción política.
Maura personificó la renovación del Partido Conservador, la “revolución desde arriba” para evitar la “revolución desde abajo” y
defendía un corporativismo social de carácter católico y acabar con el caciquismo a través de la nueva ley electoral de 1907, que
pretendía luchar contra el fraude electoral dentro de las ideas regeneracionistas (establecía el artículo 29 que los escaños electorales
para los que solo hubiese un candidato se adjudicarían directamente sin proceso electoral, para evitar inútiles simulaciones de lucha
electoral, pero la realidad fue que se facilitó aún más la manipulación, bastaba con evitar que se presentase un candidato rival). Se
aprobó una tímida legislación laboral (ley Protectora de Accidentes de Trabajo, ley sobre Condiciones de Trabajo de Mujeres y
Niños, ley de Descanso Dominical y ley de Huelgas). En 1908 se creó el Instituto Nacional de Previsión, embrión del futuro
sistema de Seguridad Social, además el “retiro obrero” permitía una pequeña pensión a cambio de una pequeña cotización. Para
incorporar en el sistema el catalanismo conservador de la Lliga, Maura proyectó una Ley de Administración Local que permitía la
formación de mancomunidades Esta ley no se llegó a aprobar por el momento (se aprobaría en 1914). Maura también emprendió una
política exterior expansionista en Marruecos para olvidar la derrota de 1898 y dar un nuevo impulso a los militares. La Ley de
Jurisdicciones de 1906 otorgaba a la justicia militar la capacidad de juzgar las ofensas orales o escritas contra "la patria el
ejército, la bandera o la unidad nacional". Esta ley cuenta con el apoyo del rey Alfonso XIII y tiene una evidente intención
antinacionalista y especialmente anticatalanista, en un momento de auge de estos movimientos y en el que el ejército era blanco
de las críticas tras "el desastre del 98".
A partir de 1910, fue el Partido Liberal, presidido por José Canalejas, el que emprendió tímidas reformas del sistema. Buscando un
cierto apoyo popular, se promulgaron algunas leyes de contenido social, como la jornada de nuevas horas en las minas, la regulación
del trabajo de las mujeres y la abolición definitiva del impopular impuesto de consumo (carga sobre productos de primera necesidad).
En 1912 se aprueba la Ley de Reclutamiento que establecía el servicio militar obligatorio y acababa con la práctica clasista de la
sustitución y la redención en metálico (los ricos pagaban y así eran eximidos o suplidos por un pobre en el servicio militar). No obstante,
se estableció la figura de los soldados de cuota, que cumplirían un servicio más corto que los que no pagaban, salvo en caso de guerra.
Otra ley muy polémica fue la famosa “ley del candado” (1910), en la que se prohibía la creación de nuevas órdenes religiosas durante
dos años. El motivo era la atracción que había supuesto para las órdenes de toda Europa las condiciones fiscales de privilegio que se
aplicaban sobre ellas en España. Pero José Canalejas fue asesinado en la Puerta del Sol en 1912 a manos del anarquista Manuel
Pardiñas poniendo fin a esa etapa de reformas. Con todo, después de su muerte, se puede señalar que fue idea de Canalejas la
Mancomunidad Catalana creada por Eduardo Dato en 1914 y presidida por Prat de la Riba para administrar ciertos servicios de
Cataluña, cuestión que contentó a los autonomistas moderados.

II.- Crisis y quiebra del sistema de la Restauración: La crisis estalló en julio de 1909 cuando se reclutaron tropas con destino a la
guerra de Marruecos, llamando a filas a los reservistas, muchos de ellos casados y con hijos. Este hecho dio lugar a la Semana
Trágica. En este conflicto convergieron varios problemas como el catalanismo, movimiento obrero, y el malestar social. Las
organizaciones obreras convocaron una huelga general de protesta en Barcelona. La huelga terminó en un motín: se construyeron
barricadas y fueron incendiados varios edificios religiosos. El ejército intervino ocasionando 80 muertos. Maura, responsable de la dura
represión posterior (mil detenidos y varias penas de muerte, entre ellas la de Ferrer i Guardia) se vio obligado a dimitir, por la repulsa
interna e internacional. A partir de 1913, la desunión de los partidos liberal y conservador dificultó la gobernabilidad del país: ningún
líder político era capaz de obtener un respaldo sólido dentro de su partido. Esto condujo a una gran inestabilidad, a un bloqueo
parlamentario continuo y a la casi permanente suspensión de las Cortes. Se recurrió sistemáticamente a la formación de gobiernos de
concentración, en los que se incluían los dirigentes de uno de los dos partidos o los de ambos a la vez.

