Placa de Ur-Nanshe. Período Dinástico Arcaico.
La Estela o Placa de Ur-Nanshe, de autor desconocido y datada hacia 2500 a.C
perteneciente por tanto al periodo sumerio, concretamente a la dinastía Lagash.
Es una plaza votiva, donde destaca un agujero en el centro que
debería ser usado para colocarlo en las paredes del templo. Se
trata de un bajorelieve, figurativo, que se divide en dos registros,
uno superior, que muestra al rey Ur Nanshe, fundador de la
primera dinastía de Lagash, portando en su cabeza un cesto de
ladrillos para la construcción del templo, en frente de él,
aparecen los miembros de la familia real, con los brazos
cruzados en posición orante. En el registro inferior se muestra
una escena de simposio o banquete, donde aparece el rey en
primer término con una copa y alrededor la familia celebrando seguramente la fundación del
templo.
La talla es bastante tosca y no ha sido pulida, no obstante se pueden distinguir distintas
texturas, como la de los «kaunakes» o faldas que se realizan con lana de carnero y la piel
de las personas que se muestra lisa. Es posible que estuviese policromada, aún así no se
observan restos de pinturas en la placa. Tiene un carácter narrativo y presenta las escenas
en distintos registros que se leen de arriba hacia abajo. La escultura mesopotámica se
caracteriza por la utilización de algunos convencionalismos que son visibles en la placa de
Ur Nanshe, uno de ellos es la perspectiva jerárquica que nos muestra al rey en un tamaño
muy superior respecto al resto de personas. También se utiliza la Ley de la Frontalidad, en
este caso con la aplicación de la conocida como perspectiva torcida que presenta el cuerpo
de frente, mientras los miembros y la cabeza se muestra de perfil. Otra de las convenciones
utilizadas es una representación hierática, prácticamente sin expresión y la isocefalia, donde
todos los personajes se representan de forma idealizada sin que se aprecian rasgos
personales o particulares que los distingan a unos de otros. Por otro lado observamos que
los personajes se representan sobre un fondo plano con inscripciones en escritura
cuneiforme, sin que exista una idea de profundidad o de espacio representado.
La estela de Ur Nanshe, tiene en primer lugar una carácter narrativo, uno de sus funciones
era transmitir tanto a los coetáneos como a las generaciones venideras el relato de unos
hechos, en este caso, la construcción del templo por parte de Ur Nanshe. De este modo, el
rey se convertía en una especie de mediador entre los dioses y los hombres. Por tanto,
tiene un significado religioso y votivo.
La Estela o Placa de Ur-Nanshe, de autor desconocido y datada hacia 2500 a.C
perteneciente por tanto al periodo sumerio, concretamente a la dinastía Lagash.
Es una plaza votiva, donde destaca un agujero en el centro que
debería ser usado para colocarlo en las paredes del templo. Se
trata de un bajorelieve, figurativo, que se divide en dos registros,
uno superior, que muestra al rey Ur Nanshe, fundador de la
primera dinastía de Lagash, portando en su cabeza un cesto de
ladrillos para la construcción del templo, en frente de él,
aparecen los miembros de la familia real, con los brazos
cruzados en posición orante. En el registro inferior se muestra
una escena de simposio o banquete, donde aparece el rey en
primer término con una copa y alrededor la familia celebrando seguramente la fundación del
templo.
La talla es bastante tosca y no ha sido pulida, no obstante se pueden distinguir distintas
texturas, como la de los «kaunakes» o faldas que se realizan con lana de carnero y la piel
de las personas que se muestra lisa. Es posible que estuviese policromada, aún así no se
observan restos de pinturas en la placa. Tiene un carácter narrativo y presenta las escenas
en distintos registros que se leen de arriba hacia abajo. La escultura mesopotámica se
caracteriza por la utilización de algunos convencionalismos que son visibles en la placa de
Ur Nanshe, uno de ellos es la perspectiva jerárquica que nos muestra al rey en un tamaño
muy superior respecto al resto de personas. También se utiliza la Ley de la Frontalidad, en
este caso con la aplicación de la conocida como perspectiva torcida que presenta el cuerpo
de frente, mientras los miembros y la cabeza se muestra de perfil. Otra de las convenciones
utilizadas es una representación hierática, prácticamente sin expresión y la isocefalia, donde
todos los personajes se representan de forma idealizada sin que se aprecian rasgos
personales o particulares que los distingan a unos de otros. Por otro lado observamos que
los personajes se representan sobre un fondo plano con inscripciones en escritura
cuneiforme, sin que exista una idea de profundidad o de espacio representado.
La estela de Ur Nanshe, tiene en primer lugar una carácter narrativo, uno de sus funciones
era transmitir tanto a los coetáneos como a las generaciones venideras el relato de unos
hechos, en este caso, la construcción del templo por parte de Ur Nanshe. De este modo, el
rey se convertía en una especie de mediador entre los dioses y los hombres. Por tanto,
tiene un significado religioso y votivo.