TEMA 4.2
LAS CORTES DE CÁDIZ Y LA CONSTITUCIÓN DE 1812
La guerra de Independencia es un enfrentamiento militar, pero también político, que
divide a los españoles en dos bandos:
Los afrancesados: consideran que el cambio de dinastía iba a modernizar España de
forma gradual y pacífica. El hermano de Napoleón, José I, liquida las bases del Antiguo
Régimen con el Estatuto de Bayona.
Los patriotas: apoyan los derechos al trono de Fernando VII. Son la mayoría de la
población, pero están divididos en dos grupos, enfrentados primero en las Juntas y luego
en las Cortes de Cádiz: por un lado, los Liberales: partidarios de un profundo cambio
político y por otro, los Absolutistas: defensores del Antiguo Régimen y la monarquía
absoluta.
Al estallar la guerra, los patriotas se organizan en Juntas locales, con representación de
todos los grupos sociales. Para coordinarse, nombran una Junta Central Suprema
(septiembre de 1808) que asume el poder en nombre de Fernando VII. Un sector de las
Juntas reclama cambios políticos, por lo cual la Junta Central Suprema convoca Cortes
Generales y Extraordinarias, con una comisión presidida por Jovellanos, quien acuerda
que esas Cortes sean estamentales y que sus representantes se elijan por sufragio
universal masculino. Tras la invasión francesa de Andalucía, la Junta se disuelve y el
poder queda en un Consejo de Regencia establecido en Cádiz, única ciudad española
libre del control francés.
Este Consejo no se opone a la reunión de las Cortes porque no imagina el alcance que
tendrá.
Los diputados de las Cortes, incluyendo delegados americanos y filipinos, proceden de
la nobleza, clero y la burguesía, sin representación de las clases populares ni presencia
de mujeres. Eran 300 hombres entre los que se distinguían tres grupos:
Los Absolutistas (nobleza y clero): quieren unas Cortes estamentales para dirigir la
guerra, los Reformistas: además de que haya estamentos, quieren reformas ilustradas,
aunque manteniendo el Antiguo Régimen y los Liberales (burguesía, militares,
funcionarios y profesiones liberales) que demandan unas Cortes Constituyentes.
En las Cortes hay mayoría de liberales, porque muchos absolutistas no pudieron llegar a
Cádiz y envían representantes de la misma ciudad que eran comerciantes liberales.
Aprovechando esa mayoría, en la sesión inaugural de las Cortes de Cádiz (septiembre de
1810) se impone el voto individual y no por estamento, a pesar de las protestas de los
absolutistas.
Las Cortes sacan adelante una importante labor legislativa de carácter liberal, en la que
destaca la Constitución de 1812.
LAS CORTES DE CÁDIZ Y LA CONSTITUCIÓN DE 1812
La guerra de Independencia es un enfrentamiento militar, pero también político, que
divide a los españoles en dos bandos:
Los afrancesados: consideran que el cambio de dinastía iba a modernizar España de
forma gradual y pacífica. El hermano de Napoleón, José I, liquida las bases del Antiguo
Régimen con el Estatuto de Bayona.
Los patriotas: apoyan los derechos al trono de Fernando VII. Son la mayoría de la
población, pero están divididos en dos grupos, enfrentados primero en las Juntas y luego
en las Cortes de Cádiz: por un lado, los Liberales: partidarios de un profundo cambio
político y por otro, los Absolutistas: defensores del Antiguo Régimen y la monarquía
absoluta.
Al estallar la guerra, los patriotas se organizan en Juntas locales, con representación de
todos los grupos sociales. Para coordinarse, nombran una Junta Central Suprema
(septiembre de 1808) que asume el poder en nombre de Fernando VII. Un sector de las
Juntas reclama cambios políticos, por lo cual la Junta Central Suprema convoca Cortes
Generales y Extraordinarias, con una comisión presidida por Jovellanos, quien acuerda
que esas Cortes sean estamentales y que sus representantes se elijan por sufragio
universal masculino. Tras la invasión francesa de Andalucía, la Junta se disuelve y el
poder queda en un Consejo de Regencia establecido en Cádiz, única ciudad española
libre del control francés.
Este Consejo no se opone a la reunión de las Cortes porque no imagina el alcance que
tendrá.
Los diputados de las Cortes, incluyendo delegados americanos y filipinos, proceden de
la nobleza, clero y la burguesía, sin representación de las clases populares ni presencia
de mujeres. Eran 300 hombres entre los que se distinguían tres grupos:
Los Absolutistas (nobleza y clero): quieren unas Cortes estamentales para dirigir la
guerra, los Reformistas: además de que haya estamentos, quieren reformas ilustradas,
aunque manteniendo el Antiguo Régimen y los Liberales (burguesía, militares,
funcionarios y profesiones liberales) que demandan unas Cortes Constituyentes.
En las Cortes hay mayoría de liberales, porque muchos absolutistas no pudieron llegar a
Cádiz y envían representantes de la misma ciudad que eran comerciantes liberales.
Aprovechando esa mayoría, en la sesión inaugural de las Cortes de Cádiz (septiembre de
1810) se impone el voto individual y no por estamento, a pesar de las protestas de los
absolutistas.
Las Cortes sacan adelante una importante labor legislativa de carácter liberal, en la que
destaca la Constitución de 1812.