III.- Las fuerzas políticas de oposición: republicanos, nacionalistas, socialistas y anarcosindicalistas.

Los republicanos representaban la principal fuerza de oposición política al régimen, tanto dentro de las Cortes como en el ámbito
extraparlamentario. Su ideario era difuso, defendía el progreso, la justicia social, el desarrollo de la ciencia y la extensión de la
enseñanza, con un carácter anticlerical. Sus posiciones, menos radicales que los socialistas o anarquistas, le hicieron ganar apoyo
de ciertos sectores de un amplio abanico social desde pequeña burguesía mercantil hasta trabajadores (Galdós, Ortega y Gasset,
Ramón y Cajal…). El republicanismo decimonónico se había disuelto y habían surgido dos partidos a) El Partido Radical de
Alejandro Lerroux más izquierdista y anticlerical, se definía como autonomista en lo político y socialista en lo social, lo que
permitió ampliar su base popular con un lenguaje populista y demagógico. Y b) El Partido Reformista, creado en 1912 por
Melquiades Álvarez y Gumersindo Azcárate, más moderado, incluso admite la monarquía siempre que sea verdaderamente
democrática y mantuviera una política social. Su preocupación por la cultura y la educación atrajo a destacados intelectuales, pero
tuvo menos implantación.

El Partido Socialista Obrero Español: estaba cada vez más dispuesto a participar en el juego político parlamentario, sin
renunciar por ello a la revolución social. De hecho, en las selecciones de 1910 se presentó en la coalición Conjunción
Republicano Socialista, que permitió el acceso por primera vez de un socialista a las Cortes, Pablo Iglesias.

Escuela, estudio y materia

Institución
Escuela secundaria
Estudio
Bachillerato
Grado
Año escolar
2

Información del documento

Subido en
27 de marzo de 2024
Número de páginas
2
Escrito en
2023/2024
Tipo
RESUMEN

Temas

$7.56
Accede al documento completo:

¿Documento equivocado? Cámbialo gratis Dentro de los 14 días posteriores a la compra y antes de descargarlo, puedes elegir otro documento. Puedes gastar el importe de nuevo.
Escrito por estudiantes que aprobaron
Inmediatamente disponible después del pago
Leer en línea o como PDF

Conoce al vendedor
Seller avatar
Caixer

Documento también disponible en un lote

Conoce al vendedor

Seller avatar
Caixer
Seguir Necesitas iniciar sesión para seguir a otros usuarios o asignaturas
Vendido
-
Miembro desde
2 año
Número de seguidores
0
Documentos
23
Última venta
-

0.0

0 reseñas

5
0
4
0
3
0
2
0
1
0

Documentos populares

Recientemente visto por ti

Por qué los estudiantes eligen Stuvia

Creado por compañeros estudiantes, verificado por reseñas

Calidad en la que puedes confiar: escrito por estudiantes que aprobaron y evaluado por otros que han usado estos resúmenes.

¿No estás satisfecho? Elige otro documento

¡No te preocupes! Puedes elegir directamente otro documento que se ajuste mejor a lo que buscas.

Paga como quieras, empieza a estudiar al instante

Sin suscripción, sin compromisos. Paga como estés acostumbrado con tarjeta de crédito y descarga tu documento PDF inmediatamente.

Student with book image

“Comprado, descargado y aprobado. Así de fácil puede ser.”

Alisha Student

Preguntas frecuentes